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Joseph Lekuton cuenta una parábola de Kenya. – Charla TEDGlobal 2007

Charla «Joseph Lekuton cuenta una parábola de Kenya.» de TEDGlobal 2007 en español.

Joseph Lekuton, un miembro del parlamento de Kenya, empieza contando la historia de su singular educación, y luego nos ofrece una parábola que puede ayudar a Africa florecer. Su mensaje de esperanza es más relevante que nunca.

  • Autor/a de la charla: Joseph Lekuton
  • Fecha de grabación: 2007-06-06
  • Fecha de publicación: 2008-02-25
  • Duración de «Joseph Lekuton cuenta una parábola de Kenya.»: 326 segundos

 

Traducción de «Joseph Lekuton cuenta una parábola de Kenya.» en español.

Soy Joseph y soy un miembro del Parlamento de Kenya.

Imaginese un pueblo Masai.

Y que una noche, los soldados del gobierno rodean el pueblo y le pide a cada mayor mandar un niño a la escuela.

Y fue así como yo fui a escuela un soldado del gobierno le apuntó a mi padre y le dijo: «Tienes que tomar una decisión.» Así que me fui a una escuela misionera dirigida por misioneros estadounidenses y lo primero que uno de ellos me dió fue una golosina.

Yo nunca hasta entonces había probado los dulces.

Y me dije, igual que los otros cien chicos: «Aquí es donde pertenezco».

Y me quedé
(Risas)
mientras todos los demas abandonaban.

Mi familia se mudaba.

Somos nómadas.

Cada vez que la escuela cerraba —era un internado y yo tenía 7 años— tenía que viajar poder encontrarlos.

50 millas, 40 millas, no importa.

Descansaba en los arbustos pero no dejaba de caminar.

Y me quedé en la escuela.

No sé porque, pero me quedé.

y antes de que pudiera asimilarlo, ya había pasado los examenes nacionales y estaba en una secundaria muy buena en Kenya.

Terminé la secundaria.

Por el camino, encontré a un hombre que me dió una beca completa en los Estados Unidos.

Mi madre aún vive en una choza de estiércol ninguno de mis hermanos va a la escuela pero este hombre va y me dice: «Aquí tienes, sigue».

Me dieron una beca en la Universidad de St.

Lawrence, al norte de Nueva York.

Cuando terminé, me fui a Harvard Graduate School.

Y cuando terminé eso, trabajé un tiempo en [Washington] DC.

Escribí un libro National Geographic y enseñé historia, la de los Estados Unidos.

Y cada vez que volvía a casa escuchaba los problemas de la gente gente enferma, gente que no tenía y demás.

Y cada vez que volvía a Estados Unidos, pensaba en ellos.

Un día uno de los ancianos me contó una historia.

Esta historia decía así: Hace mucho tiempo, hubo una guerra muy importante entre las tribus.

Una de las tribus le tenía mucho miedo a otra tribu llamada Luhya.

Y cada tanto, mandaban un grupo de espías asegurarse de que nadie los atacara.

Un día, los espías volvieron corriendo y les dijeron a los del pueblo: «Esta viniendo el enemigo.

Llega dentro de media hora.» Así que la gente se puso isterica, agarraron sus cosas y se echaron a correr.

Pero había dos hombres, uno era ciego, y el otro no tenía piernas—había nacido así.

El lider de los jefes les dijo: «No, no podemos llevaros, nos vais a atrasar.

Tenemos que huir con nuestras mujeres y niños, tenemos que escaparnos.» Y los dejaron atrás, esperando la muerte.

Pero los dos hombres tuvieron una idea.

El ciego dijo: «Soy fuerte, pero no puedo ver.» El que no tenía piernas dijo: «Yo puedo ver hasta el horizonte, pero no me puedo defender de un gato o cualquier otro animal.» Así que el ciego se arrodilló, así y le dijo al que no tenía piernas que se subiera en su espalda y luego se pusó de pie.

El hombre de arriba ve y el ciego camina.

Partieron, siguiendo las pisadas de la gente del pueblo, hasta que los alcanzaron y los superaron.

Esto me lo contaron en un reunión de ancianos.

Yo represento al norte de Kenya, es una zona muy pobre una de las más remotas y con más nómadas que puedes encontrar.

Y ese hombre me dijo: «Aquí estás, tuviste una educación muy buena en EE.UU., tienes una muy buena vida en EE.UU., ¿qué vas a hacer por nosotros? Queremos que seas nuestros ojos, nosotros seremos tus piernas.

Nosotros te llevamos, tú, guíanos.» Así que se dió la oportunidad, en la cual siempre estuve pensando ¿qué puedo hacer ayudar a mi gente? Siempre que vas a un sitio todavía no tenemos medios sanitarios basicos despúes de 43 años de independencia.

A un hombre lo tiene que transportar en carretilla por 20, 30 km hasta llegar a un hospital.

No hay potable.

Así que dije: «Me voy a dedicar a esto, me voy de los EE.UU.

Me voy a postular.» El pasado julio,…

Me mudé desde EE.UU en junio, en julio me postulé y gané.

Y vine aqui por ellos, esa es mi meta.

Ahora estoy implementando, desde hace nueve meses, un proyecto que en un plazo de 5 años, cada nómada tenga agua potable.

Estamos construyendo enfermerías en todo el distrito.

Les estoy pidiendo a mis amigos de EE.UU.

que me echen una mano trayendo enfermeras o doctores que nos ayuden.

Trato de mejorar la infraestructura.

Estoy poniendo en práctica lo que aprendí en los Estados Unidos y de mi comunidad que avancen.

Trato de desarollar soluciones adecuadas nuestros proprios problemas.

Porque sabemos, nos damos cuenta de que la gente de afuera puede venir a ayudar, pero si no nos ayudamos a nosotros mismos, no hay nada que hacer.

Así que ahora, mi proyecto, mientras continúo apoyando estudiantes a especializarse en distintos campos —algunos terminan siendo doctores; otros, abogados— es crear un grupo extenso de personas, estudiantes, que pueden volver acasa y ayudarnos hacer florecer esta comunidad que está en medio de una fuerte recesión economica.

Así que, mientras continuo ser miembro del Parlamento y mientras os escucho hablar de botánica, salud, democracia y nuevos inventos, mantengo la esperanza que algún día, en mi pequeña comunidad —que tiene 26.000 km2 [kilometros cuadrados] quizas cinco veces mas grande que Rhode Island, sin carreteras— seremos capaces de ser un modelo a seguir.

Muchas gracias.

https://www.ted.com/talks/joseph_lekuton_a_parable_for_kenya/

 

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