{"id":67088,"date":"2018-03-09T22:55:27","date_gmt":"2018-03-09T22:55:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.deberes.net\/tesis\/sin-categoria\/el-ordo-amoris-de-cesar-vallejo\/"},"modified":"2018-03-09T22:55:27","modified_gmt":"2018-03-09T22:55:27","slug":"el-ordo-amoris-de-cesar-vallejo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.deberes.net\/tesis\/analisis-literario\/el-ordo-amoris-de-cesar-vallejo\/","title":{"rendered":"El ordo amoris de c\u00e9sar vallejo"},"content":{"rendered":"<h2>Tesis doctoral de <strong> Mar\u00eda Jos\u00e9 Carrasco Tebar <\/strong><\/h2>\n<p>Sin lugar a dudas, para aprehender, si es que es posible aprehender, la esencia de la poes\u00eda de c\u00e9sar vallejo, es necesario ante todo abandonar nuestros h\u00e1bitos literarios y asumir una actitud receptiva y atenta, no s\u00f3lo con cada verso y con cada palabra, sino tambi\u00e9n con cada ilogicismo, con cada distorsi\u00f3n, con su hermetismo, su desconcierto; porque el poeta nos transmite una percepci\u00f3n del mundo siempre distinta y cambiante donde no existe lo establecido y lo vigente. Sostener pues juicios categ\u00f3ricos e inamovibles en un trabajo que intente ahondar en el alma, siempre en pugna, de uno de los poetas m\u00e1s geniales e incomprendidos del siglo xx, ser\u00eda adem\u00e1s de un craso error y un acto de soberbia, una injusticia para con c\u00e9sar vallejo. limitados pues, no s\u00f3lo por el tiempo y los medios, sino tambi\u00e9n por nuestra propia subjetividad, trataremos de exponer, siempre desde el m\u00e1ximo respeto a los trabajos cr\u00edticos precedentes , esta personal lectura y visi\u00f3n del mundo po\u00e9tico vallejiano, sin excluir con ello, en la manera de lo posible, la m\u00faltiple pluriValencia que lo caracteriza. somos conscientes indudablemente que todo intento de descifrar o interpretar a c\u00e9sar vallejo, como a cualquier otro poeta de su talla y genialidad, trasladando su poes\u00eda a un discurso cr\u00edtico, ha de reducir inevitablemente sus complejos y ricos significados. Friedrich schlegel explicaba que es precisamente as\u00ed que \u00abqueremos quitarnos de encima el encantamiento del poeta\u00bb para \u00abespiar en todo aquello de lo que quiso privar a nuestra vista, o que no quiso mostrar en primer lugar\u00bb y que es lo que a su vez tambi\u00e9n \u00aben primer lugar le hace artista: los objetos secretos que persigue en silencio y de los cuales jam\u00e1s podremos presuponer demasiados en el genio, cuyo instinto se ha vuelto arbitrariedad\u00bb .  como bien sostiene asimismo sa\u00fal yurkievich existe un conocimiento de alcance extrapo\u00e9tico que \u00abno puede desprenderse de la estructura integral del poema; est\u00e1 inserto dentro de un montaje verbal espec\u00edfico y sujeto a la peculiar funcionalidad po\u00e9tica. Se trata de un conocimiento dentro de la forma art\u00edstica, no traducible a otros t\u00e9rminos que los art\u00edsticos\u00bb .  sin olvidar pues las inconveniencias y desajustes propios de la labor cr\u00edtica, y con el fin de salvaguardar la poliValencia sem\u00e1ntica del texto, trataremos de evitar en todo momento los juicios axiom\u00e1ticos en favor de un encuentro directo y literal con los versos del poeta, desde los que, fundamentalmente, se asentar\u00e1 nuestra tesis. este trabajo concretamente defender\u00e1 ante todo la lectura de la obra de c\u00e9sar vallejo \u00aben clave amorosa\u00bb, porque consideramos que s\u00f3lo y fundamentalmente desde el amor, el peruano construye y da sentido a todos y cada uno de sus poemarios. son pocos los art\u00edculos y estudios cr\u00edticos que analizan detenidamente este tema en la poes\u00eda vallejiana. Jos\u00e9 mar\u00eda valverde, por ejemplo, en \u00abaproximaciones a c\u00e9sar vallejo\u00bb, le dedica escasas l\u00edneas en un art\u00edculo que lleva el t\u00edtulo, no sin cierta paradoja, de \u00abel amor\u00bb, pero en el que, curiosamente, apenas se esboza o revela nada al respecto . numerosos en cambio son los cr\u00edticos que, confundiendo en uno los significados bien diversos de \u00aberotismo\u00bb, \u00absexo\u00bb y \u00abamor\u00bb, han circunscrito la presencia de un tema angular en la obra vallejiana a tan s\u00f3lo dos de sus poemarios: los heraldos negros y trilce. desde luego es indiscutible tanto la gran carga er\u00f3tica que encierra el primer libro vallejiano, como el componente sexual que claramente contiene trilce, pero no creemos que la ausencia de erotismo y sexo en los \u00faltimos poemarios de c\u00e9sar vallejo revele, entre otras cosas, una actitud esencialmente antisexual del poeta, como as\u00ed sostiene giovanni meo zilio en su trabajo \u00abmateriales para un estudio de estil\u00edstica cuantitativa , declaraciones las suyas que nos parecen del todo desatinadas y oscurecedoras. por su parte, autores como jean franco, por ejemplo, apuntan por otro lado que el amor en lhn parece manifestarse \u00fanicamente como consecuencia de las modas literarias del momento , en este caso el modernismo, o que el acto sexual en trilce s\u00f3lo \u00abes el placer m\u00e1s intenso y al mismo tiempo m\u00e1s intrascendental\u00bb .  nuestra tesis tratar\u00e1 de demostrar de la forma m\u00e1s coherente posible la inexactitud de tales afirmaciones. las dimensiones trascendentales que asume en verdad el eros en la poes\u00eda de c\u00e9sar vallejo, redescubren con \u00e9l el origen del \u00abm\u00e1s bello entre todos los dioses\u00bb, adquiriendo as\u00ed la mitolog\u00eda, como bien sosten\u00eda hegel, un sentido general m\u00e1s profundo que el mero externo de sus narraciones y creaciones . el amor, que entre los griegos fue nombrado eros, surgi\u00f3 seg\u00fan la tradici\u00f3n \u00f3rfica de un huevo c\u00f3smico partido por la mitad. Fue el primer dios nacido, de quien el mundo tuvo su primer origen, y cre\u00f3 a los dioses y rein\u00f3 entre ellos y los seres humanos distintos a nosotros: ellos pertenec\u00edan a otra era, la de la edad de oro . con distintos nombres se reconoci\u00f3 a este dios primordial, ordenador de los elementos del mundo y asegurador de la perpetuaci\u00f3n de la vida. Adem\u00e1s de fanes, \u00abluz deslumbrante\u00bb, el dios se apropiar\u00e1 a lo largo de la tradici\u00f3n \u00f3rfica de otros t\u00edtulos como metis, alusi\u00f3n a la \u00absabidur\u00eda\u00bb o \u00abdesignio\u00bb, o ericepeo o erikapaeos, cuyo origen no es griego y para el que se han encontrado diversas interpretaciones, entre ellas, la de \u00abdador de vida\u00bb o, simplemente, \u00abvida\u00bb. \u00e9l mismo vuelve a nacer una y otra vez, establece la armon\u00eda en el caos, une las partes disgregadas en el todo universal y constituye ante todo el principio que habr\u00e1 de caracterizar la visi\u00f3n que sobre el amor nos transmitir\u00e1n voces como las de hes\u00edodo, arist\u00f3fanes, parm\u00e9nides o emp\u00e9docles. Porque eros, ll\u00e1mese fanes, metis o erikapaeos, no era en un principio un ni\u00f1o regordeto, con tirabuzones, alas y carcaj que hac\u00eda de las suyas entre los humanos y los dioses, lanzando a diestro y siniestro sus flechas emponzo\u00f1adas con un arco y mucha punter\u00eda. Es cierto que fue asumiendo sus formas m\u00f3rbidas y redondas hasta transformarse a partir de la poes\u00eda l\u00edrica de los siglos vi y v a. De j.C. En la imagen misma de la primera infancia -esto es, cupido -el ni\u00f1o cruel, responsable con sus artima\u00f1as de las pasiones del hombre, pero ser\u00e1 precisamente su condici\u00f3n original, la de quien para hes\u00edodo fue el m\u00e1s bello entre los dioses inmortales, la de erikapaeos, \u00abdador de vida\u00bb, la que renacer\u00e1 a lo largo del tiempo en aquella poes\u00eda amorosa que asumir\u00e1 y expresar\u00e1 exclusivamente una concepci\u00f3n trascendental y metaf\u00edsica del erotismo y el amor. la obra de c\u00e9sar vallejo no s\u00f3lo asume esa concepci\u00f3n trascendental y metaf\u00edsica del erotismo y el amor, sino que adem\u00e1s ese sentido original, inici\u00e1tico y ontol\u00f3gico que encierra la uni\u00f3n y los cuerpos de los amantes, se revelar\u00e1 indispensable en una trayectoria ascendente y amorosa que dibujar\u00e1 su poes\u00eda; ya que el discurso amoroso de c\u00e9sar vallejo no se interrumpe en los poemas p\u00f3stumos, como sostienen algunos cr\u00edticos, sino que contin\u00faa como expresi\u00f3n de una evoluci\u00f3n, de un desarrollo que adquiere en \u00e9l y en sus poemas el concepto y la experiencia del amor. y es que c\u00e9sar vallejo va mucho m\u00e1s all\u00e1 en un tr\u00e1nsito que oscila entre la sexualidad, el erotismo y el amor. Las diferencias entre estos tres aspectos bien distintos las recoge octavio paz en su maravilloso ensayo la llama doble. Amor y erotismo . \u00abEl m\u00e1s antiguo de los tres- afirma el poeta mejicano- el m\u00e1s amplio y b\u00e1sico, es el sexo. Es la fuente primordial. El erotismo y el amor son formas derivadas del instinto sexual: cristalizaciones, sublimaciones, perversiones y condensaciones que transforman a la sexualidad y la vuelven, muchas veces, incognoscible\u00bb . El erotismo, frente a la sexualidad, es exclusivamente humano: \u00abes sexualidad socializada y transfigurada por la imaginaci\u00f3n y la voluntad de los hombres\u00bb . En este sentido se relaciona igualmente con la poes\u00eda, porque ambos son ceremonia, representaci\u00f3n y met\u00e1fora. El amor por su parte, es eso y mucho m\u00e1s: \u00abuna purificaci\u00f3n, como dec\u00edan los provenzales, que transforma al sujeto y al objeto del encuentro er\u00f3tico en personas \u00fanicas\u00bb .  pero vallejo, dec\u00edamos, va m\u00e1s all\u00e1: \u00e9l trasciende la pareja de amantes y transforma su sentimiento en un amor universal, que es asimismo conocimiento del absoluto. Este conocimiento, como bien explica octavio paz, no es intelectual: \u00abel que contempla y conoce no es el ojo del intelecto, como en plat\u00f3n, sino el del coraz\u00f3n\u00bb . Y a \u00e9l se llega siguiendo, como hemos dicho, una trayectoria bien precisa, un orden: concretamente, el que constituye en su base, siguiendo  las palabras de scheler, el ordo amoris en este caso del hombre-c\u00e9sar vallejo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Datos acad\u00e9micos de la tesis doctoral \u00ab<strong>El ordo amoris de c\u00e9sar vallejo<\/strong>\u00ab<\/h3>\n<ul>\n<li><strong>T\u00edtulo de la tesis:<\/strong>\u00a0 El ordo amoris de c\u00e9sar vallejo <\/li>\n<li><strong>Autor:<\/strong>\u00a0 Mar\u00eda Jos\u00e9 Carrasco Tebar <\/li>\n<li><strong>Universidad:<\/strong>\u00a0 Murcia<\/li>\n<li><strong>Fecha de lectura de la tesis:<\/strong>\u00a0 25\/09\/2008<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Direcci\u00f3n y tribunal<\/h3>\n<ul>\n<li><strong>Director de la tesis<\/strong>\n<ul>\n<li> <\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li><strong>Tribunal<\/strong>\n<ul>\n<li>Presidente del tribunal:   <\/li>\n<li>  (vocal)<\/li>\n<li>  (vocal)<\/li>\n<li>  (vocal)<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tesis doctoral de Mar\u00eda Jos\u00e9 Carrasco Tebar Sin lugar a dudas, para aprehender, si es que es posible aprehender, la 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