Rima LXVII de Gustavo Adolfo Bécquer

¡Qué hermoso es ver el día coronado de fuego levantarse, y, a su beso de lumbre, brillar las olas y encenderse el aire! ¡Qué hermoso es tras la lluvia del triste otoño en la azulada tarde, de las húmedas flores el perfume aspirar hasta saciarse! ¡Qué hermoso es cuando en copos la blanca nieve silenciosa cae, de las inquietas llamas ver las rojizas lenguas agitarse! Qué hermoso es cuando hay sueño, dormir bien… y roncar como un sochantre y comer… y engordar… ¡y qué desgracia que esto sólo no baste!.

Añade tus comentarios sobre Rima LXVII de Gustavo Adolfo Bécquer  y consulta los comentarios de otros lectores interesados en este poema.

En los comentarios inferiores puedes consultar (o añadir si no están) el resumen, análisis y estructura de “Rima LXVII”, figuras literarias que se utilizan en “Rima LXVII”, tema, métrica y rima utilizada, comentarios estilísticos, contextualización de la poesía, interpretaciones,  valoraciones personales sobre Rima LXVII de Gustavo Adolfo Bécquer  y todo lo que desees aportar.