DE LA MARQUESA DE AYAMONTE Y SU HIJA, EN LEPE de Luis de Góngora

A los campos de Lepe, a las arenas Del abreviado mar en una ría, Extranjero pastor llegué sin guía, Con pocas vacas y con muchas penas.

Muro real, orlado de cadenas, A cuyo capitel se debe el día, Ofreció a la turbada vista mía El templo santo de las dos Sirenas:

Casta madre, hija bella, veneradas Con humildad de prósperos vaqueros, Con devoción de pobres pescadores.

Si ya a sus aras no les di terneros, Dieron mis ojos lágrimas cansadas, Mi fe suspiros, y mis manos flores.

Añade tus comentarios sobre DE LA MARQUESA DE AYAMONTE Y SU HIJA, EN LEPE de Luis de Góngora  y consulta los comentarios de otros lectores interesados en este poema.

En los comentarios inferiores puedes consultar (o añadir si no están) el resumen, análisis y estructura de “DE LA MARQUESA DE AYAMONTE Y SU HIJA, EN LEPE”, figuras literarias que se utilizan en “DE LA MARQUESA DE AYAMONTE Y SU HIJA, EN LEPE”, tema, métrica y rima utilizada, comentarios estilísticos, contextualización de la poesía, interpretaciones,  valoraciones personales sobre DE LA MARQUESA DE AYAMONTE Y SU HIJA, EN LEPE de Luis de Góngora  y todo lo que desees aportar.