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Ernest Madu habla de la asistencia médica de talla mundial. – Charla TEDGlobal 2007

Charla «Ernest Madu habla de la asistencia médica de talla mundial.» de TEDGlobal 2007 en español.

El Dr. Ernest Madu dirige el Instituto del Corazón del Caribe en Kingston, Jamaica, donde demuestra que — con un diseño cuidado, opciones técnicas inteligentes, y un verdadero deseo de servir — es posible ofrecer una asistencia médica de talla mundial en el mundo en vías de desarrollo.

  • Autor/a de la charla: Ernest Madu
  • Fecha de grabación: 2007-06-06
  • Fecha de publicación: 2008-04-17
  • Duración de «Ernest Madu habla de la asistencia médica de talla mundial.»: 1003 segundos

 

Traducción de «Ernest Madu habla de la asistencia médica de talla mundial.» en español.

Es interesante que en los Estados Unidos, el presupuesto más significativo para la asistencia médica vaya hacia el cuidado de la enfermedad cardiovascular, así sea o público.

No hay comparación posible.

En África — donde es mucho más mortal — es totalmente ignorada.

Y esa situación no puede ser buena.

Debemos hacer algo al respecto.

El estado sanitario de una nación va paralelo al desarrollo de esa nación.

17 millones de personas mueren cada año de enfermedades cardiacas.

Ocurren 32 millones de ataques al corazón y de accidentes cerebro-vasculares.

La mayoría de éstos en países en vías de desarrollo, y la mayoría es en África.

El 85 por ciento de la carga de la enfermedad global para la enfermedad cardiovascular es en países en vías de desarrollo — no en Occidente — y, a pesar de eso, el 90 por ciento de los recursos está en Occidente.

¿Quién está en riesgo? Gente como tú.

No sólo los africanos deberían estar preocupados respecto a eso.

Todos los simpatizantes de África, que tengan una razón para estar en África en algún momento de su vida, deberían estar muy preocupados por esta situación deplorable.

¿Hay alguien aquí que se haya pregundado qué pasaría si volvieras a tu habitación de noche y empezaras a tener dolor en el pecho, falta de respiración, sudoración? Estás teniendo un ataque al corazón.

¿Qué vas a hacer? ¿Volverías a los EE.UU, Alemania, Europa? No, te morirías.

El 50 por ciento moriría en 24 horas sin tratamiento.

Esto es lo que está pasando.

En una mirada al mapa de los EE.UU.

— el gráfico aquí, 10 millones de personas aquí, 10 millones aquí.

Hacia el momento en que alcanzas los 50, no queda casi nadie en Nigeria — la esperanza de vida es de 47.

No es porque alguna gente no sobreviva las enfermedades de la niñez — lo hacen — pero no sobreviven después del momento en que alcanzan los 45 y los 50 años.

Y ése es el momento en que son más productivos.

Ése es el momento en que deberían estar contribuyendo al desarrollo de África.

Pero no están allí.

El mejor modo de caer en una espiral de ciclo de pobreza es matar a los padres.

Si no puedes asegurar los padres, no puedes garantizar la seguridad de los niños africanos.

¿Cuáles son los factores de riesgo? Son muy conocidos.

No voy a perder mucho tiempo en ellos.

Son sólo por información: hipertensión, diabetes, obesidad, falta de ejercicio.

Los sospechosos habituales.

Aquí mismo en Tanzania, el 30 por ciento de los individuos tiene hipertensión.

El 20 por ciento está siendo tratado.

Sólo menos del 1 por ciento está siendo adecuadamente tratado.

Si pudieramos tratar sólo la hipertensión en África, salvaríamos 250.000 vidas anuales.

¡Eso es bastante significativo! Fácil de tratar.

Observad la situación en la Mauricio.

En escasos ocho años — estamos aquí hablando de VIH, malaria, lo que está bien.

No podemos cometer los errores que hemos cometido con la malaria y el VIH.

En escasos ocho años, las enfermedades no contagiosas se convertirán en las primeras causas de muerte en África.

Eso es algo que debemos tener en mente.

No podemos tratar con situaciones así.

Éste es un típico hospital africano.

No podemos depender de las élites — que se van a EE.UU., Alemania o al Reino Unido para tratarse.

Increible.

No podemos depender sólo de la ayuda externa.

Así está la situación: los países se están volviendo hacia dentro.

Después del 9/11, los EE.UU.

ha tenido gran cantidad de problemas para afrontar sus propios asuntos internos.

Así que gastan su dinero tratando de arreglar esos problemas.

No puede esperar — no es su responsabilidad.

es mi responsabilidad.

Yo debo encargarme de mis propios problemas.

Si ellos ayudan, ¡está bien! Pero ésa no es mi expectativa.

Estos índices de empeoramiento de la sanidad o de los estudios médicos en África requieren una nueva mirada.

No podemos seguir haciendo las cosas del mismo modo que siempre las hemos hecho.

Si no ha funcionado, debemos buscar soluciones alternativas.

Estoy aquí para hablaros de soluciones.

Esto es lo que ha sido difícil para algunos de nosotros.

Hace bastantes años, empezamos a pensar en ello.

Todo el mundo conoce el problema.

Nadie conoce cuáles son las soluciones.

Decidimos que necesitábamos poner nuestro dinero donde estaba nuestra boca.

Todo el mundo está dispuesto a poner dinero en términos de ayuda monetaria gratuita para los países en vías de desarrollo.

Habla sobre una inversión sostenible! Nadie está interesado.

No se puede recaudar dinero.

He hecho negocios relacionados con la asistencia médica en los Estados Unidos — vivo en Nashville, Tennessee, capital de la sanidad en América.

Es muy fácil recuadar dinero para empresas de asistencia médica.

Pero empieza a decirles, ya sabes, que vamos a tratar de hacerlo en Nigeria — todo el mundo huye.

Eso está totalmente equivocado.

Aquellos de vosotros que esteis aquí en el público, si quieres ayudar a África: invertid dinero en desarrollo sostenible.

Dejadme que que os guíe por un día en la vida del Instituto del Corazón para que podais vislumbrar lo que hacemos, y os pueda hablar un poco más de ello.

Lo que hemos hecho es mostrar que la asistencia médica de calidad, a la mejor de cualquier lugar del mundo, puede llevarse a cabo en el ambiente de un país en vías de desarrollo.

Ahora mismo tenemos 25 puestos — todos ellos cualificados, colegiados certificados en los EE.UU., Canadá o Gran Gretaña.

Tenemos todas las modalidades que pueden ser llevadas a cabo en Vanderbilt, Cleveland Clinic — en cualquier sitio de los EE.UU — y lo hacemos por el 10 por ciento del coste del que necesitarías para hacer esas cosas en Estados Unidos.

(Aplausos) Adicionalmente, tenemos una política por la cual nunca nadie es rechazado por su capacidad para pagar.

Nos hacemos cargo de todo el mundo.

(Aplausos) Así tengs un dolar, dos dólares — no importa.

Y os voy a contar cómo podemos hacer eso.

Nos aseguramos de que seleccionamos nuestro equipamiento adecuadamente.

Nos decantamos por las unidades modulares.

Las unidades que poseen funciones multi-modulares tienen componentes modulares.

Fáciles de reparar, y por eso, no adquirimos cosas que no sean duraderas.

Emfatizamos la formación, y nos aseguramos de que este proceso es regenerativo.

Muy pronto vamos a estar todos muertos, pero los problemas permanecerán a menos que tengamos gente continuando la tarea allí donde la dejamos.

Nos aseguramos de que producir cosas por nosotros mismos.

No compramos dosis únicas de radiofármacos.

Obtenemos los generadores de las compañías.

Las fabricamos en nuestra empresa nosotros mismos.

Eso mantiene los costes bajos.

Así que, por una radiofármacos en los EE.UU.

— de la que conseguirías una dosis única por 250 dólares — cuando nosotros hemos acabado de fabricarla en nuestra empresa, nos situamos en un precio de unos dos dólares.

(Aplausos) Reconocemos que la única forma para zanjar la brecha entre los países ricos y pobres es mediante la educación y la tecnología.

Todos estos problemas de los que estamos hablando — desaparecerán si traemos el desarrollo.

La tecnología es un gran ecualizador.

¿Cómo hacemos que funcione? Está demostrado: el auto-cuidado es rentable.

Ésta extiende la oportunidad hasta los centros rurales, donde podemos utilizar la experiencia de forma muy inteligente.

Ésta es la forma en que nuestros centros están montados.

Actualmente tenemos tres emplazamientos en el Caribe, y estamos planeando un cuarto.

Además, hemos decidido ir a África.

Vamos a crear el Instituto del Corazón de África Occidental en Port Harcourt, Nigeria.

El proyecto empezará en los próximos meses.

Esperamos abrirlo en 2008-09.

Y haremos otros centros.

Este modelo puede ser adaptado a cualquier enfermedad.

Todas las unidades, todos los centros, están vinculados mediante un hub conectado a un servidor central y todas las imágenes serán cargadas en estaciones de revisión.

Hemos diseñado esta solución telemédica.

Es una nuestra marca registrada, y nos sentimos felices de compartir lo que hemos aprendido con cualquiera que esté interesado en llevarlo a cabo.

Todavía puedes ser de utilidad.

Nos aseguramos de que la plataforma telemédica proporciona acceso a expertos especialistas médicos de cualquier lugar en el mundo, tan sólo apretando un botón.

Os lo enseñaré para que veáis como funciona.

Esto es en el Instituto del Corazón.

Doctores de cualquier lugar pueden acceder.

Puedo llamarte a Suiza y decirte, «Escucha, entra a nuestro sistema.

Mira a la Sra.

Jones.

Échale un vistazo el estudio y dime lo que piensas.» Ellos me darán esa información, y atenderemos mejor al paciente.

El no tiene que viajar.

No tiene que sufrir la ansiedad de no saber a causa del número limitado de expertos.

También usamos un sistema electrónico para las historias clínicas.

Estoy contento de decir que las cosas que hemos implementado — el 80 por ciento de las prácticas en los EE.UU.

no las tienen a pesar de que la tecnología está allí.

Pero ya sabes, se pueden permitir ese lujo.

Porque si no puedes conseguirlo en Nashville, puedes viajar hasta Birminhgham, a dos horas de camino, y lo conseguirás.

Si no puedes obtenerlo en Cleveland, puedes ir a Cincinnati.

Nosotros no tenemos ese lujo, así que tenemos que hacer que ocurra.

Cuando lo hagamos, bajaremos el coste de la sanidad.

Y lo extenderemos hasta los centros rurales haciéndolo asequible.

Así todo el mundo podrá tener el cuidado que se merece.

No se trata sólo tecnología, reconocemos eso.

La prevención debe ser parte de la solución — enfatizamos eso.

Pero ya sabes, tienes que decirle a la gente lo que puede llegarse a hacer.

No se le puede decir a la gente que haga lo que va a ser caro, y que vayan a casa y no puedan hacerlo.

Necesitan estar vivos, necesitan ser alimentados.

Nosotros recomendamos el ejercicio como lo más efectivo, simple y fácil.

Hemos tenido caminatas cada año — cada Marzo, Abril.

Formamos la gente en grupos y hacemos que asuman desafíos.

Al grupo que pierde más peso, le damos premios.

Al grupo que anota, mediante un podómetro, más distancia recorrida caminando, le damos premios.

Hacemos esto constantemente.

Los animamos a que traigan niños.

De esta forma empezamos a exponer a los niños desde muy pequeños, a este tipo de cosas.

Porque una vez lo aprenden, lo mantendrán.

Haciendo esto, hemos creado, al menos, 100 puestos de trabajo cualificados sólo en Jamaica, y estos son médicos con una preparación y una habilidad especial.

Hemos atendido a más de 1.000 pacientes indigentes que podrían haber muerto, incluyendo cuatro marcapasos gratuitos en pacientes con un bloqueo cardíaco total.

Para aquellos que entienden de cardiología, un bloqueo cardiaco total significa una muerte segura.

Si no logras tener éste marcapasos, estarás muerto.

Así que nos alegramos de eso.

Indirectamente, le hemos ahorrado 5 millones de dólares al gobierno de Jamaica de la gente que hubiera ido a Miami o a Atlanta a por asistencia médica.

Y afortunadamente hemos salvado muchas vidas.

A finales de este año habremos contribuido con más de 1 millón de dólares en la asistencia a los indigentes.

En los primeros cuatro meses, han sido 340.000 dólares, haciendo una media de 85.000 dólares mensuales.

El gobierno no hará eso, porque tiene otras responsabilidades que atender.

Necesitan emplear los recursos en otras áreas.

Pero nosotros todavía podemos hacerlo.

Porque la gente dice, «¿Cómo podéis hacerlo?» Así es como podemos.

Al menos 4.000 jamaicanos ricos que estaban yendo a Miami por tratamiento, han confesado que no irán a Miami, gracias al Instituto del Corazón del Caribe.

Y si iban a Miami iban a gastar significativamente más — de ocho a diez veces más.

Así que se sienten contentos de gastarlo en casa, obteniendo la misma calidad en la asistencia.

Y ese dinero — por cada que tiene el dinero para pagar — ofrece la oportunidad de atender, al menos, a cuatro personas que no tienen los recursos para pagar.

(Aplausos) Para que esto funcione, el progreso tiene que ser sostenible.

Así que enfatizamos la formación.

La formación es crítica.

Hemos ido incluso más lejos: hemos creado una relación con la Universidad Tecnológica de Jamaica, en donde ahora tengo una cita.

Y estamos empezando un programa de ingeniería biomédica, así que formaremos a gente local que pueda reparar ese equipo.

De esa forma no vamos a tener que enfrentarnos con la obsolescencia y todas esas cuestiones.

También estamos empezando unos programas de formación tecnológica en asistencia médica complementaria formando gente en ecocardiogramas, ultrasonidos cardiacos, ese tipo de cosas.

Ese tipo de formación, motiva a la gente.

Porque ahora obtendrán una licenciatura en imágenes médicas y en todo ese tipo de materia.

En el proceso, me gustaría que oyeras de las propias personas formadas lo que esto ha significado para ellos.

(Video) Dr.

Jason Topping: Mi es Jason Topping, soy un residente sénior en anestesia en cuidados intensivos en el Hospital Universitario de las Índias Occidentales.

Vine al Instituto del Corazón en 2006 como parte de mi (asignatura) optativa en el programa de anestesia y cuidados intensivos.

Estuve tres meses en el Instituto del Corazón.

No hay duda entre mis colegas sobre la utilidad de la formación que recibí aquí, y creo que ha habido un aumento del interés — particularmente en ecocardiografía y su uso en nuestra posición.

Sharon Lazarus: Soy una ecocardiógrafa en el Instituto del Corazón del Caribe desde hace dos años.

Recibí formación en esta Institución.

Creo que este aspecto de la formación en cardiología que el Instituto del Corazón del Caribe ha introducido en Jamaica es muy importante en términos del diagnóstico de las enfermedades cardiacas.

Ernest Madu: la lección de todo esto es que puede ser hecho y que puede ser sostenido, y que tú puedes hacerlo posible para todos.

¿Quienes somos nosotros para decidir que la gente pobre no puede obtener la mejor asistencia? ¿Cuándo has sido nombrado para actuar como Dios? Ésa no es mi decisión.

Mi trabajo es asegurarme de que cualquier persona, no importa qué destino se le haya asignado, dispondrá de la oportunidad para conseguir la mejor calidad en asistencia médica.

La próxima parada es el Instituto del Corazón de África Occidental, que vamos a construir en Port Harcourt, Nigeria, tal como ya dije antes.

Vamos a hacer otros centros a lo largo e África Occidental.

Vamos a extender el mismo sistema en otras áreas, como en el tratamiento de diálisis.

Y todo el mundo que esté interesado en hacerlo en cualquier situación médica, estaremos contentos de ayudaros y de contaros lo que hemos hecho nosotros y cómo lo podéis llevar a cabo.

Si hacemos esto, podremos cambiar la cara de la asistencia médica en África.

África ha sido buena con nosotros; es el momento de que nosotros le devolvamos a África.

Yo voy a ir.

Aquellos que quieran venir, estáis invitados a venir conmigo.

Gracias.

(Aplausos)

https://www.ted.com/talks/ernest_madu_world_class_health_care/

 

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