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Rick Smolan cuenta la historia de una niña – Charla EG 2007

Charla «Rick Smolan cuenta la historia de una niña» de EG 2007 en español.

El fotógrafo Rick Smolan cuenta la inolvidable historia de una niña ameriasiática, una fotografía con consecuencias y una saga de adopción con un final inesperado.

  • Autor/a de la charla: Rick Smolan
  • Fecha de grabación: 2007-12-12
  • Fecha de publicación: 2008-07-02
  • Duración de «Rick Smolan cuenta la historia de una niña»: 1507 segundos

 

Traducción de «Rick Smolan cuenta la historia de una niña» en español.

Algunos de ustedes ya han escuchado esta historia pero de hecho entre el público hay una persona que nunca antes ha escuchado esta charla, así que estoy un poco más nervioso que de costumbre.

Fui un fotógrafo por muchos años.

En 1978 estaba trabajando para la revista Time y me asignaron un trabajo de tres días fotografiando a niños ameriasiáticos, nacidos de soldados norteamericanos y madres asiáticas, por todo el sudeste asiático y después abandonados.

40 mil niños por toda Asia.

Nunca antes había escuchado la palabra ameriasiático.

Pasé unos días fotografiando niños en distintos países y, como muchos fotógrafos y periodistas, siempre he tenido la esperanza de que cuando se publiquen mis fotos realmente puedan cambiar la situación y no solamente documentarla.

Me molestó tanto lo que vi y me decepcionó tanto el artículo que salió publicado que decidí tomarme un sabático de 6 meses.

Tenía 28 años.

Decidí que encontraría seis niños en distintos países y pasaría un tiempo con ellos para intentar contar su historia un poco mejor y pasaría un tiempo con ellos para intentar contar su historia un poco mejor de lo que había hecho para Time.

Al esta historia estaba buscando a niños que no hubieran sido fotografiados anteriormente y la fundación Pearl Buck Foundation me explicó que trabajan con muchos estadounidenses que donaban dinero para ayudar a estos niños.

Y el hombre que dirigía esta fundación en Corea me contó sobre una niña de 11 años a cargo de su abuela y que su abuela no había dejado a ningún occidental verla.

Cada vez que iba un occidental a su pueblo, ella escondía a la niña.

Y, por supuesto, inmediatamente quedé intrigado.

Vi unas fotos de ella y quise ir a verla.

Y el tipo sólo me dijo:»No es posible.

Su abuela ni siquiera, sabes, no hay modo que ella te permita conocer a esta niña».

Fui a su pueblo con una traductora, encontré a la abuela y nos sentamos a conversar.

Y asombrosamente, me permitió fotografiar a su nieta.

Como estaba financiándome solo, le pregunté a la traductora si estaría bien que me quedara ahí por la semana.

Tenía un saco de dormir.

La familia tenía un pequeño cobertizo al lado de la casa así que pregunté: «

¿Podría dormir en mi saco aquí en la noche?

» Y le dije a esta niña, que se llamaba Hyun Sook Lee, que si alguna vez hacía algo que la avergonzara -no hablaba inglés a pesar de parecer norteamericana- ella sólo tendría que levantar su mano y decir: «Para.» y yo no seguiría tomando fotografías.

Y después de esto la traductora se fue.

Así que ahí estaba yo, que no hablaba ni una palabra de coreano, y esta fue la noche que conocí a Hyun Sook.

Su madre aún estaba viva pero no la criaba, su abuela la estaba criando.

Y lo que me impactó inmediatamente fue el amor que se tenían la una a la otra.

La abuela realmente amaba profundamente a esta niña.

Dormían juntas en el piso de su hogar.

Los coreanos ponen ladrillos calientes bajo el piso para calentar sus hogares así que el calor se irradia desde el piso.

Hyun Sook tenía 11 años.

Como dije, había fotografiado a muchos de estos niños.

De hecho, Hyun Sook era la quinta de estos niños que había encontrado.

Y casi todos estos niños estaban muy dañados psicológicamente ya que se reían de ellos, los ridiculizaban, los molestaban y los rechazaban.

Corea era probablemente donde peor lo pasaban estos niños.

Corea era probablemente donde peor lo pasaban estos niños.

Y lo que inmediatamente me impactó cuando conocí a Hyun Sook era lo segura que parecía ser, lo feliz que parecía consigo misma.

Recuerden esta foto, pues les mostraré otra foto después, Recuerden esta foto, pues les mostraré otra foto después, pero pueden notar que se parece muchísimo a su abuela aún viéndose tan occidental.

pero pueden notar que se parece muchísimo a su abuela aún viéndose tan occidental.

Fui con ella a su escuela.

Esta es la primera mañana que estuve con ella.

Este es el camino a la escuela.

Esta es la asamblea matinal fuera de su escuela.

Y me di cuenta que ella estaba haciendo caretas y tonteando.

Cuando los profesores hacían preguntas ella era la primera que levantaba la mano.

De nuevo, no era ni tímida ni distante y no se parecía en nada al resto de los niños que había fotografiado.

De nuevo, la primera en ir al pizarrón a contestar preguntas.

En problemas por susurrar en el oído de su mejor amiga en la mitad de la clase.

En problemas por susurrar en el oído de su mejor amiga en la mitad de la clase.

Y también le había dicho a través de la traductora, aparte de lo de «Para», que no me prestara atención.

Así que ella sólo me ignoraba casi todo el tiempo.

Me di cuenta que durante el recreo ella era la niña que elegía a las otras niñas que iban a estar en su equipo.

Desde el principio, era obvio que era una líder.

Esto es en el camino de vuelta.

Y ahí encima del cerro está Corea del Norte.

Esto es en la zona desmilitarizada.

De hecho, cada noche cubrían las ventanas para que no se viera la porque el gobierno de Corea del Sur por años ha dicho que los norcoreanos pueden invadir en cualquier momento.

Así que siempre es más aterrador cuanto más cerca estás a Corea del Norte.

Era frecuente que estuviera tomándole fotos en el colegio y que susurrara en el oído de su amiga y me mirara y dijera «Para».

Y yo me paraba como militar y todas las niñas se mataban de la risa, era como un pequeño chiste.

Y yo me paraba como militar y todas las niñas se mataban de la risa, era como un pequeño chiste.


(Risas)
Terminó la semana y mi traductora volvió, como le había pedido, Terminó la semana y mi traductora volvió, como le había pedido, para poder agradecer formalmente a Hyun Sook y a su abuela.

Y mientras la abuela y la traductora conversaban, la abuela comenzó a llorar.

Le pregunté a la traductora: «

¿Qué está pasando?

¿Por qué llora?

» Habló con la abuela un momento y a la traductora se le llenaron los ojos de lágrimas.

Entonces dije: «Bueno,

¿qué hice?

,

¿qué dije?

,

¿por qué están todas llorando?

» Y la traductora me dijo: «La señora me dice que cree que se está muriendo y que quiere saber si llevarías a Hyun Sook contigo a EE.UU».

Y le contesté: «Tengo 28 años, vivo en hoteles y no estoy casado».

Quiero decir que quería mucho a esta niña pero yo…

era como si emocionalmente tuviera 12 años.

La broma sobre los fotógrafos, si saben de ellos, es que es la forma más grandiosa de adolescencia retardada que se haya inventado.

«Lo siento, debo irme a una asignación, pero volveré».

Y después nunca vuelves.

Así que le pregunté a la traductora por qué pensaba la abuela que estaba muriendo.

«

¿Puedo llevarla al hospital?

,

¿Puedo conseguirle un doctor?

» Pero ella rechazó toda la ayuda ofrecida.

Así que cuando salí de la casa le pasé dinero a la traductora y le dije: «Por favor vuelve y ve si puedes hacer algo».

Y también le pasé mi tarjeta de presentación a la abuela.

Y le dije: «Si habla en serio intentaré encontrarle una familia».

Inmediatamente les escribí a mis mejores amigos que vivían en Atlanta, Georgia y tenían un hijo de 11 años.

Mi mejor amigo había mencionado al pasar que deseaba tener otro hijo.

Mi mejor amigo había mencionado al pasar que deseaba tener otro hijo.

Mis amigos Gene y Gail no habían sabido de mí en un año.

Y de pronto los llamo, diciéndoles «Estoy en Corea y conocí a esta niña extraordinaria».

Y les expliqué: «La abuela piensa que está enferma pero creo que también tendríamos que llevarla».

Y dije «Pagaré por todo..» Ya tenía toda esta idea en mi cabeza.

Pero en fin, me fui.

Mis amigos dijeron que estaban muy interesados en adoptarla.

Así que les dije: «Miren, creo que si le escribo a la abuela que están dispuestos a adoptarla, la puedo matar de susto.

Quiero decírselo personalmente.» Pero yo estaba trabajando en otro lugar.

Pensaba en un par de semanas y hablar con la abuela.

Esa Navidad, estando en Bangkok con un grupo de fotógrafos, Esa Navidad, estando en Bangkok con un grupo de fotógrafos, recibí un telegrama -era lo que se usaba en esa época- de la revista Time diciendo que alguien había muerto en Corea y en su testamento me había dejado una niña.

Si yo sabía algo de esto.

Estaba tan enojado con ellos por el reportaje que no les había dicho lo que estaba haciendo.

Así que volví a Corea y fui al pueblo de Hyun Sook y se había ido.

Y la casa donde había estado estaba vacía.

Estaba verdaderamente helada.

Nadie del pueblo me quería decir dónde estaba Hyun Sook pues la abuela siempre la había protegido de los occidentales.

Y ninguno conocía la petición que me había hecho.

Y finalmente encontré a Myung Sung, su mejor amiga, con quien solía jugar todos los días.

Y bajo presión mía y de la traductora, Myung Sung nos dio una dirección en las afueras de Seúl.

Y fui para allá y toqué en la puerta y un hombre me abrió.

No era un área muy buena de Seúl, las calles todavía eran de barro.

Toqué la puerta y Hyun Sook la abrió.

Sus ojos estaban rojos y parecía estar en shock: no me reconoció…

no hubo ninguna clase de reconocimiento.

Un hombre vino a la puerta y como que me ladró algo en coreano.

Así que le pregunté a la traductora: «

¿Qué dijo?

» y ella dijo: «Quiere saber quién eres.» Le dije: «Bueno, dile que soy un fotógrafo».

Comencé a explicarle quién era y él me interrumpió.

Y ella me dijo: «Dice que sabe quién eres pero pregunta qué quieres.» Le dije: «Bueno, dile que la abuela de esta niña me pidió que le encontrara una familia».

Y él dijo: «Soy su tío y ella está bien así que puede irse.» Así que ahí estaba…

me estaba cerrando la puerta en la cara y hacía mucho frío y yo intentaba pensar: «

¿Qué haría el héroe de una película si yo estuviera escribiendo este guión?

» Así que dije: «Mire, hace mucho frío y he venido de muy lejos,

¿le molesta si entro un minuto?

Me estoy congelando.» El tipo nos permitió entrar a regañadientes y nos sentamos en el piso.

Mientras hablábamos lo vi algo y Hyun Sook nos trajo un poco de comida.

Tuve esta imagen mental de algo como Cenicienta.

La imagen que tenía era de esta niña feliz, alegre, increíble y maravillosa y que ahora parecía retraída, y estaba siendo esclavizada por esta familia.

Estaba realmente horrorizado y no sabía qué hacer.

Y mientras más le hablaba, menos amistoso se ponía.

Así que finalmente le dije: «Mire» -todo esto a través del traductor, porque yo no hablo nada de coreano- y le dije «Mire, estoy muy feliz de que Hyun Sook tenga una familia donde vivir.

Realmente estaba muy preocupado por ella.

Le prometí a la abuela, su madre, que le encontraría una familia y estoy muy feliz de que ustedes la vayan a cuidar.» Le dije: «Pero sabe, tengo un pasaje de avión y estaré aquí una semana.

Le dije: «Pero sabe, tengo un pasaje de avión y estaré aquí una semana.

Me estoy quedando en un hotel en el centro.

¿Le gustaría almorzar conmigo mañana?

Y podrá practicar su inglés.» (Me había dicho que hablaba).

Intentaba hacerle preguntas acerca de sus intereses.

Y entonces volví al hotel y encontré dos ameriasiáticos mayores.

Una chica cuya madre había sido prostituta, que también era prostituta, y un muchacho que prácticamente vivía en prisión.

que también era prostituta, y un muchacho que prácticamente vivía en prisión.

Y les dije: «Miren, hay una niña que tiene una pequeña oportunidad de salir de aquí e ir a EE.UU.

No sé si esa sea la decisión correcta, pero les quiero pedir que vengan a almorzar mañana y le expliquen a su tío qué se siente caminar por la calle, lo que les dice la gente y lo que hacen para vivir.

Y sólo quiero que entienda lo que va a pasar si ella se queda acá.

Y podría estar equivocado, no lo sé, pero quiero que vengan mañana.» Así que los dos vinieron a almorzar y terminaron echándonos del restaurante.

Ellos dos le gritaban y terminó siendo muy desagradable.

Salimos y él estaba enfurecido.

Me dí cuenta que lo había echado todo a perder.

Así que ahí estaba de nuevo, tratando de ver cómo solucionarlo.

Y comenzó a gritarme, así que le pregunté a la traductora: «OK, dile que se tranquilice,

¿qué está diciendo?

» Y ella dijo: «Bueno lo que está diciendo es

¿quién diablos eres tú para entrar a mi casa, un norteamericano con dinero y cámaras en el cuello, y acusarme de esclavizar a mi sobrina?

Ella es mi sobrina y la quiero, es la hija de mi hermana.

¿Quién diablos eres para acusarme de algo así?

» Y yo le dije: » Mire, tiene toda la razón.

No pretendo entender lo que está sucediendo.

Todo lo que sé es que he fotografiado a muchos de estos niños.» Le dije: «Quiero muchísimo a su sobrina y creo que es una niña increíblemente especial.» Añadí: «Mire, si quiere conocer a mis amigos los traeré de EE.

UU.

para que vea si los acepta.

Solamente pienso que, con lo poco que conozco de la situación, si se queda acá tiene muy pocas oportunidades de vivir la vida que probablemente usted quiera que viva.» Y después todos me dijeron que invitar a los padres prospectivos era, nuevamente, lo más estúpido que podía haber hecho ya que:

¿quién es lo suficientemente bueno para cuidar a un familiar?

Pero él me invitó a ir a una ceremonia que harían ese día en honor a la abuela.

Y lo que hacen es tomar ropas y fotografías y las queman como parte del ritual.

Pueden ver cuán distinta se ve en tan solo 3 meses.

Creo que en ese momento ya estaba comenzando febrero.

Y las fotos anteriores eran de septiembre.

Bueno, cuando estaba escribiendo la historia conocí a un párroco de la infantería de marina norteamericana que tenía 75 niños viviendo en su casa.

Tenía a tres mujeres que lo ayudaban a cuidar los niños.

Así que le propuse al tío que fuéramos a conocer al Padre Keene para entender cómo funcionaba el proceso de adopción.

Porque quería que él sintiera que estábamos haciendo todo legal y correctamente.

Entonces esto es de camino al orfanato.

Este es el Padre Keene.

Es un tipo maravilloso.

En su orfanato tenía niños de todas partes de Corea para los cuales encontraba familias.

Esta es una trabajadora social entrevistando a Hyun Sook.

Ahora, siempre creí que a ella no le había afectado su situación ya que, para mí, la abuela parecía ser como la anciana sabia del pueblo y todos le preguntaban…

durante mi tiempo allá me di cuenta que la gente solía ir a verla frecuentemente.

Y siempre tuve esta imagen mental que, incluso siendo una las familias más pobres del pueblo, eran una de las familias más respetadas.

Y siempre creí que la abuela había pedido, e insistido, que los del pueblo trataran a Hyun Sook con el mismo respeto que a ella.

Hyun Sook se quedó con el Padre Keene y su tío permitió que se quedara hasta completar la adopción.

De hecho, accedió a la adopción.

Y me fui a trabajar.

Volví una semana después y el Padre Keene me dijo: «Debo hablarte de Hyun Sook.» Dije algo como «Dios mío,

¿ahora qué?

» y me lleva a un cuarto, cierra la puerta y dice: «Tengo 75 niños aquí en el orfanato y es un caos total.

Hay ropas y hay niños y, tú sabes, hay tres adultos y 75 niños, te lo puedes imaginar.» Y después dijo: «El segundo día que estuvo acá hizo una de todos los niños grandes y de todos los pequeños.

Y a cada uno de los niños mayores le asignó uno de los pequeños.

Y después hizo un calendario de trabajo de quién limpiaba el orfanato en qué día.» Y agregó: «Dice que soy desordenado y que limpie mi dormitorio.

No sé quien la crío pero está dirigiendo el orfanato y sólo lleva aquí tres días.»
(Risas)
Este fue el día de películas que organizó en que todos los niños fueron al cine.

Muchos de lo niños que ya habían sido adoptados mandaban cartas a los otros niños contándoles cómo era su nueva vida con sus nuevas familias.

Así que cuando llegaban las cartas era un evento importante.

Esta es una mujer cuyo hijo había sido adoptado y que ahora trabaja en el orfanato.

Gene y Gail empezaron a aprender coreano cuando recibieron mi primera carta.

Realmente querían poder darle la bienvenida a Hyun Sook a su familia.

Y una de las cosas que el Padre Keene me contó cuando volví de uno de mis viajes fue que Hyun Sook había elegido el nombre Natasha que según entiendo fue por ver los dibujos animados de Rocky y Bullwinkle en el canal de la fuerza aérea norteamericana.

Esto puede ser una de esas cosas tipo cazadores de mitos que aclararemos en unos minutos.

Así que mi amigo Gene voló a Corea con su hijo, Tim.

Gail no pudo venir.

Y pasaban mucho tiempo mirando el diccionario.

Aquí esta Gene mostrándole al tío donde quedaba Atlanta en el mapa (es donde vivía).

Aquí esta el tío firmando sus papeles de adopción.

Entonces esa noche salimos a comer para celebrar.

El tío volvió a su casa y Natasha, Tim, Gene y yo salimos a comer.

Gene le enseñaba a Natasha como usar un tenedor y cuchillo y Natasha le explicaba a él como usar los utensilios.

Volvimos a nuestra pieza de hotel y Gene también le mostraba a Natasha donde quedaba Atlanta.

Esta es nuestra tercera noche en Corea.

La primera noche habíamos puesto a los niños en una habitación contigua.

Me había estado quedando en este pequeño hotel coreano de 15 pisos los últimos 3 meses.

Pero la segunda noche no mantuvimos la habitación de los niños porque fuimos al orfanato y dormimos en el suelo con todos los niños.

La tercera noche volvíamos de comer, como vieron en las fotos, y llegamos al hotel y el tipo de la recepción dijo: «No hay habitaciones libres en su piso para esta noche pero hay una habitación cinco pisos más abajo si quieren poner a los niños allí.» Y con Gene nos miramos y dijimos: «No queremos a dos niños de 11 a 5 pisos de distancia.» Su hijo dijo: «Papá, tengo un saco de dormir, puedo dormir en el suelo» y yo dije «Sí, yo también tengo uno.» Así que Tim y yo dormimos en el piso y Natasha y Gene en una cama cada uno.

Los niños colapsaron pues habían sido 3 días muy excitantes.

Estábamos acostados y con Gene hablábamos de lo increíbles que éramos.

Decíamos: «Esto es grandioso, le salvamos la vida a esta niña.» Estábamos como, ahhh, muy complacidos con lo que habíamos hecho.

Y nos quedamos dormidos.

Yo ya había estado por un par de meses en esta habitación.

Y en Corea siempre sobre-calefaccionan muchísimo los hoteles por lo que siempre dejaba la venta abierta en el día.

Y como a medianoche apagaban la calefacción del hotel y cerca de la 1 a.m.

el cuarto era una heladera y yo me levantaba.

Hacía esto cada noche que pasaba allí.

Así que a la una, por supuesto, el cuarto estaba helado.

Fui a cerrar la ventana y escuché a gente gritando afuera y pensé: «Los bares se deben haber cerrado recién.» Y aún sin entender coreano escuchaba las voces y no parecían enojadas sino aterrorizadas.

Así que abrí la ventana y miré para afuera y había llamas subiendo por el costado del hotel: se estaba incendiando.

Y entonces corro donde Gene y lo despierto y le digo: «Gene, no te alteres pero creo que el hotel se está incendiando.» Y ya habían llamas y humo en nuestra ventana, estábamos en el piso 11.

Entonces los dos estábamos como «Dios mío, Dios mío».

Y tratábamos de despertar a Natasha y no le podíamos hablar.

Saben cómo son los niños cuando ya han dormido por una hora, es como si se hubieran tomado 5 Valiums, andan perdidos por ahí.

Y además no podíamos hablar con ella.

Recuerdo que Tim tenía botas con cordones L.L.

Bean y que tratábamos de amarrárselos.

Así que intentamos llegar a la puerta y la abrimos y fue como entrar en un horno.

Hay gente gritando, hay vidrios quebrándose y se escuchan estos golpes extraños.

Y el cuarto se llenó de humo en como 2 segundos.

Y Gene me miró y dijo: «No vamos a lograrlo.» Cerró la puerta y el cuarto ya estaba lleno de humo.

Todos nos ahogábamos, entraba humo por los ductos, por debajo de las puertas y se oían gritos.

Sólo recuerdo este total e increíble caos.

Recuerdo estar sentado cerca de la cama.

Tenía dos sensaciones abrumadoras: una era terror absoluto, como: «Dios mío, sólo quiero despertar, esto tiene que ser una pesadilla, no puede estar pasando, por favor, sólo quiero despertar, tiene que ser una pesadilla».

Y la otra era una culpa increíble.

Había estado jugando a ser Dios con la vida de mi amigo, la de su hijo y la de Natasha y lo que haces cuando juegas a ser Dios es lastimar a la gente.

Sólo recuerdo estar muy asustado y aterrado.

Y Gene, que estaba tirado en el piso, dijo: «Tenemos que mojar toallas.» Dije: «

¿Qué?

» «Tenemos que mojar toallas.

Vamos a sofocarnos con el humo.» Así que corrimos al baño y sacamos las toallas y las pusimos sobre nuestras caras y las de los niños.

Y después dijo: «

¿Tienes cinta para sellar ductos?

» Dije: «

¿Qué?

«, «

¿Tienes cinta para sellar ductos?

» «Sí, por ahí en mi maletín.» Me dijo: «Tenemos que parar el humo.

Es todo lo que podemos hacer, hay que parar el humo.» Doy gracias a Dios por Gene.

Así que pusimos los menúes de servicio a la habitación sobre las ventilas de la pared, pusimos frazadas bajo la puerta, pusimos a los niños en el ventanal para que pudieran respirar y había un nuevo edificio en construcción justo en frente del hotel.

Y en ese edificio había fotógrafos justo en frente del hotel.

Y en ese edificio había fotógrafos esperando que la gente saltara.

Al final murieron once personas en ese incendio.

Cinco personas saltaron a su muerte y otros murieron sofocados por el humo.

Y después de como 45 minutos de esto escuchamos golpes fuertes en la puerta y gente gritando en coreano.

Y recuerdo que Natasha no quería que abriéramos la puerta…

perdón, YO no quería abrir la puerta ya que habíamos tardado tanto rato en aislar la habitación.

No sabía quién era ni sabía qué querían y Natasha se daba cuenta que eran bomberos tratando de sacarnos.

Recuerdo una especie de pelea tratando de abrir la puerta.

En fin, 12 horas después…

bueno, nos pusieron en la recepción.

Gene terminó cubriendo su puño con su abrigo para romper el gabinete de tragos.

La gente estaba tirada en el piso.

Fue una de las noches más terribles que he tenido.

Y 12 horas después, como habíamos planificado, arrendamos un auto y condujimos hasta el pueblo de Natasha.

Y nos decíamos: «

¿Se dan cuenta que 8 horas atrás estábamos muriendo en un incendio en el hotel?

» Es tan extraño como la vida simplemente continúa.

Natasha quería presentarle a su padre y hermano a todos los del pueblo y el día que llegamos resultó ser el 60avo cumpleaños de un anciano del pueblo…

este tipo tenía 60 años.

Así que terminó siendo una celebración doble porque Natasha era la primera persona del pueblo que iba a los EE.UU.

Estas son las carpas de los invernaderos.

Estos son los ancianos enseñándole los bailes a Gene.

Tomamos mucho vino de arroz y estábamos tan borrachos, no lo podía creer.

Esta es la última foto antes que Gene y Tim volvieran a EE.UU.

Los de la adopción nos dijeron que el proceso de adopción iba a demorar un año.

Era como: “

¿qué hacemos por un año?

” Así que conocí a cada oficial tanto en el lado coreano como en el norteamericano y los fotografié a todos y les expliqué cuán famosos iban a ser cuando terminara el libro.

Y cuatro meses después los papeles de la adopción ya estaban completos.

Esto es despidiéndose de todos en el orfanato.

Este es el Padre Keene con Natasha en la parada de buses.

Con su tía abuela en el aeropuerto.

Por muchos años tuve un acuerdo buenísimo con las aerolíneas Cathay Pacific en que me dejaban viajar libremente a cambio de fotografías.

Era como el mejor beneficio del mundo.

El piloto me permitían sentarme en la cabina porque me conocía, para que comprendan cuanto tiempo atrás fue esto.

Este es un Tri-Star y dejaron que Natasha se sentara en la cabina.

De hecho, el piloto, Jeff Cowley, volvió y adoptó a otro de los niños del orfanato después de conocer a Natasha.

Esto es 28 horas después en Atlanta, fue un vuelo muy largo.

Sólo para complicarlo un poco más, a Gail (la nueva madre de Natasha) le faltaban tres días para dar a a su propia hija.

Si estuvieran escribiendo esto dirían: «No, el guión debe seguir de otra manera.» Esta es la primera noche, mostrándole a Natasha sus nuevos primos y tíos.

Gene y Gail conocen a toda Atlanta.

Son la pareja más sociable que se puedan imaginar.

Cuando llegó Natasha no hablaba una palabra de inglés excepto por lo poco que había aprendido del Padre Keene.

Esta es Kylie, su hermana, que ahora es doctora, a su derecha.

Este es un trato que tenía con Natasha que era que cuando llegáramos a Atlanta ella podría cortarme la barba.

Nunca le gustó mucho.

Aprendió inglés en tres meses.

Entró al séptimo grado con la edad que le correspondía.

El juramento a la bandera por primera vez.

Esta es su profesora de cocina.

Natasha me contó que los niños pensaban que era altanera porque le hablaban y ella no les contestaba y no se daban cuenta que al principio no hablaba inglés muy bien.

Pero lo que me di cuenta, cuando la observaba, era que ella ya elegía quién iba a estar en su equipo.

Y se hizo popular muy, muy rápidamente.

Ahora,

¿recuerdan la foto del principio y cuánto se parecía a su abuela?

La gente siempre le dice a Natasha cuánto se parece a Gail, su mamá.

Este es un momento tenso en su primer partido de fútbol americano, creo.

Y Kylie, era casi como que Kylie fuera su propia hija.

La están bautizando.

Ahora, muchos padres cuando adoptan quieren borrar la historia de sus hijos.

Pero Gail y Gene hicieron exactamente lo contrario.

Aprendieron coreano, compraron ropa coreana.

Gene incluso puso unas cerámicas en la cocina que mostraban que una vez había habido una hermosa niña que vino de los cerros de Corea a vivir feliz para siempre en Atlanta.

Odia esta foto…

fue su primer trabajo.

Se compró un Kharmann Ghia rojo con el dinero que ganó trabajando en Burger King.

Fue capitana de las porristas.

Un concurso de belleza.

Solía mandar una tarjeta de navidad cada año.

Gene ha estado restaurando este auto por un millón de años.

Kodak contrató a Natasha para que tradujera en las olimpíadas de Corea.

Su futuro marido, Jeff, trabajaba para las cámaras Canon y conoció a Natasha en la villa olímpica.

Esta es su primer viaje devuelta a Cora y ahí está su tío.

Esta es su media hermana.

Volvió a su pueblo, ahí está con la mamá de su mejor amiga.

Y siempre pensé que este traje era muy tipo Annie Hall.

Es sólo que era tan interesante de ver…

esta es su madre ahí en el fondo.

Este es el día del matrimonio de Natasha.

Gene se ve un poco más viejo.

Este es Sydney, que va a cumplir tres en un par de días más.

Y ahí está Evan.

Natasha,

¿puedes subir un segundo, sólo para decirle hola a todos?


(Aplausos)
De hecho, Natasha nunca me había escuchado contar la historia.

Quiero decir, hemos visto las fotos juntos.

Natasha: He visto las fotos millones de veces pero esta es la primera vez que realmente lo veo dar la charla completa.

Comencé a llorar.

Rick Smolan: Seguro que hay como 40 cosas que me dirá: «Eso no fue lo que pasó, no fue lo que dijiste.» Natasha: Voy a hacer eso después.


(Risas)
RS: De todos modos, muchas gracias Mike y Richard, por permitirnos contar esta historia.

Gracias a todos ustedes.


(Aplausos)

https://www.ted.com/talks/rick_smolan_the_story_of_a_girl/

 

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