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Halla Tomasdottir: una respuesta femenina a la crisis financiera islandesa – Charla TEDWomen 2010

Charla «Halla Tomasdottir: una respuesta femenina a la crisis financiera islandesa» de TEDWomen 2010 en español.

Halla Tomasdottir logró timonear su empresa, Auður Capital, a través del ojo de la tormenta financiera de Islandia aplicando 5 valores tradicionalmente «femeninos» a los servicios financieros. En TEDWomen, habla acerca de estos valores y de la importancia del equilibrio.

  • Autor/a de la charla: Halla Tómasdóttir
  • Fecha de grabación: 2010-12-08
  • Fecha de publicación: 2010-12-08
  • Duración de «Halla Tomasdottir: una respuesta femenina a la crisis financiera islandesa»: 585 segundos

 

Traducción de «Halla Tomasdottir: una respuesta femenina a la crisis financiera islandesa» en español.

Solía ser mucho más fácil ser islandesa, porque hasta hace un par de años la gente no sabía casi nada sobre nosotros, entonces yo podía venir aquí y contarles sólo cosas buenas.

Pero en los últimos dos años nos hemos hecho conocidos por un par de cosas.

Primero, claro, por la crisis económica.

La cosa estuvo tan mala que hasta pusieron a país en venta en eBay.


(Risas)
La base era de 99 centavos y sin reserva.

Luego fue lo del volcán que interrumpió los planes de viaje de casi todos Uds y de muchos de sus amigos, incluyendo al presidente Obama.

Por cierto, se pronuncia «eiiafiaklaiokuk».

Ninguno de sus medios lo dijo bien.


(Risas)
Pero no vine exactamente a hablar de estas dos cosas; estoy aquí para contarles la historia de Auður Capital, una firma financiera fundada por Kristin, a quien ven en la foto, y por mí en la primavera de 2007, poco más de un año antes del impacto de la crisis económica.

¿Por qué dos mujeres…

…dejarían carreras exitosas en la banca de inversión…

…del sector empresarial…

…para fundar una firma de servicios financieros?

Bueno quizá baste decir que estábamos un poco saturadas de testosterona.

Y no vine a decir que los hombres son culpables de la crisis y de lo que sucedió en mi país.

Pero puedo asegurarles que en mi país, al igual que en Wall Street, Londres y otros lugares los hombres encabezaban el juego del sector financiero.

Y esa falta de diversidad, esa uniformidad, lleva a problemas desastrosos.


(Aplausos)
Así que decidimos, un poco hastiadas de este mundo y con la fuerte sensación en el estómago de que esto no era sostenible, fundar una firma de servicios financieros basada en nuestros valores.

Y decidimos incorporar valores femeninos al mundo de las finanzas.

Despertó algo de recelo en Islandia.

Hasta ese entonces no nos conocían en Islandia como a típicas mujeres mujeres.

Así que fue casi como salir del armario y hablar realmente del hecho de ser mujeres y de que creíamos tener unos valores y una forma de hacer negocios que serían más sostenibles que lo que habíamos vivido hasta ese entonces.

Se nos sumó un gran grupo de personas, personas de principios, con gran capacidad, e inversores con una visión y valores como los nuestros.

Y juntos capeamos el temporal, el ojo de la tormenta financiera islandesa, sin pérdidas directas de capital o de los fondos de nuestros clientes.

Y aunque quiero agradecer por ello a la talentosa gente de nuestra empresa primero que nada, y también hay un factor de suerte y de actuar oportunamente, estamos absolutamente convencidas de que logramos esto gracias a nuestros valores.

Por eso voy a compartirlos con Uds.

Creemos en la conciencia del riesgo.

¿Qué significa eso?

Creemos que siempre se deben entender los riesgos que se están tomando, y no vamos a invertir en cosas que no entendemos.

No es algo complicado.

Pero en 2007, en la cumbre de las hipotecas de alto riesgo y de las estructuras financieras complejas, era todo lo contrario: se corría imprudentemente mucho riesgo; eso veíamos en el mercado.

También creemos en hablar claro, en decir las cosas como son, usando lenguaje llano que la gente entienda, contándole a la gente las desventajas así como los pros potenciales e incluso las malas noticias que nadie quiere dar como nuestra falta de confianza en la sostenibilidad del sector financiero islandés que ya habíamos tenido meses antes de la crisis.

Y si bien trabajamos en el sector financiero, donde el Excel es rey, creemos en el capital emocional.

Y creemos que hacer la debida diligencia emocional es tan como hacer la debida diligencia financiera.

En realidad son personas las que ganan y pierden dinero, no planillas de Excel.


(Aplausos)
Por último, pero no menos importante, creemos en las ganancias con principios; nos preocupa cómo obtenemos la ganancia.

Por eso si bien queremos una ganancia para nosotros y para nuestros clientes, estamos dispuestos a hacerlo con una visión de largo plazo.

Y nos gusta tener una definición más amplia de las ganancias que sólo el beneficio económico del próximo trimestre.

Por eso nos gusta ver ganancias más beneficios sociales y ambientales positivos cuando invertimos.

Pero no se trataba sólo de los valores, aunque estamos convencidos de su importancia.

También se trataba de una oportunidad comercial.

La tendencia femenina y la tendencia de sostenibilidad van a constituir una de las oportunidades de inversión más interesantes en los próximos años.

La cuestión de la tendencia femenina no es que las mujeres sean mejores que los hombres sino que se trata de que las mujeres son diferentes de los hombres, de que aportan valores y formas diferentes a la mesa.

¿Qué aportan?

Aportan mejor toma de decisiones.

Y menos comportamiento de rebaño.

Y ambas cosas golpean la línea de fondo con resultados muy positivos.

Pero uno tiene que preguntarse, ahora que tuvimos esta crisis en el sector financiero islandés…

y a propósito, ahora Europa se ve bastante mal.

Y muchos dirían que Estados Unidos se encamina a algunos problemas más también.

Ahora que hemos pasado por todo eso y tenemos todos estos datos por ahí que nos dicen que es mucho mejor la diversidad en torno a las mesas de decisión,

¿veremos un cambio en los negocios y las finanzas?

¿Cambiará el gobierno?

Bueno voy a darles mi versión franca sobre esto.

Hay días en los que creo, pero hay días en los que estoy llena de dudas.

¿Han visto la increíble prisa por reconstruir las mismas cosas que nos fallaron?


(Aplausos)
Einstein dijo que esta era la definición de locura: hacer las mismas cosas una y otra vez esperando un resultado diferente.

Así que supongo que el mundo está loco, porque veo mucho el hecho de hacer las mismas cosas una y otra vez, esperando que esta vez no se derrumbe sobre nosotros.

Quiero ver más pensamiento revolucionario.

Y sigo optimista.

Como TED, creo en las personas.

Y sé que los consumidores son cada vez más conscientes y que van a empezar a votar con sus billeteras y le van a cambiar la cara a los negocios y a las finanzas desde afuera si no lo hacen desde adentro.

Yo soy más bien revolucionaria, como debe ser; soy islandesa.

Tenemos una historia larga de mujeres fuertes, valientes e independientes desde la época de los vikingos.

Y quiero contarles cuándo me di cuenta por primera vez que las mujeres importan en la economía y en la sociedad.

Yo tenía 7 años, justo era el cumpleaños de mi madre, 24 de octubre de 1975.

Las mujeres islandesas se tomaron el día libre.

En el trabajo y en la casa se tomaron el día libre y nada funcionó en Islandia.


(Risas)
Manifestaron en el centro de Reykjavik, y pusieron los temas de la mujer en la agenda.

Y algunos dicen que fue el inicio de un movimiento global.

Para mí fue el comienzo de un largo viaje pero decidí que ese día importaría.

Cinco años después Islandia eligió a Vigdís Finnbogadóttir como presidenta, primera mujer en ser jefe de Estado, madre soltera, sobreviviente de cáncer de mama, a quién se le tuvo que extirpar un seno.

Y en una de las etapas de la campaña, uno de sus contendientes masculinos aludió al hecho de que no podía ser presidente por ser mujer, e incluso media mujer.

Esa noche ganó las elecciones, porque le respondió, no sólo por ese comportamiento ruin, sino que ella respondió y dijo: «Bueno, en realidad no voy a amamantar a la nación islandesa, la voy a liderar».


(Aplausos)
Así que he tenido muchos ejemplos femeninos que han influido en quién soy y dónde estoy hoy en día.

Pero a pesar de eso pasé por los primeros 10 o 15 años de mi carrera casi negando mi condición de mujer.

Empecé en el mundo corporativo de EE.UU.

y estaba absolutamente convencida de que todo dependía del individuo, que mujeres y hombres tendrían las mismas oportunidades.

Pero últimamente llegué a la conclusión de que no es así.

No somos iguales.

Y eso es genial; gracias a nuestras diferencias creamos y sostenemos la vida.

Así que deberíamos abrazar las diferencias y buscar el desafío.

La idea final que quiero dejarles es que estoy harta de esta tiranía de las opciones excluyentes en la vida: son los hombres o son las mujeres.

Tenemos que empezar a apreciar la belleza del equilibrio.

Dejemos entonces de pensar en los negocios por un lado y la filantropía por otro y empecemos a pensar en hacer buenos negocios.

Así vamos a cambiar el mundo.

Es el único futuro sostenible.

Gracias.


(Aplausos)

https://www.ted.com/talks/halla_tomasdottir_a_feminine_response_to_iceland_s_financial_crash/

 

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