La gitanilla de Rubén Darío

Maravillosamente danzaba. Los diamantes negros de sus pupilas vertían su destello; era bello su rostro, era un rostro tan bello como el de las gitanas de Miguel Cervantes. Ornábase con rojos claveles detonantes la redondez obscura del casco del cabello, y la cabeza, firme sobre el bronce del cuello, tenía la pátina de las horas errantes. Las guitarras decían en sus cuerdas sonoras las vagas aventuras y las errantes horas, volaban los fandangos, daba el clavel fragancia; la gitana, embriagada de lujuria y cariño, sintió cómo caía dentro de su corpiño el bello luis de oro del artista de Francia.

Añade tus comentarios sobre La gitanilla de Rubén Darío  y consulta los comentarios de otros lectores interesados en este poema.

En los comentarios inferiores puedes consultar (o añadir si no están) el resumen, análisis y estructura de “La gitanilla”, figuras literarias que se utilizan en “La gitanilla”, tema, métrica y rima utilizada, comentarios estilísticos, contextualización de la poesía, interpretaciones,  valoraciones personales sobre La gitanilla de Rubén Darío  y todo lo que desees aportar.