{"id":99674,"date":"2010-12-03T00:00:00","date_gmt":"2010-12-03T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.deberes.net\/tesis\/sin-categoria\/los-presupuestos-participativos-un-modelo-para-priorizar-objetivos-y-getionar-eficientemente-en-la-administracion-local\/"},"modified":"2010-12-03T00:00:00","modified_gmt":"2010-12-03T00:00:00","slug":"los-presupuestos-participativos-un-modelo-para-priorizar-objetivos-y-getionar-eficientemente-en-la-administracion-local","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.deberes.net\/tesis\/hacienda-publica-y-presupuestos\/los-presupuestos-participativos-un-modelo-para-priorizar-objetivos-y-getionar-eficientemente-en-la-administracion-local\/","title":{"rendered":"Los presupuestos participativos: un modelo para priorizar objetivos y getionar eficientemente en la administraci\u00f3n local"},"content":{"rendered":"<h2>Tesis doctoral de <strong> Jos\u00e9 Molina Molina <\/strong><\/h2>\n<p>En este trabajo de investigaci\u00f3n se recogen las experiencias m\u00e1s significativas de la participaci\u00f3n ciudadana en relaci\u00f3n con la elecci\u00f3n de prioridades para la elaboraci\u00f3n de los presupuestos p\u00fablicos, las cuales se han desarrollado en diferentes lugares, con diferentes culturas y con niveles de rentas muy dispares, y se propone un modelo de protocolo para los presupuestos participativos. el m\u00e9todo de la elecci\u00f3n de prioridades para designar objetivos en los presupuestos p\u00fablicos ha sido una constante en la historia de la hacienda p\u00fablica desde los cl\u00e1sicos adam shmith, keynes, stammler y marshall1, entre otros, que analizaron la vida econ\u00f3mica, como parte de la acci\u00f3n individual y social en estrecha conexi\u00f3n con la obtenci\u00f3n de recursos materiales necesarios para el bienestar (samuelson, 1960). Es decir, en cada situaci\u00f3n econ\u00f3mica existen varias posibilidades y entre ellas hay que elegir la m\u00e1s conveniente. De igual modo, se aborda la forma de ordenar las cuestiones de las elecciones presupuestarias seg\u00fan la preferencia de los votantes, y esas preferencias respecto a las necesidades p\u00fablicas. Musgrave (1969) considera que la democracia funciona bien donde existe una considerable similitud en los esquemas de preferencia, por el grado de cohesi\u00f3n que proporcionan. Encontrar combinaciones en materias presupuestarias es un catalizador del proceso. es la cl\u00e1sica definici\u00f3n de schmoller (2007) sobre la econom\u00eda nacional como un conjunto organizado unitariamente de las actividades individuales y corporativas que existen en un estado y comprendidas en su econom\u00eda financiera. samuelson (1960) y neumark (1964) analizan las imperfecciones que afectan a los instrumentos y las formas de producci\u00f3n en el mercado y por ello la necesidad de la intervenci\u00f3n p\u00fablica para sus correcciones, aunque los procedimientos de elecci\u00f3n de prioridades presupuestarias, seleccionados por los representantes de la democracia representativa, elegidos por los votos, en representaci\u00f3n partidista, tambi\u00e9n ha presentado sus debilidades. Es lo que musgrave (1969) se\u00f1ala como la necesidad de incorporar el an\u00e1lisis de las fuerzas sociales y de la sociedad civil a la investigaci\u00f3n sobre la 1 las sociedades deben decidir como emplear unos recursos limitados para alcanzar la m\u00e1xima satisfacci\u00f3n posible de sus necesidades, seg\u00fan se desprende de los planteamientos de los cl\u00e1sicos en materia econ\u00f3mica. Los estudios de las causas de insatisfacci\u00f3n y los medios utilizados para cubrir el d\u00e9ficit de la demanda es una preocupaci\u00f3n constante en la teor\u00eda econ\u00f3mica, donde la elecci\u00f3n entre fines y medios se ha estudiado en diferentes escuelas. 2 forma correcta en que ha de producirse la intervenci\u00f3n p\u00fablica. Esto conduce a la hacienda p\u00fablica estudiar no s\u00f3lo la puesta en pr\u00e1ctica de mecanismos eficientes para la consecuci\u00f3n de objetivos concretos; sino tambi\u00e9n las maneras en que el proceso de elecci\u00f3n de objetivos est\u00e1 relacionado con lo que una sociedad democr\u00e1tica debe y puede ser y, a su vez, la medida en que los gobiernos, en sus diferentes niveles pueden contribuir a la consecuci\u00f3n de los objetivos. En opini\u00f3n de valle (1968), la actuaci\u00f3n de los int\u00e9rpretes del proceso presupuestario en las democracias modernas impulsa un sentido ascendente del gasto p\u00fablico y nos obliga a plantear sus efectos y fallos que son tan perjudiciales como los fallos del mercado. Es por ello, sigue opinando valle, que la teor\u00eda de la elecci\u00f3n colectiva tiene una fuerte cimentaci\u00f3n sobre lo que parece un comportamiento observable en la realidad pol\u00edtica y administrativa de los modernos pa\u00edses desarrollados y, en todo caso, transpira una profunda preocupaci\u00f3n pr\u00e1ctica. para conseguir estos objetivos se deben seleccionar desde programas votados de una forma compartida, sin olvidar las posiciones que los grupos de inter\u00e9s realizan para conseguir objetivos, hasta lo que reuben (2003) y anteriormente mueller (1980) se\u00f1alaron sobre la forma en que los gobiernos adaptan sus decisiones para contentar las demandas de los ciudadanos, buscando minimizar costes, desarrollando sus propuestas pol\u00edticas y por \u00faltimo dar respuesta a las demandas ciudadanas. en contestaci\u00f3n a este esquema generalizado de la gesti\u00f3n de la hacienda p\u00fablica, en las modernas democracias se han desarrollado otras formas de identidad colectiva que constituyen apoyos directos para desarrollar la participaci\u00f3n. Hoy constatamos la existencia de muchas disfuncionalidades en las sociedades, desde las m\u00e1s avanzadas hasta las que luchan por mejorar su nivel de desarrollo, porque la expresi\u00f3n de las preferencias de los ciudadanos mediante el voto peri\u00f3dico, de elecci\u00f3n en elecci\u00f3n, resulta imprecisa y distante. Seg\u00fan ruiz y caama\u00f1o (2008), la dimensi\u00f3n democr\u00e1tica de la gesti\u00f3n presupuestaria p\u00fablica contempla una triple acci\u00f3n que se extiende, en primer lugar, a revitalizar el papel del \u00f3rgano que legisla (parlamento o asamblea), con sus funciones de una discusi\u00f3n documentada en el proceso de elaboraci\u00f3n presupuestaria, en segundo lugar, refuerzo de la transparencia y en tercer lugar, la participaci\u00f3n ciudadana. Son, seg\u00fan dichos autores, los atributos para una gesti\u00f3n del presupuesto p\u00fablico. los estudios realizados por wittman (1997) sobre las demandas insatisfechas indican que \u00e9stas tienden a movilizar a los ciudadanos para conseguir sus aspiraciones o como fuerza de presi\u00f3n (lobby). Tambi\u00e9n pueden reorientarse para buscar los mecanismos de participaci\u00f3n. No olvidemos que los partidos pol\u00edticos tienen cada vez m\u00e1s dificultades para singularizar n\u00edtidamente los deseos de los electores. Sus potenciales demandas se posicionan en la sociedad civil de forma incoherente, por eso los pol\u00edticos, programan las demandas medias como una forma de convergencia y quedan al margen aquellos colectivos menos integrados. La reciente campa\u00f1a que barak obama desarroll\u00f3 para conseguir su nominaci\u00f3n en primer lugar y posteriormente la presidencia de los eeuu, ha sido la confirmaci\u00f3n de lo positivo de incorporar a los ciudadanos como elementos claves para conseguir nuevos espacios de participaci\u00f3n p\u00fablica. la participaci\u00f3n ciudadana en el presupuesto ha sido un t\u00f3pico recurrente en la literatura especializada. seg\u00fan opinan ebdon y franklin (2006), las ideas de participaci\u00f3n en la elaboraci\u00f3n de los presupuestos han estado presente en la administraci\u00f3n p\u00fablica estadounidense sin \u00e9xito durante un siglo. Pero la crisis sist\u00e9mica, el fantasma del d\u00e9ficit fiscal, unido al descr\u00e9dito de las instituciones p\u00fablicas, que no han previsto con la capacidad deseable las crisis, ha enfrentado a los ciudadanos con sus representantes; poniendo de manifiesto sus d\u00e9ficit e insatisfacciones. Ya no se est\u00e1 dispuesto a pagar y mantener un gasto, comprando enga\u00f1osas formulas de ilusiones de bienestar. La participaci\u00f3n ciudadana \u00c2\u00bfconvertida en variable dependiente\u00c2\u00bf seg\u00fan ruiz y caama\u00f1o (2008) aporta conocimientos muy valiosos tanto sobre las metas como de los resultados esperados y con los mecanismos empleados \u00c2\u00bfvariable independiente\u00c2\u00bf. Estos deseos afloran en enriquecedoras experiencias, seg\u00fan dichos autores, desde esa base ut\u00f3pica expuesta hace un siglo y, fructifican nuevas f\u00f3rmulas para combatir la crisis de la representaci\u00f3n pol\u00edtica en las democracias maduras, 3 constituyendo una teor\u00eda y pr\u00e1ctica que pretende mejorar la calidad de la participaci\u00f3n democr\u00e1tica, renov\u00e1ndola, constituyendo una contribuci\u00f3n leg\u00edtima al sistema democr\u00e1tico, en su conjunto, pero sin que eso signifique en modo alguno la sustituci\u00f3n del sistema representativo (abascal, 2004). Es lo que han expuesto en las experiencias analizadas en norteam\u00e9rica con el participatory budgeting unit (2006), las experiencias en canad\u00e1 seg\u00fan lerner y wagner (2006), o los an\u00e1lisis realizados por mulvale y hansen (2006) en su informe sobre la democracy and dollars: citizen participations in determining government budgets. la din\u00e1mica particular del ejercicio del poder y su necesidad de producir incentivos de inter\u00e9s para toda la sociedad y que resulten coincidentes con los objetivos del gobierno, pone claramente de manifiesto la dependencia que tienen los pol\u00edticos en el desarrollo de bienestar social para asegurarse su elecci\u00f3n o reelecci\u00f3n. Estos planteamientos han sido estudiados, entre otros, por autores tan representativos como stigler (1992), becker (1980), ordeshook (2002), alesina y drazen (1996), drazen y grilli (1996), wolf (1993) y boyce (1996) que son una referencia obligada y, aunque no es el motivo de este trabajo, dejamos constancia de estas investigaciones realizadas como referencia. pretendemos investigar las formas diferentes de participaci\u00f3n ciudadana para priorizar los objetivos en los presupuestos p\u00fablicos, donde los ciudadanos de muy diferentes latitudes han sabido canalizar sus peticiones a los pol\u00edticos que gobiernan las ciudades, para se\u00f1alar de una manera clara sus necesidades prioritarias dentro del marco de los presupuestos municipales y en las condiciones reguladas por los mecanismos de participaci\u00f3n. esta actividad participativa se ha iniciado con modelos imprecisos que algunas veces son m\u00e1s una aspiraci\u00f3n del pol\u00edtico y otras de la sociedad civil. Los modelos de organizaci\u00f3n participativa se han perfeccionado y funcionan con normas regladas y con una estructura que tiene su encaje en el proceso de elaboraci\u00f3n del presupuesto municipal, lleg\u00e1ndose a la institucionalizaci\u00f3n global del presupuesto participativo en su implantaci\u00f3n general en el \u00e1rea presupuestaria. una de las tareas de la investigaci\u00f3n se centra en la b\u00fasqueda de los principios b\u00e1sicos aplicables, la necesidad de colaboraci\u00f3n entre sus administraciones p\u00fablicas, la reforma de la funci\u00f3n p\u00fablica y la necesidad de participaci\u00f3n en los nuevos procesos. Las experiencias m\u00e1s representativas que se han llevado a cabo sobre los presupuestos participativos y su futuro en las sociedades modernas, se produce, seg\u00fan bermheim y whinston (1986), en aquellos municipios donde los gobiernos impulsaban las posibilidades de avivar el rol participativo para democratizar la vida p\u00fablica y la gesti\u00f3n del gasto p\u00fablico, buscando un mayor nivel de transparencia, eficiencia y m\u00e1s \u00e9tica en la gesti\u00f3n. se denomina presupuesto participativo2 al proceso de dise\u00f1o y gesti\u00f3n del gasto p\u00fablico a trav\u00e9s del presupuesto en el que participa la ciudadan\u00eda y cuya intervenci\u00f3n tiene como objetivo decidir y priorizar sobre inversiones y gasto p\u00fablico. Se trata de un cambio muy importante en la gesti\u00f3n de los presupuestos p\u00fablicos y, sobre todo, en sus formas de priorizar sus objetivos, en las que las tareas de administraci\u00f3n pierden importancia relativa, mientras que son las tareas directivas, de dise\u00f1o y coordinaci\u00f3n de pol\u00edticas, las que ganan terreno, con una tarea central que es la redistribuci\u00f3n, cuyos mecanismos son los que ayudan a la estabilidad y la cohesi\u00f3n social (sevilla, 2001). el reto es crear un modelo espec\u00edfico para la participaci\u00f3n ciudadana en todos sus espacios competenciales, desde la estructura de la uni\u00f3n europea hasta descender a la administraci\u00f3n local que, siguiendo un orden de criterios, un an\u00e1lisis de las interrelaciones en el marco de todos los procesos, su resultado sea una organizaci\u00f3n p\u00fablica al servicio de una gesti\u00f3n eficaz. Es la renuncia a la burocratizaci\u00f3n del sistema weberiano, y su sustituci\u00f3n por un modelo participativo; donde el sujeto contribuyente-ciudadano sea el centro de atenci\u00f3n, eliminando cuanto antes el peso negativo de la estructura heredada del pasado, para que el ciudadano se sienta como beneficiario neto de esa gran complejidad que se denomina administraciones p\u00fablicas (aapp). 2 presupuesto parcitipativo se conoce como las siglas pps, que utilizaremos en el trabajo para referencia. 4 la ideolog\u00eda debe ser un elemento complementario, lo m\u00e1s importante es decidir la implantaci\u00f3n del modelo que responda a los criterios de cooperaci\u00f3n, participaci\u00f3n y profesionalizaci\u00f3n. El absurdo totalitarismo, la rigidez burocr\u00e1tica, la politizaci\u00f3n de la administraci\u00f3n p\u00fablica, y cuantos intentos e incidentes nefastos han tenido un reflejo en nuestra caduca estructura de las aapp, deben ser cap\u00edtulos cerrados de la historia pasada. Ahora es el momento de que, con un amplio consenso, se logre un cambio hacia una estructura diferente de gestionar la sociedad del siglo xxi. Este modelo debe impedir la corrupci\u00f3n y desarrollar una cultura ciudadana con esa visi\u00f3n de contribuir al sistema con m\u00e1s transparencia y en funci\u00f3n de la capacidad econ\u00f3mica de cada ciudadano, sin perder de vista que los distintos sistemas recaudatorios de las diferentes administraciones p\u00fablicas tienen que convivir en un mismo espacio econ\u00f3mico e inciden sobre los mismos contribuyentes, donde la equidad debe estar presente en la gesti\u00f3n de los recursos p\u00fablicos, tanto en la vertiente del ingreso como del gasto. este nuevo pensamiento se desarrolla en ambos lados del atl\u00e1ntico y se realiza mediante programas de intercambio promovidos por instituciones internacionales como naciones unidas, banco mundial y la uni\u00f3n europea, consiguiendo que experiencias innovadoras en la gesti\u00f3n presupuestaria municipal se desarrollaran en unos espacios locales, donde la burocratizaci\u00f3n de las haciendas locales, estaba induciendo a un rechazo del sistema, por la v\u00eda de una continuada abstenci\u00f3n de los ciudadanos en sus convocatorias democr\u00e1ticas. Estos cambios cualitativos en la vida local podr\u00e1n asegurar pol\u00edticas que beneficien al conjunto de la sociedad y a su vez impedir\u00e1n pr\u00e1cticas de corrupci\u00f3n, de clientelismo pol\u00edtico, de arbitrariedad y se regenerar\u00e1 el sistema democr\u00e1tico, hoy bastante degradado. nuestro prop\u00f3sito con este trabajo es investigar, para que, desde la gesti\u00f3n p\u00fablica y con los presupuestos p\u00fablicos, \u00c2\u00bfotras formas de participaci\u00f3n sean posibles\u00c2\u00bf, puesto que con sus experiencias han mejorado el funcionamiento democr\u00e1tico, desde un instrumento tan complejo y tan apartado de los ciudadanos como son los presupuestos p\u00fablicos. Analizar las consecuencias en pol\u00edtica presupuestaria y la forma de implantaci\u00f3n en cada realidad local como modo de defender la democracia constituye un objetivo principal. Esta necesidad de cooperaci\u00f3n, que recogemos en nuestro trabajo, es una aportaci\u00f3n al an\u00e1lisis y discusi\u00f3n de cuestiones tan esenciales como la cooperaci\u00f3n entre las administraciones p\u00fablicas y el principio de lealtad institucional. La actual crisis econ\u00f3mica est\u00e1 poniendo de manifiesto, que el viejo sistema de toma de decisiones, donde la participaci\u00f3n y el control fueron elementos eliminados por el neoliberalismo, y donde exist\u00eda el convencimiento de considerarlos un obst\u00e1culo al desarrollo econ\u00f3mico, ha puesto en evidencia su incapacidad para el buen gobierno porque su concepci\u00f3n social ha generando desorden e incrementado una corrupci\u00f3n desmedida. Los acontecimientos y las consecuencias son tan dram\u00e1ticos que ni siquiera hay tiempo para lamentaciones, pero s\u00ed lo hay de buscar las piezas del sistema, para que sea m\u00e1s eficiente, democr\u00e1tico y solidario. la investigaci\u00f3n sobre la participaci\u00f3n ciudadana en los presupuestos p\u00fablicos pone de manifiesto que las pol\u00edticas del gasto p\u00fablico son insuficientes seg\u00fan se han desarrollado en los actuales sistemas de control de gesti\u00f3n y control sobre la gesti\u00f3n (caama\u00f1o, 2007), porque orillan las cuestiones pol\u00edticas, y son precisamente esas cuestiones pol\u00edticas, las que han puesto a muchos investigadores en la b\u00fasqueda de una fertilizaci\u00f3n social. Este desaf\u00edo de la participaci\u00f3n, que utiliza todos los modelos eficientes de gobierno, tiene un nuevo significado de la eficiencia y de lo que resulta productivo para el gasto p\u00fablico. Los pps integran diferentes aproximaciones seg\u00fan los entornos sociales y regionales del planeta que con culturas (civilizaciones) dispares se est\u00e1n beneficiando de las aplicaciones de gesti\u00f3n presupuestaria participativa. Nuestra investigaci\u00f3n tiene como objetivo conocer, valorar y ponderar el cambio y la mejora en la gesti\u00f3n de la hacienda municipal, en funci\u00f3n de la participaci\u00f3n ciudadana en los procesos. investigar un campo tan amplio pudiera pecar de generalista, concepto que se suele utilizar a modo de descalificaci\u00f3n, pero asumimos el riesgo que supone tener que tratar los temas hacend\u00eds5 ticos y presupuestarios, desde visiones pol\u00edticas, sociol\u00f3gicas, territoriales, medioambientales, de g\u00e9nero, \u00e9tnicas, etc. Porque partimos del convencimiento que desde ese enfoque interdisciplinar enriquece la investigaci\u00f3n y proporciona importantes aspectos de contraste.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Datos acad\u00e9micos de la tesis doctoral \u00ab<strong>Los presupuestos participativos: un modelo para priorizar objetivos y getionar eficientemente en la administraci\u00f3n local<\/strong>\u00ab<\/h3>\n<ul>\n<li><strong>T\u00edtulo de la tesis:<\/strong>\u00a0 Los presupuestos participativos: un modelo para priorizar objetivos y getionar eficientemente en la administraci\u00f3n local <\/li>\n<li><strong>Autor:<\/strong>\u00a0 Jos\u00e9 Molina Molina <\/li>\n<li><strong>Universidad:<\/strong>\u00a0 Murcia<\/li>\n<li><strong>Fecha de lectura de la tesis:<\/strong>\u00a0 12\/03\/2010<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Direcci\u00f3n y tribunal<\/h3>\n<ul>\n<li><strong>Director de la tesis<\/strong>\n<ul>\n<li>Gloria Alarcon Garcia<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li><strong>Tribunal<\/strong>\n<ul>\n<li>Presidente del tribunal: victorio Valle s\u00e1nchez <\/li>\n<li>yves Cabannes .. (vocal)<\/li>\n<li>Jos\u00e9 Mar\u00eda Labeaga azcona (vocal)<\/li>\n<li>lu\u00eds Caram\u00e9s vietez (vocal)<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tesis doctoral de Jos\u00e9 Molina Molina En este trabajo de investigaci\u00f3n se recogen las experiencias m\u00e1s significativas de la participaci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[6836,8235],"tags":[24909,11618,2273,52614,712,147186],"class_list":["post-99674","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-hacienda-publica-y-presupuestos","category-murcia","tag-gloria-alarcon-garcia","tag-jose-maria-labeaga-azcona","tag-jose-molina-molina","tag-luis-carames-vietez","tag-victorio-valle-sanchez","tag-yves-cabannes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.deberes.net\/tesis\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99674","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.deberes.net\/tesis\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.deberes.net\/tesis\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.deberes.net\/tesis\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.deberes.net\/tesis\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=99674"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.deberes.net\/tesis\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99674\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.deberes.net\/tesis\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=99674"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.deberes.net\/tesis\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=99674"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.deberes.net\/tesis\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=99674"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}