{"id":91742,"date":"2018-03-11T10:10:35","date_gmt":"2018-03-11T10:10:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.deberes.net\/tesis\/sin-categoria\/el-concepto-de-final-en-los-espectaculos-fragmentarios-del-teatro-occidental-el-atelos\/"},"modified":"2018-03-11T10:10:35","modified_gmt":"2018-03-11T10:10:35","slug":"el-concepto-de-final-en-los-espectaculos-fragmentarios-del-teatro-occidental-el-atelos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.deberes.net\/tesis\/teatro\/el-concepto-de-final-en-los-espectaculos-fragmentarios-del-teatro-occidental-el-atelos\/","title":{"rendered":"El concepto de final en los espect\u00e1culos fragmentarios del teatro occidental: el atelos"},"content":{"rendered":"<h2>Tesis doctoral de <strong> Diana Gonz\u00e1lez Mart\u00edn <\/strong><\/h2>\n<p>La pregunta que impulsa este trabajo de investigaci\u00f3n se enmarca dentro del teatro contempor\u00e1neo occidental y, dentro de sus m\u00faltiples manifestaciones, en los espect\u00e1culos fragmentarios. Este marco concreto implica ya varias decisiones, pues el teatro contempor\u00e1neo occidental del que me ocupo es s\u00f3lo una fracci\u00f3n del teatro que se escribe y se representa en nuestros d\u00edas. S\u00f3lo tengo en cuenta, por tanto, una \u00ednfima parte del teatro contempor\u00e1neo pero la que, en mi opini\u00f3n, es m\u00e1s representativa de nuestra contemporaneidad. Centro mi investigaci\u00f3n, pues, en aquella fracci\u00f3n del teatro contempor\u00e1neo m\u00e1s radical y novedosa: los espect\u00e1culos de teatro que pertenecen a la po\u00e9tica de la fragmentaci\u00f3n. Desde principios del siglo xx con el arte experimental de las vanguardias y, antes incluso, con la crisis del drama moderno en el cambio de siglo xix al xx, el fragmento se propone como el recurso m\u00e1s honesto de presentar la realidad en el arte. Esta opci\u00f3n art\u00edstica responde, obviamente, a un cambio profundo en la mentalidad occidental, descrito por la filosof\u00eda de la postmodernidad. La pregunta que planteo y que intento resolver en este trabajo de investigaci\u00f3n es la de qu\u00e9 lugar ocupa la noci\u00f3n de final en unos espect\u00e1culos cuya fragmentaci\u00f3n niega tanto el inicio como el acabamiento. Una pregunta as\u00ed ser\u00eda ileg\u00edtima a un nivel abstracto, pues la po\u00e9tica de la fragmentaci\u00f3n ideal defiende exclusivamente el entretanto. Sobre la escena, sin embargo, los espect\u00e1culos empiezan y terminan de alg\u00fan modo. Siempre existe un instante que abre el espect\u00e1culo y siempre aqu\u00e9l que lo cierra. \t\tcomo advierte heidegger bien avanzado ser y tiempo, antes de emprender cualquier estudio debemos preocuparnos por la legitimidad de la pregunta que justifica nuestra labor. La necesidad de terminar cualquier obra art\u00edstica sigue acuciando a cualquier artista, tambi\u00e9n a aqu\u00e9llos que pretenden elaborar textos fragmentarios. En mayor medida incluso (pienso) porque el final cl\u00e1sico cerrado era respaldado por unas pautas bien definidas y avalado por una estructura igualemente concisa. Hasta bien avanzada la modernidad y sin temor a caer en generalizaciones que simplificaran lo que trato de aclarar, las estructuras art\u00edsticas se fundamentan en occidente en la teor\u00eda aristot\u00e9lica dando lugar a obras con un planteamiento, un nudo y un desenlace perfectamente localizables en el texto. Habr\u00e1 excepciones, claro, como siempre, pero para que aparecieran alternativas a una estructura as\u00ed era necesario un cambio de mentalidad consistente sobre todo en el surgimiento de una nueva concepci\u00f3n del tiempo en occidente.  \t\tpara elaborar un estudio convincente cualquiera que sea el tema que se trate, es necesario separar cada concepto y analizarlo por separado. Con esta finalidad he estructurado este trabajo de investigaci\u00f3n, pero apelando siempre a la inextricable relaci\u00f3n que guardan los conceptos planteados entre ellos. T\u00e9rminos clave en este trabajo son sin duda: ateleolog\u00eda, temporalidad, m\u00edmesis, linealidad, fragmentariedad, g\u00e9nero y, por supuesto, final. De cada uno de ellos se derivan ramificaciones que llevan a otros nuevos conceptos: realidad y ficci\u00f3n, escisi\u00f3n y confluencia, s\u00edntesis y a-sincron\u00eda, parataxis y rizoma, postdram\u00e1tico, drama y tragedia, simulaci\u00f3n, umbral y liminalidad, cierre y desenlace, repetici\u00f3n y recurrencia, apocalipsis, escatolog\u00eda y ciclicidad, aleatoriedad, destino y azar, forma y fondo, pl\u00e9tora, casualidad y causalidad, sentido y ret\u00f3rica, khr\u00f3nos, ai\u00f3n y kair\u00f3s, apor\u00eda, personaje y figura. Infinidad de nociones por tratar se abren a cada intento de definici\u00f3n, precis\u00e1ndola o ilegitim\u00e1ndola. Y en eso consiste en el fondo una investigaci\u00f3n, en organizar una amalgama de conceptos como la que he enumerado m\u00e1s arriba.  \t\t \t\tla estructura que propongo en este trabajo de investigaci\u00f3n parte de la dificultad de separar varias nociones fundamentales que se explican mutuamente. El primer cap\u00edtulo de este trabajo pretende ser una exposici\u00f3n del problema del final desde una perspectiva filos\u00f3fica, hist\u00f3rica y art\u00edstica. En \u00e9l asocio, pues, distintas categor\u00edas como son tragedia y apocalipsis, g\u00e9nero dram\u00e1tico y tr\u00e1gico, linealidad y fragmentaci\u00f3n, temporalidad y a-temporalidad. En mi opini\u00f3n, el cambio en la concepci\u00f3n temporal que supusieron las teor\u00edas de la relatividad y del caos a principios del siglo xx y el escepticismo cada vez m\u00e1s generalizado ante la cosmovisi\u00f3n judeocristiana es inseparable de las tensiones entre los g\u00e9neros dram\u00e1tico y tr\u00e1gico y su superaci\u00f3n emprendida en la llamada crisis del drama moderno. Cada g\u00e9nero encierra una determinada concepci\u00f3n del mundo y de su temporalidad. As\u00ed pues, en el primer cap\u00edtulo relaciono varias teor\u00edas de la filosof\u00eda de la postmodernidad que abordan los temas del tiempo, del individuo y de la sociedad, con determinadas formas art\u00edsticas que reflejan tales temas. He intentado, por tanto, esclarecer el asunto del final en los espect\u00e1culos fragmentarios contempor\u00e1neos mediante la vinculaci\u00f3n de la temporalidad, del individuo y de la sociedad que plantean los fil\u00f3sofos postmodernos, con los recursos temporales, la identidad y la cr\u00edtica a la sociedad que se expresan en los espect\u00e1culos del teatro contempor\u00e1neo occidental. La principal intenci\u00f3n, por tanto, del primer cap\u00edtulo de este trabajo de investigaci\u00f3n es la de contextualizar el final de los espect\u00e1culos contempor\u00e1neos fragmentarios mediante un estudio interdisciplinar. La raz\u00f3n por la cual emprendo este trabajo con un cap\u00edtulo as\u00ed responde a mi convicci\u00f3n de que es indispensable una toma de conciencia del problema del final en la contemporaneidad, antes de focalizar el estudio exclusivamente en el arte. En la elaboraci\u00f3n de este primer cap\u00edtulo me he visto en la necesidad de elegir y descartar constantemente a fil\u00f3sofos y a cient\u00edficos cuyas teor\u00edas son igualmente \u00fatiles para contextualizar e indagar en el sentido de objeto de investigaci\u00f3n de este trabajo. S\u00e9 que esta necesidad es obvia y ocurre inevitablemente en cualquier trabajo, a cada paso, a cada nueva idea. De todos modos si insisto en este aspecto es porque me parece crucial, antes de embarcarse en la lectura de este trabajo, tener claro que se trata de un estudio alrededor de un concepto y \u00e9ste es el aspecto que s\u00ed debe quedar perfectamente investigado. \u00e9sta no es una tesis doctoral sobre filosof\u00eda o ciencia o historia del teatro, pretender una empresa as\u00ed ser\u00eda, en mi caso, pretender algo muy distinto. Soy consciente, por tanto, de los riesgos que entra\u00f1a un estudio multiperspectivista. Muchas teor\u00edas colindantes que son \u00fatiles para profundizar en el estudio del tema principal quedan lamentablemente irresueltas e incluso su mera presentaci\u00f3n puede conferir un aspecto superficial a la teor\u00eda central sobre el final en la po\u00e9tica de la fragmentaci\u00f3n del teatro contempor\u00e1neo. He querido, pese a todo, correr este riesgo con la seguridad de que un enfoque interdiciplinar es el mejor m\u00e9todo para investigar cualquier tema concreto.  \t\ten el segundo cap\u00edtulo de este trabajo de investigaci\u00f3n, por el contrario, centro mi estudio en la definici\u00f3n y la terminolog\u00eda de ese final propio de las obras enmarcadas en la po\u00e9tica de la fragmentaci\u00f3n. Se trata de un cap\u00edtulo fundamentalmente te\u00f3rico y conceptual, a diferencia del primero. Uno de los problemas fundamentales que entra\u00f1a el estudio del final de los textos fragmentarios es el de su nombre. La escasa bibliograf\u00eda que he hallado sobre el particular no propone un nombre general para este final concreto, sino que se apoya en sus manifestaciones sobre el papel o sobre la escena. As\u00ed pues, siendo el principal objeto de estudio de este trabajo de investigaci\u00f3n, me he visto en la necesidad de nombrarlo de alg\u00fan modo. Tras varias cavilaciones que explico en el segundo cap\u00edtulo de este trabajo, el t\u00e9rmino que de momento me parece m\u00e1s adecuado para este final novedoso que pretende sabotear veinticinco siglos de tradici\u00f3n teatral es el de final ateleol\u00f3gico. Los argumentos que explican tal elecci\u00f3n est\u00e1n expuestos en el segundo cap\u00edtulo y, paralelamente a ellos, la concreci\u00f3n de su sentido mediante las distintas composiciones fragmentarias empleadas en la escena contempor\u00e1nea. Propuestas como la parataxis y el rizoma abren l\u00edneas en la investigaci\u00f3n que son \u00fatiles para definir las composiciones contempor\u00e1neas. Asimismo los recursos de repetici\u00f3n y alternancia, simultaneidad y pl\u00e9tora, son imprescindibles para comprender los recursos que los directores contempor\u00e1neos llevan a cabo en la escena.   \t\ten el tercer y cuarto cap\u00edtulo de este trabajo de investigaci\u00f3n propongo un m\u00e9todo de an\u00e1lisis performativo de espect\u00e1culos contempor\u00e1neos. Este tipo de an\u00e1lisis no es el m\u00e1s usual en nuestro pa\u00eds, cuya teor\u00eda de teatro sigue centr\u00e1ndose, en su mayor\u00eda, en el an\u00e1lisis de textos. Mi an\u00e1lisis tiene en cuenta \u00fanicamente espect\u00e1culos, porque este trabajo de investigaci\u00f3n entiende el teatro exclusivamente como arte esc\u00e9nico. No ha sido f\u00e1cil conseguir v\u00eddeos de los espect\u00e1culos contempor\u00e1neos que pueden verse hoy en d\u00eda en los teatros. Y para llevar a cabo un an\u00e1lisis riguroso es necesario observar un mismo espect\u00e1culo hasta la saciedad. Tambi\u00e9n es cierto que la filmaci\u00f3n de un espect\u00e1culo no es el espect\u00e1culo verdaderamente, as\u00ed que he intentado, en la medida en que me ha sido posible, conseguir v\u00eddeos cuyos espect\u00e1culos he presenciado en el teatro. \t\tmi criterio para la selecci\u00f3n de los espect\u00e1culos que conforman el an\u00e1lisis performativo que propongo ha sido, obviamente, que se tratara de espect\u00e1culos fragmentarios. Sin este requisito ser\u00eda imposible que el an\u00e1lisis performativo me proporcionara las distintas formas que toma el final ateleol\u00f3gico en la escena. Cu\u00e1les son \u00e9stos espect\u00e1culos es otro asunto, pues la po\u00e9tica de la fragmentaci\u00f3n abarca infinidad de ejemplos, aunque se trate de una m\u00ednima fracci\u00f3n del teatro contempor\u00e1neo. Al margen de la cantidad de nombres de directores de teatro y de espect\u00e1culos que menciono a lo largo de este trabajo de investigaci\u00f3n, aqu\u00e9llos que son rigurosamente analizados son los siguientes: schwarz auf weiss y eraritjaritjaka de heiner goebbels; la historia de ronald, el payaso de mcdonalds, de rodrigo garc\u00eda; die drei schwestern, de christoph marthaler; drei schwestern de michael thalheimer; leonce und lena, de robert wilson; no comment, images of affection, isabellas room y the lobster shop, de jan lauwers; the real fiction, de cuqui jerez; ein sommernachtstraum de thomas ostermeier y constanza marcas; y 4.48 psychose de thomas ostermeier. De la selecci\u00f3n de estos trece espect\u00e1culos me interesa remarcar dos aspectos: la antig\u00ed\u00bcedad de los espect\u00e1culos y la nacionalidad de cada uno de los directores. Con respecto al primer aspecto, ninguno de los espect\u00e1culos tiene m\u00e1s de doce a\u00f1os. Este criterio es coherente con mi intenci\u00f3n de elaborar un estudio del teatro que se est\u00e1 representando en nuestros d\u00edas. Algunos de ellos pueden verse todav\u00eda en la programaci\u00f3n de los teatros y el resto ha podido presenciarse recientemente. El segundo aspecto sobre el que quiero insistir tiene que ver con mi voluntad de ofrecer un an\u00e1lisis del teatro contempor\u00e1neo occidental. La mayor\u00eda de los directores que propongo son de origen germano: goebbels, marthaler, thalheimer y ostermeier. Es indudable que hoy la capital del teatro contempor\u00e1neo occidental es berl\u00edn, pues en \u00e9l se est\u00e1n llevando a cabo proyectos de teatro que re\u00fanen las particularidades b\u00e1sicas del teatro postdram\u00e1tico, recurriendo al t\u00e9rmino de hans-thies lehmann. Habr\u00e1 quien no est\u00e9 de acuerdo con este t\u00e9rmino, pero es m\u00e1s dif\u00edcil estar en desacuerdo con el teatro que describe. Robert wilson es estadounidense, rodrigo garc\u00eda proviene de argentina, jan lauwers es la figura central de la escena belga contempor\u00e1nea y cuqui jerez es espa\u00f1ola. Todos ellos, sin excepci\u00f3n, se encuentran entre los directores de teatro m\u00e1s reconocidos de nuestro tiempo. No es mi intenci\u00f3n en este trabajo de investigaci\u00f3n descubrir un nuevo tipo de teatro contempor\u00e1neo, sino contribuir a su definici\u00f3n, pues quedan todav\u00eda muchos aspectos pendientes en la teor\u00eda que se ocupa del teatro contempor\u00e1neo y, especialmente, en la ciencia performativa, que todav\u00eda requiere de nuevos m\u00e9todos para instituirse como v\u00e1lida. As\u00ed pues, con esta selecci\u00f3n de espect\u00e1culos me he asegurado de no tener que entrar en cuestiones de calidad, ya que la reputaci\u00f3n de todos estos directores est\u00e1 fuera de duda, pues lo que me interesa es elaborar un estudio de un tema que ata\u00f1e tanto al sentido como a la est\u00e9tica del espect\u00e1culo. No es, pues, objeto de estudio en este trabajo de investigaci\u00f3n defender la calidad de determinados espect\u00e1culos, sino trabajar a partir de espect\u00e1culos que funcionan en la escena bajo la opini\u00f3n un\u00e1nime de te\u00f3ricos, cr\u00edticos y espectadores.  \t\tasimismo, si bien la calidad del teatro alem\u00e1n contempor\u00e1neo me hubiera proporcionado material suficiente, he querido que el an\u00e1lisis que propongo para explicar el final ateleol\u00f3gico desde la escena fuera lo m\u00e1s representativa posible del teatro occidental. Robert wilson no pod\u00eda faltar en un estudio de este tipo, ni tampoco alg\u00fan director de la escena argentina, como el pol\u00e9mico rodrigo garc\u00eda, en donde la actividad teatral es abrumadora. El prestigio de jan lauwers y la needcompany est\u00e1 fuera de duda. Lauwers es uno de los directores occidentales contempor\u00e1neos que mejor lleva a la escena los requisitos del teatro postdram\u00e1tico. Tambi\u00e9n he querido alg\u00fan representante del teatro de nuestro pa\u00eds, como la sevillana cuqui jerez, cuyo trabajo es equiparable a los directores m\u00e1s prestigiosos de occidente. Muchos pa\u00edses quedan fuera y muchos directores, por ejemplo, el canadiense robert lepage, el lituano alvis hermanis, el grupo italiano societas raffaello sanzio, el griego theodoros terzopoulos, el polaco krystian lupa, el grupo brit\u00e1nico forced entertainment y otros tantos m\u00e1s. La raz\u00f3n por la cual se han quedado fuera de este trabajo se debe a motivos menos te\u00f3ricos y m\u00e1s log\u00edsticos: o bien no he podido presenciar sus trabajos, o bien no me ha sido posible conseguir sus v\u00eddeos para analizarlos con rigor. No pienso que estas circunstancias resten rigor o legitimidad a este trabajo de investigaci\u00f3n, porque no pretende ser un compendio del teatro contempor\u00e1neo occidental m\u00e1s radical, sino que, mediante una muestra representativa de \u00e9ste, tiene la finalidad de indagar en el tema del final ateleol\u00f3gico mediante un estudio multiperspectivista. \t\tpartiendo de un concepto como objeto de estudio, lo importante es que la problem\u00e1tica que entra\u00f1a este concepto del final ateleol\u00f3gico se resuelva del modo m\u00e1s completo y convincente posible. En este sentido bastar\u00eda un solo espect\u00e1culo analizado en profundidad, como me aconsej\u00f3 un profesor del instituto de teor\u00eda de teatro de la universidad libre de berl\u00edn el d\u00eda que expuse el material que hasta el momento ten\u00eda para elaborar este trabajo. Si no segu\u00ed su propuesta y decid\u00ed llevar adelante el an\u00e1lisis de varios espect\u00e1culos fue porque la variedad que aporta cada uno de ellos me ha sido \u00fatil para estudiar el final ateleol\u00f3gico en sus m\u00faltiples manifestaciones. Este criterio ha sido clave tambi\u00e9n en la selecci\u00f3n de espect\u00e1culos para el an\u00e1lisis: cada uno de ellos aporta una nueva forma dentro de la po\u00e9tica de la fragmentaci\u00f3n y un nuevo aspecto del final ateleol\u00f3gico. As\u00ed que si he decidido tomar cuatro espect\u00e1culos de jan lauwers y s\u00f3lo uno de michael thalheimer, se debe a que cada uno de los espect\u00e1culos de lauwers abr\u00eda nuevas preguntas y nuevos problemas a mi investigaci\u00f3n.  \t\tel an\u00e1lisis performativo propuesto en este trabajo ocupa dos cap\u00edtulos. La raz\u00f3n por la que he dividido el an\u00e1lisis responde a que el primero de ellos se centra en las posibles composiciones fragmentarias dentro de la po\u00e9tica de la fragmentaci\u00f3n, es decir, en las m\u00faltiples formas que pueden adoptar los fragmentos en un espect\u00e1culo de este tipo. En el segundo cap\u00edtulo, en cambio, focalizo el an\u00e1lisis en el \u00faltimo fragmento del espect\u00e1culo, es decir, en la relaci\u00f3n que establecen los distintos componentes performativos (temporalidad, espacialidad, corporalidad, sonoridad) en la ejecuci\u00f3n del \u00faltimo instante antes del cierre del espect\u00e1culo. Esta divisi\u00f3n del an\u00e1lisis me ha permitido tener en cuenta la globalidad del espect\u00e1culo y al mismo tiempo la ejecuci\u00f3n de su final. En un estudio como el que aqu\u00ed presento, centrado en la po\u00e9tica de la fragmentaci\u00f3n, ser\u00eda contradictorio tener en cuenta \u00fanicamente el \u00faltimo fragmento del espect\u00e1culo, pues uno de los principios fundamentales de la po\u00e9tica de la fragmentaci\u00f3n se basa en la ausencia de jerarqu\u00eda entre los distintos fragmentos. No obstante, la necesidad de cerrar el espect\u00e1culo por parte del director y de planear un cierre adecuado es igualmente obvia, por muy fragmentada que sea su propuesta. Es posible y frecuente hallar el final ateleol\u00f3gico diseminado a lo largo de todo el espect\u00e1culo, pues el valor de cada uno de los fragmentos que integran un espect\u00e1culo coherente en su est\u00e9tica es equivalente en todos ellos. Del mismo modo, a no ser que el espect\u00e1culo pueda considerarse un happening (y ninguno de los espect\u00e1culos que conforman el an\u00e1lisis de este trabajo puede ser estrictamente entendido as\u00ed), el \u00faltimo fragmento, s\u00f3lo por el hecho de ser irremediablemente posterior a todos los dem\u00e1s, cobra una importancia insoslayable. Los pasos previos a \u00e9l no se organizan en una secuencia lineal de causa-efecto, pero lo preceden y, de alg\u00fan modo, llevan hasta \u00e9l.  \t\tas\u00ed pues, este trabajo de investigaci\u00f3n est\u00e1 estructurado en cuatro cap\u00edtulos principales, titulados del modo siguiente: i. La ateleolog\u00eda de la postmodernidad y la temporalidad en la escena contempor\u00e1nea; ii. Definici\u00f3n y terminolog\u00eda del final ateleol\u00f3gico; iii. Estrategias performativas para romper la linealidad: tipos de composiciones fragmentarias; iv. Ejecuci\u00f3n performativa del fragmento \u00faltimo. El recorrido a trav\u00e9s de ellos se emprende con una cantidad abrumadora de nociones filos\u00f3ficas, hist\u00f3ricas y te\u00f3ricas, se detiene en una reflexi\u00f3n conceptual sobre el final ateleol\u00f3gico, y termina con su aplicaci\u00f3n en la escena. Desde el abismo que plantean preguntas sobre el final de la humanidad y sobre el individuo en occidente, llegamos al aqu\u00ed y ahora del escenario de una sala de teatro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Datos acad\u00e9micos de la tesis doctoral \u00ab<strong>El concepto de final en los espect\u00e1culos fragmentarios del teatro occidental: el atelos<\/strong>\u00ab<\/h3>\n<ul>\n<li><strong>T\u00edtulo de la tesis:<\/strong>\u00a0 El concepto de final en los espect\u00e1culos fragmentarios del teatro occidental: el atelos <\/li>\n<li><strong>Autor:<\/strong>\u00a0 Diana Gonz\u00e1lez Mart\u00edn <\/li>\n<li><strong>Universidad:<\/strong>\u00a0 Aut\u00f3noma de barcelona<\/li>\n<li><strong>Fecha de lectura de la tesis:<\/strong>\u00a0 19\/02\/2009<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Direcci\u00f3n y tribunal<\/h3>\n<ul>\n<li><strong>Director de la tesis<\/strong>\n<ul>\n<li>Manuel Aznar Soler<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li><strong>Tribunal<\/strong>\n<ul>\n<li>Presidente del tribunal: Jos\u00e9 Antonio S\u00e1nchez mart\u00ednez <\/li>\n<li>hans-thies Lehmann (vocal)<\/li>\n<li>  (vocal)<\/li>\n<li>  (vocal)<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tesis doctoral de Diana Gonz\u00e1lez Mart\u00edn La pregunta que impulsa este trabajo de investigaci\u00f3n se enmarca dentro del teatro contempor\u00e1neo 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