radar





radar

La fotografía muestra un militar al frente de un  radar.
La palabra “radar” es la abreviatura de cuatro palabras inglesas: “Radio Detection And Ranging”, lo que significa: ¿”interpretación de la dirección de objetos sólidos y de la distancia a la que se encuentran”.

Los objetos sólidos pueden estar constituidos por aviones, buques, cohetes, etc.
Al principio de la Segunda Guerra Mundial, los aliados hicieron uso del radar, lo que les procuró una apreciable ventaja y aumentó sus posibilidades de victoria.

El principio del radar es muy simple: la instalación emite unas ondas de radio muy cortas que, en cuanto chocan con cualquier objeto sólido, vuelven a su punto de procedencia.
De hecho, funcionan con el mismo principio del eco.
La emisora de ondas se encuentra siempre en un lugar elevado.
La mayoría de los barcos poseen radar, lo que les permite nevegar con seguridad en medio de nieblas opacas.
En lo alto de estos buques, solemos ver un extraño objeto que gira sin cesar; es elemento emisor-receptor del radar.
En el interior del buque, en el puente, un haz luminoso muestra en una pantalla las ondas que la instalación envía al espacio, mientras que unos luminosos muestran los impactos producidos por ellas.







La fotografía muestra un militar al frente de un  radar.
La palabra “radar” es la abreviatura de cuatro palabras inglesas: “Radio Detection And Ranging”, lo que significa: ¿”interpretación de la dirección de objetos sólidos y de la distancia a la que se encuentran”.

Los objetos sólidos pueden estar constituidos por aviones, buques, cohetes, etc.
Al principio de la Segunda Guerra Mundial, los aliados hicieron uso del radar, lo que les procuró una apreciable ventaja y aumentó sus posibilidades de victoria.




El principio del radar es muy simple: la instalación emite unas ondas de radio muy cortas que, en cuanto chocan con cualquier objeto sólido, vuelven a su punto de procedencia.
De hecho, funcionan con el mismo principio del eco.
La emisora de ondas se encuentra siempre en un lugar elevado.
La mayoría de los barcos poseen radar, lo que les permite nevegar con seguridad en medio de nieblas opacas.
En lo alto de estos buques, solemos ver un extraño objeto que gira sin cesar; es elemento emisor-receptor del radar.
En el interior del buque, en el puente, un haz luminoso muestra en una pantalla las ondas que la instalación envía al espacio, mientras que unos luminosos muestran los impactos producidos por ellas.

















Puedes ayudar al resto de usuarios compartiendo tu opinión y conocimientos en los comentarios inferiores.



Sé el primero en comentar

Comentar el artículo

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*