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Ananda Shankar Jayant lucha contra el cáncer utilizando el baile – Charla TEDIndia 2009

Charla «Ananda Shankar Jayant lucha contra el cáncer utilizando el baile» de TEDIndia 2009 en español.

La reconocida bailarina clásica india Ananda Shankar Jayant fue diagnosticada de cáncer en 2008. Ella cuenta su historia personal de no solo enfrentar la enfermedad sino tambien de bailar mientras estaba enferma y baila en público para revelar la metáfora de la fuerza que la ayudó a hacerlo.

  • Autor/a de la charla: Ananda Shankar Jayant
  • de grabación: 2009-11-12
  • de publicación: 2010-06-18
  • Duración de «Ananda Shankar Jayant lucha contra el cáncer utilizando el baile»: 967 segundos

 

Traducción de «Ananda Shankar Jayant lucha contra el cáncer utilizando el baile» en español.

(Música) [Sánscrito] Esta es una oda a la diosa madre, que la mayoría de nosotros en la India aprendemos cuando somos niños.

Lo aprendí cuando tenia 4 años en la rodilla de mi madre.

Ese año ella me introdujo al baile.

Y asi empezó mi encuentro con el baile clásico.

Desde entonces— hace ya 4 décadas — me he entrenado con lo mejor en el campo, me he presentado alrededor del mundo, he enseñado a jóvenes y viejos, creado, colaborado, coreografeado, y he tejido un rico tapiz de arte, logros y reconocimientos.

El coronamiento glorioso fue en 2007, cuando recibí el 4to.

reconocimiento otorgado a un civil más importante de la India, el Padmashri, por mi contribución al arte.

(Aplausos) Pero nada, nada me preparó para lo que iba a escuchar el 1ero.

de julio de 2008.

Escuché la palabra «carcinoma».

Si, cáncer de seno.

Mientras me sentaba muda en la oficina de mi doctor, escuché otras palabras, cáncer, escenario, grado.

Hasta ese momento, cáncer era el signo de zodíaco de mi amiga, escenario era donde yo bailaba y grados eran los que alcanzaba en la escuela.

Ese día, me di cuenta que tenía un compañero de vida no bienvenido y no invitado.

Como bailarina, conozco los nueve rasas o los navarasas: rabia, valor, disgusto, humor y miedo.

Pensé que sabía lo que era el miedo.

Ese día, aprendí lo que era el miedo.

Abrumada con la enormidad de todo y el sentimiento de una completa pérdida de control, Solté copiosas lágrimas y le pregunté a mi querido esposo, Jayant.

Le dije, «¿Esto es todo? ¿Es el final del camino? ¿Es el final de mi baile?» Y él, el alma positiva que él es, dijo, «No, esto es solo un hiato, un hiato durante el tratamiento, y volverás a hacer lo que sabes hacer mejor.» Me dí cuenta entonces de que yo, quien creía que tenía completo control de mi vida, tenía control solo de tres cosas: Mi pensamiento, mi mente— las imágenes que esos pensamientos creaban- y las acciones que se derivaban de ahi.

Entonces, yo estaba ahi, revolcándome en un vórtice de emociones y depresión, con lo enormidad de la situación, queriendo ir a un lugar de sanación, salud y felicidad.

Quería ir de donde estaba a donde quería estar, para lo cual necesitaba algo.

Necesitaba algo que me sacara de todo esto.

Así que me sequé las lágrimas, y declaré ante el mundo en grande…

yo dije, «El cáncer es solo una página en mi vida, y no dejaré que esta página impacte el resto de mi vida.» También declaré ante el mundo que lo cabalgaría, y que no dejaría que el cáncer me cabalgara a mi.

Pero para ir de donde estaba a donde quería estar, necesitaba algo.

Necesitaba un ancla, una imagen, un estaca para clavar este proceso, y asi poder avanzar desde ahí.

Y encontré en mi baile, mi danza, mi fuerza, mi energía, mi pasión, mi aliento de vida.

Pero no fue fácil.

Créanme, definitivamente no fue fácil.

¿Cómo mantienes la alegría cuando pasas de ser hermosa a calva en 3 días? ¿Cómo no desesperarse cuando, con el cuerpo devastado por la quimioterapia, subir tan solo un piso de escaleras era una tortura, para alguien como yo que podía bailar por 3 horas? ¿Cómo no te sientes abrumado por la desesperación y la miseria de todo? Todo lo que quería hacer era encogerme y llorar.

Pero me mantuve diciendo a mi misma que el miedo y las lágrimas eran opciones que no tenía.

Así que me iba a mi estudio de baile, cuerpo, mente y espíritu, cada día a mi estudio de baile, y todo lo que aprendí cuando tenía 4 años, una vez más, re-trabajado, re-aprendido, re-agrupado.

Fue terriblemente doloroso, pero lo hice.

Difícil.

Me enfoqué en mis mudras, en las imágenes de mi baile, en la poesía y la metáfora y la filosofía del baile en sí mismo.

Y lentamente, salí de ese miserable estado mental.

Pero necesitaba algo más.

Necesitaba algo para llegar a esa milla extra.

Y lo encontré en esa metáfora que había aprendido de mi madre cuando tenia 4 años.

La metáfora Mahishasura Mardhini, de Durga.

Durga, la diosa madre, la valiente, creada por el panteón de dioses hindúes.

Durga, resplandeciente, adornada, bella, sus 18 brazos listos para la guerra, mientras ella cabalgaba su león en el campo de batalla para destruir Mahishasur.

Durga, el paradigma, de la energía creativa femenina, o shakti.

Durga, la valiente.

Hice esa imagen de Durga y cada uno de sus atributos, cada matiz, mios propios.

Empoderada por la simbología de un mito y la pasión de mi entrenamiento.

Adopté un enfoque certero a mi baile.

El enfoque certero llegó a tal extensión que bailé pocas semanas después de la cirugía.

Bailé durante los ciclos de quimio y radiación, a pesar de la consternación de mi oncólogo.

Bailé entre los ciclos de radiación y quimio y me las arreglé para adaptarlos a mi itinerario de baile.

Lo que había hecho es que me había desconectado del cáncer y me conecté con mi baile.

Sí, el cáncer ha sido solo una página en mi vida.

Mi historia es una historia de vencer infortunios, obstáculos y retos que la vida te presenta.

Mi historia es el poder del pensamiento.

Mi historia es el poder de la elección.

Es el poder del enfoque.

Es el poder de traer a nuestra atención algo que te anima, que te mueve, algo que hace que inclusive el cáncer se convierta en algo insignificante.

Mi historia es el poder de la metáfora.

Es el poder de una imagen.

La mía fue Durga, Durga, la valiente.

Ella también era Simhanandini, la que cabalgó al león.

Según cabalgaba, según cabalgaba mi propia fortaleza interior, mi propia resiliencia interior, armada como estoy con lo que la medicina puede proveer y el tratamiento continuo, según me liberaba del campo de batalla del cáncer, pidiéndole a mis células que se comportaran, quiero ser conocida, no como una sobreviviente del cáncer, sino como una conquistadora del cáncer.

Les presento una muestra de ese trabajo «Simhanandani.» (Aplausos) (Música) (Aplausos)

https://www.ted.com/talks/ananda_shankar_jayant_fighting_cancer_with_dance/

 

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