Saltar al contenido
Deberes escolares » Charlas educativas » Suheir Hammad: Poemas de guerra, de paz, de mujeres, de poder – Charla TEDWomen 2010

Suheir Hammad: Poemas de guerra, de paz, de mujeres, de poder – Charla TEDWomen 2010

Charla «Suheir Hammad: Poemas de guerra, de paz, de mujeres, de poder» de TEDWomen 2010 en español.

La poetiza Suheir Hammad recita dos piezas escalofriantes de la narrativa: «What I Will» (Lo que haré) y «Break Clustered» (Ruptura en racimo): meditaciones sobre la guerra y la paz, sobre la mujer y el poder. No te pierdas los versos cúlmines: “No temas a lo que ha estallado. Si has de hacerlo, teme a lo que no explotó».

  • Autor/a de la charla: Suheir Hammad
  • Fecha de grabación: 2010-12-08
  • Fecha de publicación: 2011-02-04
  • Duración de «Suheir Hammad: Poemas de guerra, de paz, de mujeres, de poder»: 353 segundos

 

Traducción de «Suheir Hammad: Poemas de guerra, de paz, de mujeres, de poder» en español.

«Lo que haré» No voy a bailar al son de tu tambor de guerra.

No voy a dar mi alma ni mis huesos a tu tambor de guerra.

No voy a bailar ritmo.

Lo conozco.

No tiene vida.

Conozco íntimamente esa piel que golpeas.

Una vez estuvo viva, fue cazada, robada, estirada.

No voy a bailar la guerra que intentas dar.

No voy a saltar, girar, parar por ti.

No voy a odiar por ti, ni voy a odiarte.

No voy a matar por ti.

Sobre todo no voy a morir por ti.

No voy a llorar a los muertos con asesinatos ni suicidios.

No me pondré de tu parte o bailaré con las bombas porque todos estén bailando.

Todos pueden estar equivocados.

La vida es un derecho, no algo colateral o casual.

No voy a olvidar de dónde vengo.

Voy a confeccionar mi propio tambor.

Reuniré a mis seres queridos y canto será baile.

zumbido será de tambor.

No seré tu instrumento.

No voy a dar mi nombre ni mi ritmo a tu tamborileo.

Voy a bailar y resistir y bailar y persistir y bailar.

Este latido es más fuerte que la muerte.

Tu tambor de guerra no es más fuerte que esta respiración: haaa.

¿Qué pasa TED?

Quiero oír algo de ruido.


(Aplausos)
Un grupo de pacifistas.

Confundidos, aspirantes a pacifistas.

Entiendo.

Me he equivocado mucho últimamente.

Bastante.

Por eso no podía imaginar qué leer hoy.

Quiero decir, dije que me estuve preparando.

Estuve preparando mi vestimenta,
(Risas)
preparando opciones, tratando de imaginar qué es lo que persigo, a qué me enfrento.

La poesía hace eso.

Te prepara.

Te guía.

Por eso voy a leer un poema que acabo de elegir.

Pero necesito que ustedes se sienten 10 minutos abracen a una mujer que no está aquí.

Abrácenla ahora.

No hace falta que digan su nombre en voz alta, sólo que la abracen.

¿La están abrazando?

Esto se llama «Ruptura en Racimo».

Prohibida la historia sagrada.

Libros no escritos predijeron el futuro, proyectaron el pasado.

Pero desenvuelvo mi de lo que parece ilimitado: la violencia creadora del hombre.

¿Hijo de quién será?

¿Qué niño perecerá un nuevo día?

Las muertes de nuestros niños impulsan.

Apreciamos los cadáveres.

Lloramos a las mujeres, con problemas.

Las putas reciben golpes a diario.

Se hacen profetas, se ignoran profetas.

La guerra y los dientes esmaltados salan infancias de limón.

Los colores corren, nadie es sólido.

No busquen sombra tras de mí.

La llevo dentro.

Vivo ciclos de luz y oscuridad.

El ritmo es mitad silencio.

Ahora veo, nunca fui ni una ni otra.

Enfermedad, salud, violencia tierna.

Ahora creo que nunca fui pura.

Antes que forma fui tormenta, ciega, ignorante -todavía lo soy.

El humano se auto contrae ciego, maligno.

Nunca fui pura.

Niña consentida antes de madurar.

El no me acota.

Experimento de manera exponencial.

Todo es todo.

Una mujer pierde 15, tal vez 20, miembros de su familia.

Una mujer pierde 6.

Una mujer pierde su cabeza.

Una mujer busca en los escombros.

Una se alimenta de la basura.

Una mujer se dispara en la cara.

Una mujer dispara a su marido.

Una mujer se ata con correas.

Una mujer da a luz un bebé.

Una mujer da a luz a las fronteras.

Una mujer ya no cree que el amor la encontrará.

Una mujer nunca lo creyó.

¿A dónde van los corazones de los refugiados?

Rotos, insultados, puestos donde no van, no quieren que se los pase por alto.

Ante la ausencia lloramos a cada uno o no significamos nada en absoluto.

Mi columna se curva en espiral.

Precipicio que corre hacia y desde los seres humanos.

Las bombas de racimo quedan atrás.

Minas de facto.

Un ardiente dolor.

Cosecha tabaco contaminado.

Cosecha bombas.

Cosecha dientes de leche.

Cosecha palmas, humo.

Cosecha testigo, humo.

Resoluciones, humo.

Salvación, humo.

Redención, humo.

Respira.

No temas a lo que ha estallado.

Si has de hacerlo teme a lo que no explotó.

Gracias.


(Aplausos)

https://www.ted.com/talks/suheir_hammad_poems_of_war_peace_women_power/

 

Related Posts

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *