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Wadah Khanfar: un momento histórico en el mundo árabe – Charla TED2011

Charla «Wadah Khanfar: un momento histórico en el mundo árabe» de TED2011 en español.

Mientras se extiende por el mundo árabe una revolución democrática encabezada por jóvenes potenciados por la tecnología Wadah Khanfar, jefe de Al Jazeera, comparte una visión profundamente optimista de lo que está sucediendo en Egipto, Túnez, Libia y más allá en este momento conmovedor en el que la gente se dio cuenta que podía salir de su casas y pedir el cambio.

  • Autor/a de la charla: Wadah Khanfar
  • Fecha de grabación: 2011-03-02
  • Fecha de publicación: 2011-03-02
  • Duración de «Wadah Khanfar: un momento histórico en el mundo árabe»: 1032 segundos

 

Traducción de «Wadah Khanfar: un momento histórico en el mundo árabe» en español.

Hace 10 años, exactamente, yo estaba en Afganistán.

Estaba cubriendo la guerra y fui testigo, como reportero de Al Jazeera, del sufrimiento y la destrucción que produce una guerra como esa.

Luego, dos años después, cubría otra guerra, la de Irak.

Yo estaba en medio de esa guerra cubriendo lo que sucedía en el norte de Irak.

Y la guerra terminó con un cambio de régimen como el de Afganistán.

Y ese régimen del que nos deshicimos en era una dictadura, un régimen autoritario, que durante décadas generó una gran parálisis en la nación y en las propias personas.

Sin embargo, el cambio provocado por la intervención extranjera generó circunstancias aún peores para la gente y profundizó el sentimiento de parálisis e inferioridad en esa parte del mundo.

Durante décadas hemos vivido bajo regímenes autoritarios en el mundo árabe, en Medio Oriente.

Estos regímenes generaron algo dentro nuestro en este período.

Ahora tengo 43 años y en los últimos 40 he visto casi los mismos rostros en los reyes y presidentes que nos gobiernan: son viejos, ancianos, autoritarios, vi actos de corrupción…

en los regímenes que nos rodeaban.

Y por un momento me preguntaba si viviríamos para ver un cambio real en el terreno, un cambio que no viniera de la intervención extranjera, mediante la miseria de la ocupación, producto de la invasión a nuestra tierra; esa que agudizaría el sentimiento de inferioridad.

Los iraquíes, sí, se deshicieron de Saddam Hussein pero al ver su tierra ocupada por fuerzas extranjeras se sintieron muy mal; sintieron que se resentía su dignidad.

Y por eso se rebelaron y no lo aceptaron.

Y otros regímenes le dijeron a sus ciudadanos: «¿Quieren repetir la situación de Irak? ¿Quieren una guerra civil y asesinatos sectarios? ¿Quieren la destrucción? ¿Quieren ver tropas extranjeras en su tierra?» Y las personas pensaron para sus adentros: «Quizá deberíamos permitir estas situaciones autoritarias y no vernos inmersos en un escenario como ese».

Esa fue una de las peores pesadillas que hemos visto.

Durante 10 años por desgracia tuvimos que dar cuenta de imágenes de destrucción, de asesinatos, de conflictos sectarios, imágenes de violencia en una tierra magnífica, una región que alguna vez fue cuna de civilizaciones, arte y cultura, durante miles de años.

Ahora he venido a decirles que el futuro que estábamos soñando finalmente ha llegado.

Una nueva generación bien educada, conectada, inspirada en valores universales y en una comprensión global nos ha generado una nueva realidad.

Hemos encontrado otra manera de expresar los sentimientos y los sueños.

Estos jóvenes que han devuelto la auto confianza a nuestras naciones en esa parte del mundo, que nos han dado un nuevo significado de libertad y el poder para salir a las calles.

No pasó nada.

No hubo violencia.

Nada.

Fue solo salir de la casa y en voz alta decir: «Nos gustaría ver el final del régimen».

Esto es lo que sucedió en Túnez.

En cuestión de días el régimen tunecino que invirtió miles de millones de dólares en organismos de seguridad miles de millones para mantener -intentar mantener- sus prisiones, colapsó, desapareció, gracias a las voces del público.

Personas que inspiradas salieron a las calles a hacer escuchar sus voces arriesgando sus vidas.

Los organismos de inteligencia quisieron arrestar a la gente.

Encontraron algo llamado Facebook.

Y algo llamado Twitter.

Disgregaban estos temas diciendo: «Estos chicos están descarriados».

Por eso le pedían a sus padres que salieran a las calles a buscarlos para llevarlos de nuevo a casa.

Eso era lo que decían.

Esta era su propaganda: «Lleven a estos chicos a casa porque están descarriados».

Pero sí, estos jóvenes que han sido inspirados en valores universales que son lo suficientemente idealistas para imaginar un futuro magnífico y, al mismo tiempo, lo suficientemente realistas como para equilibrar esta con el proceso que conduce a eso sin usar la violencia sin intentar crear caos.

Estos jóvenes no se fueron a casa.

Los padres salieron a las calles a apoyarlos.

Así fue como se gestó al revolución en Túnez.

Al Jazeera estuvo prohibida en Túnez durante años y el gobierno no permitió periodistas de Al Jazeera en el lugar.

Pero encontramos que esta gente en las calles, son todos periodistas nuestros, llenan nuestra redacción con fotos, videos y noticias.

Y de repente esa redacción de Doha se volvió el centro receptor de todo este material de gente común, de gente que está conectada, que tiene ambiciones, y que se ha liberado del sentimiento de inferioridad.

Y entonces tomamos la decisión de cubrir la noticia.

Vamos a ser la voz de los que no tienen voz.

Vamos a difundir el mensaje.

Sí, algunos de estos jóvenes están conectados a Internet pero la conectividad en el mundo árabe es muy limitada, muy pequeña, debido a los tantos problemas que padecemos.

Pero Al Jazeera tomó la voz de estas personas y la amplificó.

La pusimos en cada sala de estar del mundo árabe e internacionalmente, a nivel mundial, por nuestro canal en inglés.

Y entonces la gente empezó a sentir que estaba pasando algo nuevo.

Y luego Zine al-Abidine Ben Ali decidió partir.

Y luego comenzó Egipto y Hosni Mubarak decidió partir.

Y ahora, como ven, es Libia.

Y luego está Yemen.

Y hay muchos otros países intentando ver y redescubrir ese sentimiento de «¿Cómo imaginamos un futuro magnífico, en paz y tolerancia?» Quiero contarles algo y es que Internet y la conectividad han creado un cambio de mentalidad.

Pero este modo de pensar ha seguido siendo fiel al suelo y a la tierra que lo vio nacer.

Y si bien esta es una gran diferencia respecto de muchas iniciativas previas de crear un cambio, pensábamos -los gobiernos nos decían y a veces era verdad- que nos habían impuesto los cambios y que la gente rechazaba eso porque lo consideraba ajeno a su cultura, siempre creímos que el cambio iba a surgir del interior, que el cambio debía ser una reconciliación con la cultura, con la diversidad cultural, con la fe en nuestra tradición y en nuestra historia pero al mismo tiempo debía estar abierto a valores universales, conectado al mundo, tolerante con el afuera.

Y eso es lo que está sucediendo ahora mismo en el mundo árabe.

En este preciso instante, en este momento actual, vemos converger todos estos significados y luego el inicio de esta era magnífica que va a surgir de la región.

¿Cómo se lo tomó la élite, la denominada élite política? De cara a Facebook llevaron los camellos a la Plaza Tahrir.

De cara a Al Jazeera empezaron a crear el tribalismo.

Y cuando no les resultó empezaron a hablar de conspiraciones emanadas de Tel Aviv para dividir al mundo árabe.

Empezaron a decirle a Occidente: «Atención con Al-Qaeda.

Al-Qaeda se está apoderando de nuestros territorios.

Son islamistas que intentan crear imaras.

Atención con esta gente que viene a arruinar nuestra gran civilización.

Por suerte la gente ya no se deja engañar.

Porque la élite corrupta de esa región ha perdido hasta el poder de engaño.

No podían, y no pueden, imaginar cómo hacer frente a esta realidad.

Han perdido…

se han distanciado de sus pueblos, de las masas, y ahora vemos como se desploman una tras otra.

Al Jazeera no es instrumento de revolución.

No creamos revoluciones.

No obstante cuando sucede algo de esa magnitud estamos en el centro de la cobertura.

Nos prohibieron en Egipto y nuestros corresponsales, algunos fueron arrestados.

Pero muchos de nuestros camarógrafos y periodistas pasaron a la clandestinidad en Egipto, voluntariamente, para informar de lo sucedido en la Plaza Tahrir.

Durante 18 días nuestras cámaras transmitieron en vivo las voces de la gente de la Plaza Tahrir.

Recuerdo que una noche alguien me llamó al celular, una persona común que no conozco, desde la Plaza Tahrir.

Me dijo: «Le solicitamos que no apague las cámaras.

Si apaga las cámaras esta noche va a haber un genocidio.

Ud nos está protegiendo al lo que sucede en la Plaza Tahrir».

Sentí la responsabilidad de llamar a nuestros corresponsales y a la sala de redacción y de decirles «Hagan lo posible para no apagar las cámaras esta noche porque los muchachos de la plaza sienten confianza si alguien cubre la noticia; así se sienten protegidos».

Así que tenemos la oportunidad de crear un nuevo futuro en esa parte del mundo.

Tenemos la oportunidad de ir y pensar el futuro como algo abierto al mundo.

No repitamos los errores de Irán de la revolución…

Dejemos -sobre todo en Occidente- de pensar en esa parte del mundo en base al petróleo o interesados en la ilusión de estabilidad y seguridad.

La estabilidad y la seguridad de los regímenes autoritarios no pueden crear más que terrorismo, violencia y destrucción.

Aceptemos la elección de la gente.

No pongamos a dedo a quien nos gustaría que gobierne su futuro.

El futuro debería estar en manos de la propia gente incluso si son, como ahora, voces que puedan asustarnos.

Pero los valores democráticos y la libertad de elección que se extiende por Medio Oriente en este momento es la mejor oportunidad para el mundo, para Oriente y Occidente, de ver estabilidad, seguridad, de ver amistad y tolerancia en el mundo árabe, en vez de ver imágenes de violencia y terrorismo.

Apoyemos a estas personas.

Démosles una mano y renunciemos a nuestro egoísmo corto de miras para abrazar el cambio y festejar con la gente de esa región un gran futuro, la paz y la esperanza.

El futuro ha llegado, el futuro es ahora.

Les agradezco mucho.

(Aplausos) Muchas gracias.

(Aplausos) Chris Anderson: sólo tengo un par de preguntas.

Gracias por venir.

¿Cómo describirías la importancia histórica de lo sucedido? ¿Es la historia del año, la historia de la década, o es algo más? Wadah Khanfar: En es la historia más importante que hayamos cubierto.

Hemos estado en muchas guerras.

Hemos cubierto muchas tragedias, muchos problemas, muchas zonas de conflicto, muchos conflictos en la región, porque estábamos en medio de eso.

Pero en este caso es una gran historia; es hermosa.

No es algo que uno tiene que cubrir porque así lo hace siempre con los grandes sucesos.

Uno está presenciando un cambio histórico.

Está presenciando el nacimiento de una era.

De eso se trata esta historia.

CA: Muchas personas en Occidente todavía son escépticos o piensan que puede tratarse de un período intermedio de un caos mucho más alarmante.

¿Crees realmente que si ahora hay elecciones democráticas en Egipto pueda surgir un gobierno que propugne algunos de los valores tan inspiradores de los que has hablado? WK: En la gente luego del colapso del régimen de Hosni Mubarak, los jóvenes que se han auto-organizado en ciertos grupos y concejos, están velando por la transformación tratando de encaminarla para satisfacer los valores democráticos pero al mismo tiempo también para que sea razonable y para que sea racional, para que no se salga de control.

Opino que estas personas son mucho más sabias no sólo que la élite política sino que la élite intelectual y que los líderes opositores incluyendo a los partidos políticos.

En este momento la juventud del mundo árabe es mucho más sabia y capaz de crear el cambio que los viejos -incluyendo al viejo régimen político cultural e ideológico.

(Aplausos) CA: No vamos a entrometernos políticamente ni interferir en ese sentido.

¿Qué debería hacer la gente en TED, aquí en Occidente, si quisiera conectarse para marcar una diferencia si creen en lo que está pasando aquí? WK: creo que hemos descubierto algo muy importante en el mundo árabe: que a la gente le importa esta gran transformación.

Mohamed Nanabhay que está entre nosotros, el jefe de aljazeera.net, me dijo que se incrementó 2500% el acceso a nuestro sitio desde varias partes del mundo.

El 50% del total viene de EE.UU.

Descubrimos que a la gente le importa, la gente quiere saber, están recibiendo la señal por Internet.

Desafortunadamente en EE.UU.

en este momento sólo estamos en Washington D.C.

para Al Jazeera en inglés.

Pero puedo decirles que es el momento de festejar conectándonos con esas personas en la calle, es momento de expresarles nuestro apoyo y ese sentimiento universal de apoyo al débil y al oprimido para crear un futuro mucho mejor para todos.

CA: Bien Wadah, un grupo de miembros de la comunidad de TED, TEDxCairo, están reunidos mientras hablamos.

Tuvieron algunos oradores allí.

Creo que han escuchado tu charla.

Gracias por ser de inspiración para ellos y para nosotros.

Muchas gracias.

(Aplausos)

https://www.ted.com/talks/wadah_khanfar_a_historic_moment_in_the_arab_world/

 

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