Saltar al contenido
Deberes escolares » Charlas educativas » Kevin Kelly cuenta la épica historia de la tecnología – Charla TEDxAmsterdam

Kevin Kelly cuenta la épica historia de la tecnología – Charla TEDxAmsterdam

Charla «Kevin Kelly cuenta la épica historia de la tecnología» de TEDxAmsterdam en español.

Desde TEDxAmsterdam, Kevin Kelly reflexiona sobre lo que significa la teconología para nuestras vidas –desde su a nivel personal hasta su lugar en el cosmos– en esta charla donde se tratan muy diversos temas y se nos invita a pensar.

  • Autor/a de la charla: Kevin Kelly
  • Fecha de grabación: 2009-11-20
  • Fecha de publicación: 2010-02-19
  • Duración de «Kevin Kelly cuenta la épica historia de la tecnología»: 992 segundos

 

Traducción de «Kevin Kelly cuenta la épica historia de la tecnología» en español.

Quiero hablar de mis investigaciones sobre lo que la tecnlogía significa en nuestras vidas, no en nuestra vida más inmediata, sino en un sentido cósmico, en el de una larga historia del mundo y nuestro lugar en él,

¿qué es la tecnología?

¿Cuál es su importancia?

Así que voy a contar lo que he descubierto.

Y una de las primeras cosas que comencé a investigar fue la historia de la palabra «tecnología».

En los Estados Unidos existe el «Discurso del Estado de la Unión» que da cada presidente desde 1790.

Y cada uno de ellos más o menos resume lo más importante que ha acontecido en los Estados Unidos hasta ese momento.

Si buscáis la palabra «tecnología» no se utilizó hasta 1952.

Así que la tecnología estuvo como ausente en el pensamiento colectivo hasta 1952, que es cuando yo nací.

Y, obviamente, la tecnología ya existía de antes, pero no éramos conscientes.

Fue como una especie de despertar de esta «fuerza» en nuestras vidas.

Llegué, de hecho, a investigar cuál fue el primer uso de la palabra «tecnología» y fue en 1829.

La inventó alguien que estaba elaborando un plan de estudios, un temario, en el que reunía todas las artes, oficios e industrias.

Y lo llamó tecnología.

Éste fue el primerísimo uso de la palabra.

Entonces,

¿qué es esto que nos absorbe y nos fascina?

Alan Kay dice que «tecnología es todo lo que se haya inventado después de que nacieras».


(Risas)
Lo cuál es más o menos la idea que tenemos de tecnología normalmente.

Es todo lo nuevo.

No son las carreteras ni la penicilina ni el neumático.

Es lo nuevo.

Mi amigo Danny Hillis dice algo parecido.

Dice: » La tecnología es todo lo que no funciona aún».


(Risas)
Lo cual viene a decir, una vez más, que es todo lo nuevo.

Pero sabemos que no es sólo lo nuevo.

De hecho se remonta a hace tiempo.

Y lo que sugiero es que se remonta mucho tiempo atrás.

Así que otra forma de pensar en lo que significa la tecnología es imaginarnos un mundo sin tecnología.

Si eliminásemos absolutamente todo rastro de tecnología del mundo, y me refiero a TODO: cuchillas de afeitar, rasquetas, telas…

no duraríamos mucho como especie.

Moriríamos por millones, y muy rápido.

Nos comerían los lobos.

Estaríamos indefensos.

No podríamos cultivar ni encontrar suficiente alimento.

Incluso los cazadores-recolectores usaban herramientas rudimentarias.

O sea, tenían una mínima tecnología, pero tenían tecnología.

Y si estudiamos a esas tribus de cazadores-recolectores y a los Neardertales, que son muy similares a los primeros humanos.

Descubrimos una cosa muy curiosa acerca de este mundo sin tecnología.

Ésta es una curva de su edad media.

No existen fósiles de Neandertales mayores de 40 años.

No se han encontrado al menos.

Y la vida media de la mayoría de estas tribus de cazadores-recolectores es de 20 a 30.

Hay muy pocos niños pequeños porque morían, la tasa de mortalidad era alta, y hay muy pocos ancianos.

Su población era más o menos como la de un barrio típico de San Francisco.

Muchos jóvenes.

Y si vas allí, pensarás: «Vaya, qué sano está todo el mundo».

Pues eso es porque son todos jóvenes.

Y lo mismo ocurre con estas tribus y los hombres primitivos.

No vivían más allá de los 30.

Entonces, era un mundo sin abuelos.

Y los abuelos son muy importantes porque son transmisores de la evolución e información culturales.

Imaginemos un mundo donde todos tuvieran entre 20 y 30 años.

¿Cuánto aprenderíamos?

No demasiado en una sola vida, es demasiado corta.

Y no habría nadie que transmitiera lo que se hubiera aprendido.

Pues ese es un aspecto.

Era una vida muy corta.

Pero al mismo tiempo los antropólogos saben que la mayoría de las tribus de cazadores-recolectores del mundo con escasa tecnología, no llegaba a mucho tiempo recolectando el que necesitaban.

De 3 a 6 horas diarias.

Algunos antropólogos llaman a esto la sociedad opulenta primitiva.

Más que nada porque era como si tuvieran de oficina.

Por lo que era posible conseguir suficiente alimento.

Pero cuando llegaban la escasez y las vacas flacas y las sequías, sufrían grandes hambrunas.

Y por eso no vivían demasiado.

Así que lo que la tecnología trajo, con herramientas tan simples como estas de piedra, algo tan pequeño como esto, fue que los primeros grupos de humanos fueron capaces de eliminar, de extinguir unas 250 especies de megafauna en América del Norte cuando llegaron hace 10.000 años.

Por lo que, desde mucho antes de la era industrial, hemos influido en el planeta a escala global, con solo un poco de tecnología.

La otra cosa que los primeros hombres inventaron fue el fuego.

Se usaba el fuego para despejar el terreno afectó al ciclo biológico de la hierba y a continentes enteros y se usó para cocinar.

Nos permitió comer todo tipo de cosas.

Era, en cierto modo, como explica McLuhan, un estómago externo.

En el sentido de que cocinábamos comida que no podríamos comer de otra forma, Y sin fuego, de hecho, no podríamos vivir.

Nuestro organismo se ha adaptado a esta nueva dieta.

Nuestro cuerpo ha cambiado en los últimos 10.000 años.

Así que, con tan escasa tecnología, los humanos pasaron de un grupo de 10.000 o así, tantos como Neandertales en todo el mundo, y de repente se disparó la población, con la invención del lenguaje hace unos 50.000 años el número de humanos se disparó y rápidamente nos convertimos en la especie dominante del planeta.

Y migramos hacia el resto del mundo a un ritmo de 2 km al año hasta que en varias decenas de miles de años ocupamos cada cuenca de río del planeta y nos convertimos en la especie más dominante, con un mínimo de tecnología.

E incluso por aquel entonces, con la introducción de la agricultura, hace unos 8.000 – 10.000 años empezamos a ver un cambio climático.

Así que, el cambio climático no es algo nuevo.

Lo nuevo es el grado de cambio.

Ya durante la era agrícola hubo cambio climático.

Y, por tanto, con muy poco nivel tecnológico se estaba cambiando el mundo.

Esto significa, que es a donde quería llegar, que la tecnología se ha convertido en la fuerza más poderosa del mundo.

Todas las cosas que vemos hoy en día que están cambiando nuestras vidas, se remontan a la introducción de alguna nueva tecnología.

Así que es una fuerza que resulta ser la más poderosa que se haya generado en el planeta.

Hasta tal grado que creo que se ha convertido en lo que somos.

De hecho, nuestra y todo lo que pensamos sobre nosotros mismos es algo que hemos inventado.

Es decir, nos hemos inventado a nosotros mismos.

De todos los animales que hemos domesticado, el más importante es el ser humano,

¿de acuerdo?

Así que la es nuestra mayor invención.

Pero, por supuesto, aún no hemos acabado.

Seguimos inventando y esto es lo que la tecnología nos permite hacer.

Reinventarnos continuamente.

Es una fuerza extremadamente poderosa.

Yo llamo a todo esto, a nosotros los humanos como a nuestra tecnología, todo lo que hemos creado, los artilugios que usamos a diario, yo llamo a eso Technium.

Ese es nuestro mundo.

Mi definición funcional de tecnología es cualquier cosa útil creada por la mente humana.

No son solo martillos o artilugios como los portátiles.

También es el Derecho.

Y por supuesto las ciudades, formas de hacer las cosas más útiles para nosotros.

Aunque sea algo que proviene de nuestras mentes, también radica profundamente en el cosmos.

Se remonta muy atrás.

Los orígenes y raíces de la tecnología se remontan al Big Bang, en el sentido de que son parte de un hilo que se va tejiendo a sí mismo y que comienza en el Big Bang y continúa por las galaxias y estrellas hasta la vida, hasta nosotros.

Y las tres principales fases del universo primigenio fueron la energía, cuando la fuerza dominante era la energía, que luego se convertiría, esta fuerza dominante, al enfriarse, en materia.

Y luego, con la invención de la vida, hace cuatro mil millones de años, la fuerza dominante de nuestro entorno fue la información.

En eso consiste la vida.

Es un proceso de información que se reestructura y crea un nuevo orden.

Entonces, Einstein nos mostró que esa energía y materia eran equivalentes y ahora las nuevas ciencias de la computación cuántica muestran que la entropía, la información, la materia y la energía están interrelacionadas, es un todo continuo.

Introduces energía en el sistema apropiado y genera excedente de calor –entropía– y extropía: orden.

Un aumento del orden.

¿Y de dónde viene este orden?

Su origen se remonta mucho tiempo atrás.

De hecho, no se sabe.

Pero sí sabemos que esta tendencia a la auto-organización en todo el universo es antigua y comenzó con cosas como las galaxias.

Han mantenido su orden durante miles de millones de años.

Las estrellas son básicamente máquinas de fisión nuclear que se organizan y sustentan a sí mismas durante miles de millones de años.

Es este orden frente a la extropía del mundo.

Y una extensión de lo mismo pasa con flores y plantas.

Y la tecnología es básicamente una extensión de la vida.

Con lo que una tendencia que descubrimos en todas estas cosas es que la cantidad de energía por gramo, por segundo que fluye en estas cosas, en realidad va aumentando.

La cantidad de energía se va incrementando a través de esta pequeña secuencia.

Y la cantidad de energía por gramo, por segundo, que fluye por la vida es, de hecho, mayor que la de una estrella, debido al largo periodo de vida de la estrella, la densidad energética de la vida es mayor que la de una estrella.

Y la densidad energética que vemos en lo más grande, que vemos por todo el universo está, de hecho, en un chip de ordenador.

Fluye más energía por gramo por segundo que en cualquier otra cosa que hayamos conocido.

Por lo tanto, lo que sugiero, si queréis ver hacia donde va la tecnología, seguimos esa trayectoria y vemos que va a ir aumentando la densidad energética.

Hacía allí vamos.

Entonces lo que he hecho es tomar los mismos principios y fijarme en otros aspectos de la vida evolutiva y ver cuáles son las tendencias generales en la vida evolutiva.

Y hay cosas que se mueven hacia una mayor complejidad, hacia una mayor diversidad, hacia una mayor especialización, autoconsciencia, ubicuidad y lo más importante, evolucionabilidad.

Todas estas cosas están presentas también en la tecnología.

Es hacia donde va la tecnología.

De hecho, la tecnología está acelerando todos los aspectos de la vida.

Y podemos ver cómo ocurre.

Tal y como existe diversidad en la vida, existe mayor diversidad en las cosas que creamos.

La vida comienza con células generales que se van especializando.

Tenemos células tisulares, células musculares, cerebrales.

Y lo mismo ocurre, por ejemplo, con un martillo, que primero tiene un uso general que se va haciendo más específico.

Me gustaría decir que mientras que existen seis reinos de la vida, podemos pensar en la tecnología, básicamente, como el séptimo reino de la vida.

Que se ramifica de la especie humana.

Pero la tecnología tiene sus propios planes, como todo, como la propia vida.

Por ejemplo, ahora mismo, tres cuartos de la energía que utilizamos se usa para alimentar al propio technium.

En el transporte, no se usa para movernos, es para mover los vehículos que creamos o compramos.

Yo utilizo la palabra «querer».

La tecnología quiere.

Este es un robot que quiere enchufarse para conseguir energía.

Tu gato quiere comida.

Una bacteria, que no tiene consciencia de sí misma, quiere moverse hacia la luz.

Es un impulso.

Y la tecnología tiene un impulso.

Al mismo tiempo quiere darnos cosas.

Y lo que nos da es básicamente progreso.

Puedes mirar cualquier gráfica y todas apuntan hacia arriba.

No cabe discusión posible acerca del progreso si suprimimos su coste.

Y esto es lo que preocupa a la mayoría.

Que el progreso es muy real, pero pensamos y cuestionamos su coste medioambiental.

Hice un estudio sobre el número de especies de chismes en mi casa.

Hay 6.000.

Conozco gente que ha encontrado 10.000.

Cuando el rey Enrique VIII de Inglaterra murió tenía 18.000 cosas en su casa.

Pero esa era la riqueza de toda Inglaterra.

Y con toda esa riqueza de Inglaterra, el rey Enrique no podía comprar antibióticos.

No podía comprar refrigeración.

No podía comprar un viaje de miles de kilómetros.

Mientras que este conductor de rickshaw de la India podría ahorrar y comprarse antibióticos.

Y podría comprar un frigorífico.

Y podría comprar cosas que el rey Enrique, con toda su riqueza, no pudo jamás.

En eso consiste el progreso.

Así que la tecnología es egoísta.

La tecnología es generosa.

Ese conflicto, esa tensión estarán con nosotros para siempre.

Unas veces hará lo que quiera otras veces hará cosas por nosotros.

Existe confusión acerca de lo que deberíamos pensar sobre la nueva tecnología.

Hoy día nuestra primera postura cuando aparece nueva tecnología es la que se llama del principio preventivo, muy común en Europa, que básicamente dice: «No hagas nada».

Cuando encuentres una nueva tecnología, detente hasta que se pueda probar que es inofensiva.

Yo creo que eso no lleva a ninguna parte.

Yo creo que un mejor modo de verlo es lo que yo llamo el principio «proactivo».

Consiste en interactuar con la tecnología.

Probarla.

Obviamente haces lo que sugiere el principio preventivo, intentas anticiparte a ella.

Pero después la evalúas constantemente.

No una sola vez, sino constantemente.

Y cuando se aleja de lo que quieres, priorizamos el riesgo y evaluamos no sólo lo nuevo, también lo viejo.

Lo arreglamos.

Pero lo más importante es que lo reubicamos.

Lo que esto significa es que le damos una nueva utilidad.

La energía nuclear, la fisión, es una mala idea si se crean bombas Pero puede que sea una gran idea si se reubica como energía nuclear sostenible para crear electricidad, en vez de seguir usando carbón.

Cuando tenemos una idea mala, la respuesta no sería ninguna idea, no es dejar de pensar.

La respuesta a una idea mala como, por ejemplo, la bombilla de tungsteno, es una idea mejor,

¿de acuerdo?

Así que una idea mejor sería siempre la respuesta a la tecnología que no nos gusta.

Básicamente, una mejor tecnología.

De hecho, en cierto sentido, la tecnología es una especie de método para generar ideas mejores, visto de esa forma.

Así, fumigar con DDT las cosechas no es demasiado buena idea, pero fumigar las casas con DDT…

No hay nada mejor contra la malaria, aparte de mosquiteras impregnadas en DDT…

Pero esa es una buena idea.

Es muy bueno como tecnología.

Así que nuestro deber como humanos es cuidar de nuestros “retoños imaginados”, buscarles buenos amigos, buscarles un buen trabajo.

Toda tecnología es una especie de fuerza creativa en busca de su cometido específico.

Bueno, este de aquí es mi hijo.


(Risas)
No hay tecnologías malas, igual que no hay niños malos.

No decimos que los niños son neutros o positivos.

Sólo tenemos que buscarles el lugar apropiado.

Lo que nos da la tecnología, a largo plazo, a través de esa especie de evolución extendida, desde el principio de los tiempos, pasando por la invención de plantas y animales y la evolución de la vida, la evolución de las mentes…

Lo que nos da constantemente son mayores diferencias.

Es mayor diversidad.

Son más opciones.

Son más elecciones, oportunidades, posibilidades y libertades.

Eso es lo que obtenemos de la tecnología constantemente.

Por eso la gente deja los pueblos para ir a las ciudades.

Porque se ven atraídos hacia un mayor número de opciones y posibilidades.

Y somos conscientes del precio.

Pagamos un precio, pero somos conscientes de ello y generalmente pagamos el precio por mayores libertades, elecciones y oportunidades.

Incluso la propia tecnología quiere agua limpia.

¿Se opone la tecnología diametralmente a la naturaleza?

Al ser la tecnología una extensión de la vida, va en paralelo y en consonancia con las mismas cosas que quiere la vida.

Por ello creo que la tecnología puede amar a la biología si se lo permitimos.

Por nuestro interior fluye un gran movimiento que empezó hace miles de millones de años y sigue fluyendo.

Y nuestra opción, por así decir, en cuanto a la tecnología, es aliarnos con esta fuerza mucho mayor que nosotros mismos.

De modo que la tecnología es mucho más que lo que llevas en el bolsillo.

Es más que simples chismes.

Es mucho más que las cosas que inventa la gente.

Es, de hecho, parte de una larga historia, una gran historia, que comenzó hace miles de millones de años, y que se mueve en nuestro interior, esa auto-organización.

Y nosotros la ampliamos y la aceleramos.

Y podemos ser parte de ella sumándole la tecnología que creamos.

Les agradezco enormemente su atención.

Gracias.


(Aplausos)

https://www.ted.com/talks/kevin_kelly_technology_s_epic_story/

 

Related Posts

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *