Se dice que un avión ha franqueado la barrera del sonido cuando vuela a una velocidad mayor que la del propio sonido en el aire. A nivel del mar, el sonido se desplaza a unos 1.200 km/h.

La velocidad del sonido no es siempre la misma
La velocidad del sonido en el aire varía según la altitud y la temperatura. A nivel del mar se supera la barrera del sonido volando a más de 1.200 km/h, pero a 15.000 metros de altitud (donde el aire está mucho más frío) el sonido viaja más despacio, a unos 1.000 km/h. Por eso, volar a Mach 1 (la velocidad del sonido) significa velocidades distintas según la altura a la que se vuele.
Por qué se oye como una explosión
Mientras un avión vuela más despacio que el sonido, va empujando el aire que tiene delante y las ondas sonoras se apartan sin problema. Pero al acercarse a la velocidad del sonido, el avión empieza a alcanzar sus propias ondas sonoras y las va acumulando delante de sí, comprimidas unas contra otras, formando una onda de choque.
Cuando esa onda de choque llega al oído de alguien en tierra, se percibe de golpe como un estruendo muy parecido a una explosión: es lo que se conoce como estampido sónico. No es un ruido continuo del motor, sino la descarga repentina de toda esa energía sonora acumulada. Una vez que el avión ha superado ya el Mach 1 y vuela más rápido que el sonido, deja de generar ese efecto de manera continua (aunque el estampido sigue viajando por el aire y puede oírse desde tierra según pasa el avión).