Charla «Bjarke Ingels: 3 historias de arquitectura evolutiva» de TEDGlobal 2009 en español.

El arquitecto danés Bjarke Ingels utiliza fotos y vídeos para contar las historias de sus diseños ecológicos de vanguardia. Sus construcciones no sólo se asemejan a la Naturaleza, de hecho, actúan como ella: bloquean el viento, recogen la energía solar y crean vistas impresionantes.

  • Autor/a de la charla: Bjarke Ingels
  • Fecha de grabación: 2009-07-23
  • Fecha de publicación: 2009-09-15
  • Duración de «Bjarke Ingels: 3 historias de arquitectura evolutiva»: 1094 segundos

 

Traducción de «Bjarke Ingels: 3 historias de arquitectura evolutiva» en español.

El debate sobre la arquitectura se reduce a menudo a contemplar el resultado, el objeto arquitectónico.

El rascacielos más reciente de Londres,

¿se parece a una pepinillo, una salchicha o a un juguete sexual?

Por ello, nos preguntamos si podríamos inventar un formato para contar el proceso de nuestros proyectos.

Quizás combinando imágenes, planos y palabras para crear historias sobre arquitectura.

Y resultó que no teníamos que inventarlo, ya existía, era el cómic.

Básicamente, copiamos el formato del cómic.

Así, contamos la historia de cada trazo, cómo evolucionan los proyectos con adaptaciones e improvisación.

A través de la confusión, las oportunidades y las casualidades del mundo real.

Lo llamamos el cómic «Sí es más».

Evidentemente, es la evolución de las ideas de nuestros héroes.

Como el «Menos es más» de Mies van der Rohe, impulsor de la revolución modernista.

Luego llegó la contra revolución posmodernista.

Robert Venturi con su «Menos es aburrido».

Después, Philip Johnson introdujo


(Risas)
la promiscuidad o, al menos, nuevas ideas con «Soy una puta».

Ahora, Obama ha introducido el optimismo en una época de crisis económica global.

Y nosotros con «Sí es más» queremos básicamente, cuestionar esta idea de que la vanguardia arquitectónica es negativista, contra quién o contra qué estamos.

El cliché del arquitecto radical es un joven reaccionario que lucha contra el orden establecido.

O la idea de genio incomprendido, frustrado porque el mundo no está preparado para sus ideas.

Más que una revolución, nos interesa más la evolución.

La idea de que todo evoluciona con adaptación e improvisación ante los cambios del mundo.

De hecho, creo que Darwin es una de las personas que mejor explica nuestro proceso de diseño.

Su conocido árbol de la evolución casi podría servir para explicar cómo trabajamos.

Como pueden ver, un proyecto evoluciona a través de una serie de reuniones de diseño.

En cada una surgen demasiadas ideas.

Sólo las mejores pueden sobrevivir.

A través del proceso de selección arquitectónica podemos elegir una propuesta realmente bella.

O una propuesta muy funcional.

Los emparejamos y tienen descendencia.

Así, a través de estas generaciones de reuniones obtenemos un único diseño.

Un buen ejemplo es un proyecto que hicimos para una biblioteca y un hotel de Copenhague.

El proceso de diseño fue muy duro, como una lucha por la supervivencia.

Al final, una de las ideas evolucionó en forma de rascacielos racional que se fusionaba con la ciudad circundante.

La expansión del espacio público, en forma de versión escandinava de la Plaza de España de Roma.

Tanto el exterior como la biblioteca del interior son públicos.

Pero Darwin no sólo explica la evolución de una única idea.

En ocasiones surge una subespecie.

Estamos en una reunión de diseño y descubrimos que tenemos una gran idea, pero que no funciona en cierto contexto.

Pero, para otro cliente de otra cultura podría ser adecuado para un planteamiento diferente.

Por lo tanto, nunca desechamos nada.

Así, nuestra oficina es como un archivo de biodiversidad arquitectónica.

Nunca se sabe cuándo podría ser útil.

Ahora, me gustaría realizar un acto de evolución narrativa, contarles la evolución de dos proyectos con adaptación e improvisación a las casualidades del mundo.

La primera comienza el año pasado, cuando fuimos a Shanghai para competir por el Pabellón de Dinamarca en la Exposición Universal de 2010.

Allí vimos a Haibao.

La mascota de la exposición.

Y nos resultó un poco familiar.

Se parecía a un edificio que diseñamos para un hotel al norte de Suecia.

Cuando lo enviamos al concurso sueco creímos que era un diseño muy interesante.

Pero, no tenía exactamente el estilo del norte de Suecia.

El jurado tampoco lo creyó, así que perdimos.

Pero cuando nos reunimos con un empresario chino, vio nuestro diseño y dijo: «¡Pero si es el ideograma chino para la palabra ‘personas’!»
(Risas)
Al parecer, es así como se escribe personas, en la República Popular China.

Y lo comprobamos.

Al mismo tiempo, nos invitaron a la Semana de la Industria Creativa de Shanghai.

Pensamos que era toda una oportunidad.

Contratamos a un maestro de feng shui, adaptamos el edificio a las proporciones de China, y allí fuimos.


(Risas)
Lo llamamos el Edificio de las Personas.

Éstos son nuestros intérpretes, estudiando la arquitectura.

Apareció en la portada del diario Wen Wei Po.

Que hizo que el alcalde de Shanghai visitara la exposición.

Tuvimos la ocasión de explicarle el proyecto.

Y dijo, «Shanghai es la ciudad del mundo con más rascacielos».

Para él, era como si se hubiera perdido la conexión con las raíces.

Y con el Edificio de las Personas vio una arquitectura que podría unir la sabiduría milenaria de China con el futuro y el progreso del país.

Nosotros estábamos totalmente de acuerdo.


(Risas)

(Aplausos)
Por desgracia, el Sr.

Chen se encuentra en prisión por corrupción.


(Risas)
Como he dicho, Haibao nos resultó familiar.

Por ser el ideograma chino para la palabra personas lo eligieron como mascota porque el tema de la exposición es «Mejor ciudad, mejor vida.» Sostenibilidad.

Y creímos que la sostenibilidad se ha convertido en una idea algo neo-protestante de que para curar tiene que doler.

Se supone que darse largas duchas de agua caliente y viajar en avión en vacaciones son malos para el medio ambiente.

Poco a poco, uno cree que la vida sostenible es menos divertida.

Así que creímos que, quizás, sería interesante ofrecer ejemplos de que una ciudad sostenible aumenta la calidad de vida.

También nos preguntamos qué podría enseñar Dinamarca a China que fuera relevante.

Uno de los mayores países del mundo frente a uno de los más pequeños.

China simbolizada por el dragón, en Dinamarca el emblema nacional es el cisne.


(Risas)
China tiene grandes poetas.

Pero descubrimos que en el currículo de las escuelas públicas de China, se incluyen tres cuentos de An Tu Shung, es decir, Hans Christian Anderson.

Así que 1.300 millones de chinos han crecido con El traje nuevo del Emperador, La niña de los fósforos y La Sirenita.

Un fragmento de la cultura danesa integrada en la cultura china.

La mayor atracción turística de China es la Gran Muralla, la única construcción que se puede ver desde la luna.

La mayor atracción turística de Dinamarca es La Sirenita, que casi ni se ve en los paseos turísticos por el canal.


(Risas)
Es la prueba de la diferencia entre estas dos ciudades.

Copenhague, Shanghai, moderno, europeo.

Pero luego nos fijamos en el desarrollo urbanístico.

Vimos que parece una calle de Shanghai, hace 30 años.

Lleno de bicicletas.

Así es como es hoy en día.

Lleno de atascos.

Las bicis se han prohibido en muchos lugares.

Mientras, en Copenhague estamos extendiendo los carriles para bicicletas.

Un tercio de las personas se mueve en bicicleta.

Tenemos un sistema gratuito llamado City Bike.

Cualquiera puede coger una para visitar la ciudad.

Así que pensamos,

¿por qué no reintroducimos la bicicleta en China?

Donamos 1.000 bicicletas a Shanghai.

Así que si van a la exposición, vayan directo al pabellón danés.

Cojan una bicicleta y, después, sigan visitando el resto de pabellones.

Como he dicho, Shanghai y Copenhague son ciudades con puerto.

Pero en Copenhague el agua es tan limpia que incluso es apta para el baño.

Uno de los primeros proyectos que hicimos fue el puerto de baño de Copenhague.

Una continuación del espacio público dentro del agua.

Así que pensamos que estas exposiciones tienen mucha propaganda estatal, con imágenes, declaraciones, pero pocas experiencias.

Así que, como con las bicis, la pueden probar.

En lugar de hablar sobre el agua vamos a enviar un millón de litros del agua del puerto de Copenhague a Shanghai.

Para que los que quieran puedan bañarse en ella y sentir lo limpia que está.

A este respecto, la gente objeta que no suena muy sostenible enviar agua de Copenhague a China.

Pero, el hecho es que los barcos van llenos desde China a Dinamarca y después vuelven vacíos.

Incluso se carga agua como lastre.

Por tanto, el transporte es gratuito.

Y en medio de este puerto de baño vamos a colocar la auténtica Sirenita.

Así que la Sirenita, el agua y las bicicletas, todo real.

Y cuando la traslademos, vamos a invitar a un artista chino para que la reinterprete.

El pabellón tiene forma de bucle de exposición y bicicletas.

Al entrar a la exposición se puede ver La Sirenita y la piscina.

Avancen hasta el tejado y busquen una bicicleta, cojan una y sigan visitando el resto de la exposición.

Cuando ganamos el concurso tuvimos que hacer una exposición explicativa en China.

Nos devolvieron uno de los murales con correcciones de la censura estatal china.

Primero, en el mapa de China faltaba Taiwán.

Una cuestión política muy delicada, así que lo añadimos.

En segundo lugar, comparamos el Cisne con el Dragón.

Y el Estado chino dijo, «Sugerimos cambiarlo por el panda.»


(Risas)

(Aplausos)
Por otra parte, cuando dijimos en Dinamarca que íbamos a mover nuestro monumento nacional, el Partido Popular Nacional se opuso tajántemente.

e intentaron aprobar una ley para impedir moverla.

Así, me invitaron por primera vez a hablar en el Parlamento Nacional.

Resultó interesante, porque por la mañana, de 9 a 11 estaban debatiendo sobre el paquete de ayudas, sobre cuántos millones invertir para salvar la economía danesa.

A las 11 dejaron de lado esta cuestión tan irrelevante, para, de 11:00 a 13:00, debatir si se debía o no enviar La Sirenita a China.


(Risas)

(Aplausos)
Pero, en definitiva, si quieren ver La Sirenita entre mayo y diciembre de 2010, no vengan a Copenhague porque estará en Shanghai.

Si vienen a Copenhague probablemente verán una instalación del artista chino Ai Weiwei.

Pero si el gobierno chino interviene, quizás vean un panda.


(Risas)
La segunda historia que me gustaría contarles comienza, de hecho, en mi casa.

Éste es mi apartamento.

Éstas son las vistas que tengo.

Sobre una paisaje de balcones triangulares que nuestro cliente denominó el balcón de Leonardo DiCaprio.

Forman esta especie de patio vertical.

En los días soleados de verano, permiten conocer a todos los vecinos en un radio vertical de 10 metros.

El edificio es una distorsión de un rectángulo.

El zigzag pretende garantizar que todos los apartamentos tengan vistas, en lugar de estar enfrentados.

Hasta hace poco, esto era lo que veía desde mi apartamento.

Nuestro cliente decidió adquirir la parcela de al lado.

Y dijo que iba a construir un bloque de apartamentos y otro de aparcamientos.

Creímos que, en lugar de una composición tradicional de apartamentos mirando a un aburrido bloque de coches, podríamos convertir los apartamentos en áticos, sobre los aparcamientos.

Como Copenhague es completamente plana, si se quiere tener orientación sur con vistas, lo tiene que hacer uno mismo.

Después, recortamos el volumen para no bloquear las vistas de mi apartamento.


(Risas)
Básicamente, el aparcamiento ocupa el espacio situado bajo los apartamentos.

Y en la parte alta tenemos una única capa de apartamentos que combinan las ventajas de una zona residencial, como una casa con jardín, con un estilo metropolitano, y una ubicación céntrica.

Ésta es nuestra primera maqueta.

Y aquí una foto aérea del verano pasado.

Los apartamentos cubren el aparcamiento.

Se accede a ellos por este elevador diagonal.

Es un elemento muy utilizado en Suiza, ya que allí tienen la necesidad natural de utilizarlos.


(Risas)
Para la fachada del aparcamiento, queríamos que tuviera ventilación natural.

Así que tuvimos que perforarla.

Descubrimos que al controlar el tamaño de los agujeros podríamos convertir la fachada en una imagen gigante con ventilación natural.

Y ya que nos referíamos al proyecto como La Montaña, encargamos a un fotógrafo japonés que nos hiciera esta bonita foto del Everest.

Ahora, el edificio es una obra de arte de 3.000 metros cuadrados.


(Aplausos)
Volviendo al aparcamiento, a los pasillos, es como viajar a un universo paralelo de coches y colores, a este oasis urbano orientado al sur.

La madera de los apartamentos se extiende por la fachada.

Si seguimos, vemos que se convierte en este jardín.

De hecho, toda la lluvia que cae sobre La Montaña se recoge y, a través de un sistema de riego automático, garantiza que este paisaje ajardinado se parezca en uno o dos años a un templo camboyano, completamente cubierto de vegetación.

Así, La Montaña es el primer ejemplo de lo que denominamos alquimia arquitectónica.

Es decir, la idea de que se puede crear, no oro, sino valor añadido, uniendo ingredientes tradicionales, como apartamentos y aparcamientos, y, en este caso, ofrecer a las personas la oportunidad de no tener que elegir entre una vida de campo o de ciudad.

Pueden tener las dos.

Como arquitecto, es difícil establecer la agenda.

No se puede decir simplemente quiero hacer una ciudad sostenible en Asia Central.

No es así como se reciben los encargos.

Siempre hay que adaptarse e improvisar a las oportunidades, los imprevistos, y la confusión del mundo real.

Un último ejemplo es que recientemente, el verano pasado, ganamos un concurso para diseñar un banco nacional nórdico.

Éste era el director del banco cuando todavía sonreía.


(Risas)
Estaba situado en medio de la capital, por lo que era toda una oportunidad.

Por desgracia, era el banco nacional de Islandia.

Casi al mismo tiempo, recibimos la visita de un ministro de Azerbaiyán.

Lo llevamos a ver La Montaña y quedó sorprendido con la idea de poder crear montañas con la arquitectura.

Azerbaiyán es conocida como los Alpes de Asia Central.

Así que nos pidió si podíamos idear un plan urbanístico sobre una isla en las afueras de la capital que pudiera recrear la silueta de las siete mayores montañas de Azerbaiyán.

Así que aceptamos el encargo y creamos este vídeo que me gustaría enseñarles.

Al crear estos vídeos siempre discutimos sobre la banda sonora.

Pero, en este caso, fue muy fácil elegir la canción.

Básicamente, Bakú es una bahía con vistas a la isla de Zira, la isla que estábamos planificando.

Casi como el diseño de su bandera.

Nuestra idea principal fue utilizar las siete montañas más significativas de la topografía de Azerbaiyán y reinterpretarlas en estructuras urbanas y arquitectónicas, habitadas por personas.

Colocamos estas montañas en la isla, alrededor de este verde valle central.

A modo de parque central.

Lo que lo hace interesante es que la isla ahora es una extensión desierta sin vegetación.

No tiene agua, ni energía, ni recursos.

Así que diseñamos toda la isla como un ecosistema independiente, utilizando el viento para hacer funcionar las plantas desalinizadoras, y las propiedades térmicas del agua para calentar y enfriar los edificios.

Y todo el excedente de agua potable y residual se filtra de forma orgánica en el paisaje, transformando gradualmente la isla desierta en un paisaje verde lleno de vida.

Aunque normalmente el desarrollo urbanístico suele hacerse a expensas de la Naturaleza, en este caso, crea naturaleza.

Y los edificios no sólo evocan la imagen de las montañas.

También actúan como montañas.

Crean abrigos para el viento.

Acumulan energía solar.

Acumulan agua.

Así que transforman toda la isla en un ecosistema independiente.

Recientemente, presentamos el plan maestro.

Y fue aprobado.

Este verano empezaremos con los planos de construcción de las dos primeras montañas de la que va a ser la primera isla con huella de carbono cero de Asia Central.


(Aplausos)
Así, para finalizar, pueden ver cómo La Montaña de Copenhague evolucionó hasta convertirse en los Siete Picos de Azerbaiyán.

Con algo de suerte y algo más de evolución quizás en 10 años podrían ser las Cinco Montañas de Marte.

Gracias.


(Aplausos)

https://www.ted.com/talks/bjarke_ingels_3_warp_speed_architecture_tales/

 


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