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Gordon Brown y la ética mundial vs. el interés nacional – Charla TEDGlobal 2009

Charla «Gordon Brown y la ética mundial vs. el interés nacional» de TEDGlobal 2009 en español.

¿Puede conciliarse el interés de una nación con el bien superior de la Humanidad? ¿Puede un político patriótico, representante de una nación, darle a la población de otros países realmente el mismo peso que a los propios? Continuando con el llamamiento a una ética mundial de su TEDTalk, Gordon Brown, primer ministro del Reino Unido, responde las preguntas de Chris Anderson, curador de TED.

  • Autor/a de la charla: Gordon Brown
  • Fecha de grabación: 2009-07-22
  • Fecha de publicación: 2009-12-01
  • Duración de «Gordon Brown y la ética mundial vs. el interés nacional»: 1030 segundos

 

Traducción de «Gordon Brown y la ética mundial vs. el interés nacional» en español.

Chris Anderson: Muchas gracias, Primer Ministro, fue a la vez fascinante e inspirador.

¿Así que Ud.

brega por una ética mundial?

¿Diría que se trata de una ciudadanía mundial?

¿Cree en esa idea?

¿Cómo la definiría?

Gordon Brown: Pienso que se trata de ciudadanía mundial.

Se trata de reconocer nuestras responsabilidades hacia otros.

Hay mucho por hacer en los próximos años es obvio para muchos de nosotros: contruir un mundo mejor.

Hay un sentimiento compartido de lo que hay que hacer que es vital que nos unamos.

Pero no necesariamente tenemos los medios para hacerlo.

Por eso hay desafíos que sortear.

Creo que la idea de una ciudadanía mundial surgirá de la comunicación mutua de la gente entre continentes.

Luego, claro, hay que crear las instituciones para que funcione la sociedad mundial.

Pienso que no deberíamos subestimar la incidencia de los cambios tecnológicos masivos en la vinculación de personas a nivel mundial.

CA: A la gente le entusiasma la idea de la ciudadanía mundial pero luego se confunde un poco al pensar en el patriotismo y en cómo combinar las dos cosas.

Digo, Ud.

fue elegido Primer Ministro para defender a Gran Bretaña.

¿Cómo concilia ambas cosas?

GB: Bueno, desde ya, la identidad nacional es importante.

Pero no a costa de las responsabilidades mundiales.

Y pienso que uno de los problemas de la recesión es el proteccionismo de la gente, se miran a sí mismos, y tratan de proteger sus naciones♫ quizá a costa de otras naciones.

Si mira el motor de la economía mundial no se mueve a menos que haya comercio internacional.

Las naciones proteccionistas de los últimos años se privarán de obtener los beneficios del crecimiento en la economía mundial.

Uno tiene que tener un sentido de patriotismo sano; eso es muy importante.

Pero hay que darse cuenta que el mundo cambió drásticamente, y a los problemas de hoy no los resuelve pura y exclusivamente una sola nación.

CA: Bien, pero

¿qué hacer cuando entran en conflicto y hay que tomar una decisión: por el interés de Gran Bretaña, o el de los británicos, o el de los ciudadanos del mundo?

GB: Bien, pienso que podemos persuadir a la gente de que lo necesario a largo plazo para el interés de Gran Bretaña, para el interés de EE.UU., es un compromiso de verdad con el mundo y realizar la acción necesaria.

Hay una gran historia de Richard Nixon 1958, independencia de Ghana, más de 50 años atrás, Richard Nixon representa a Estados Unidos en los festejos por la independencia de Ghana.

Es una de las primeras salidas a un país africano como vice presidente.

No sabe muy bien qué hacer así que se dirige a la multitud y comienza a hablarle se dirige a la gente en su estilo único: «

¿Cómo se siente ser libre?

» Va por ahi diciendo:

¿Cómo se siente ser libre?

» «

¿Cómo se siente ser libre?

» Y entonces alguien responde: «

¿Cómo saberlo?

Vengo de Alabama».


(Risas)
Corrían los años ’50.

Lo notable es que los derechos civiles se conquistaron en EE.UU.

en los ’60.

Igualmente notable es que los derechos socioeconómicos de África no han progresado tanto desde la época colonial.

EE.UU.

y África todavía tienen intereses comunes.

Tenemos que darnos cuenta que si no nos unimos a las voces sensibles y democráticas de África, para trabajar juntos por causas comunes, crecerá la amenaza de Al Qaeda y grupos afines en África.

Así, diría que a veces lo que parece altruismo con África o con los países en desarrollo, es más que eso, es interés propio en sentido amplio de trabajar con otros países.

Y diría que el interés nacional y, si quieren, el interés mundial para abordar la pobreza y el cambio climático vienen, a largo plazo, juntos.

Y cualquiera fuere el precio de corto plazo de accionar sobre el cambio climático o sobre la seguridad, o para brindar oportunidades educativas a la gente, son precios que vale la pena pagar para construir una sociedad mundial más fuerte en la que la gente se sienta cómoda y capaz de comunicarse de modo de construir vínculos más estrechos entre los países.

Quiero continuar aún con este tema.

Suponga que está en una playa.

Y se corre el rumor de que viene un gran terremoto, se viene un tsumami sobre la playa.

En una punta de la playa hay una casa con una familia de cinco nigerianos.

En la otra punta hay un solo británico.

Tiene tiempo de…


(Risas)
Tiene tiempo de avisar a una casa.

¿Qué hace?


(Risas)
GB: Comunicaciones modernas.


(Risas)
Alertar a ambas.


(Aplausos)
Concuerdo en que mi responsabilidad es, ante todo, la seguridad de mi pueblo.

Y no quisiera que nada de lo dicho hoy sugiriera que estoy minimizando la responsabilidad de los líderes con sus países.

Pero trato de sugerir que hay una gran oportunidad que se nos presenta, nunca antes vista.

El poder de la comunicación sin fronteras nos permite organizar el mundo de otro modo.

Y pienso, miren el tsunami, es un ejemplo clásico.

¿Dónde estaban los sistemas de alertas?

¿Dónde estaba el mundo actuando en conjunto para enfrentar los problemas conocidos del potencial de los terremotos o del cambio climático?

Cuando el mundo trabaja unido con mejores sistemas de alertas tempranas entonces se pueden enfrentar problemas mucho mejor.

Pienso que no estamos viendo, por ahora, las grandes oportunidades actuales de la cooperación en un mundo en el que antes o había aislamiento o alianzas limitadas por conveniencia que nunca condujeron a resolver los problemas centrales.

CA: Creo que esa es la frustración que quizá tiene mucha gente de la audiencia, que abraza el discurso del que Ud.

habla.

Es inspirador.

Muchos creemos que ese será el futuro del mundo.

Y aún si la situación cambia de repente uno escucha a políticos hablar como si por ejemplo, la vida de un soldado estadounidense valiera incontables vidas de civiles iraquíes.

En el día a día el idealismo puede desvanecerse.

Me pregunto si avizora Ud.

un cambio con el tiempo si ve Ud.

en Gran Bretaña un cambio de actitud, si la gente es en verdad más receptiva a esa ética mundial de la que Ud.

habla.

GB: Pienso que cada religión, cada fe, y aquí no sólo hablo a gente de fe o religiosa…

tiene esta ética mundial en el centro de su credo.

Sean judíos o musulmanes hindúes o sijs, tienen la misma ética mundial en el corazón de estas religiones.

Pienso que uno trata algo que la gente instintivamente ve como parte de ese sentido moral.

Así, uno construye sobre algo que no es mero interés propio.

Uno construye sobre ideas y valores de la gente…

que quizá son velas que a veces, arden muy tenuemente.

Pero hay valores que, creo, no se extinguen.

Entonces la pregunta es:

¿Cómo producir el cambio?

¿Cómo persuadir a la gente que le conviene construir…

Después de la 2da Guerra Mundial, creamos instituciones, las Naciones Unidas, el FMI, el Banco Mundial, la Organización Mundial del Comercio, el Plan Marshall.

Hubo un período en el cual la gente habló de un acto fundacional porque estas instituciones eran muy nuevas.

Pero ahora son anacrónicas.

No resuelven los problemas.

Como dije, no se puede enfrentar el problema ambiental con las instituciones existentes.

No se puede atacar el problema de la seguridad como es debido.

No puede atacarse el problema económico y financiero.

De modo que tenemos que reconstruir nuestras instituciones mundiales, construirlas a la medida de este tiempo.

Y creo que si vemos los grandes desafíos de hoy uno es persuadir a la gente de confiar en que podemos construir una sociedad mundial con instituciones basadas en estas reglas.

Así, vuelvo a mi idea inicial.

A veces uno piensa que las cosas son imposibles.

Nadie hubiera dicho hace 50 años que desaparecería el apartheid en 1990, o que caería el muro de Berlín entre los años ’80 y ’90, o que se erradicaría la polio; o quizá 60 años atrás nadie hubiera dicho que el Hombre llegaría a la Luna.

Y todo eso sucedió.

Abordando lo imposible, se hace posible lo imposible.

CA: Tuvimos un orador que dijo eso mismo y luego tragó un sable.

Fue espectacular.


(Risas)
GB: Ahora mi sable tragaré.

CA: Pero sin duda una ética mundial implica decir: «Creo que la vida de cada humano del planeta» «vale lo mismo, cualquiera sea» «su nacionalidad y religión» Y hay políticos que…

Ud.

fue elegido.

En cierto modo, no puede decir eso.

Aún si como ser humano lo cree no puede decirlo, debe defender intereses de Gran Bretaña.

GB: Tenemos la responsabilidad de proteger.

Digo, mire 1918, el Tratado de Versalles, y los tratados siguientes, el Tratado de Westfalia, etc.

tratan de proteger los derechos soberanos de los países para hacer lo que deseen.

Desde entonces el mundo progresó, en parte por lo sucedido en el Holocausto, y la preocupación de la gente por los derechos civiles en los territorios donde necesitaban protección, en parte por lo de Ruanda, en parte por lo de Bosnia.

La idea de la responsabilidad de proteger a los individuos en situación de riesgo humanitario ahora se considera un principio que gobierna el mundo.

Así, si bien no puedo afirmar que Gran Bretaña acudirá en auxilio de ciudadanos extranjeros en peligro, puedo decir que Gran Bretaña está trabajando con otros países para que esta idea de responsabilidad de proteger víctimas de genocidios o ataques humanitarios, sea algo aceptado por el mundo entero.

Al final eso sólo puede lograrse si funcionan las instituciones internacionales para hacerlo posible.

y eso remite al futuro papel de Naciones Unidas y a lo que éstas puedan hacer.

Pero la responsabilidad de proteger es, en cierta forma, una idea nueva surgida de la idea de la autodeterminación como principio internacional.

CA:

¿Puede imaginar, en nuestras vidas, a un político con una plataforma que plantee abiertamente la ética y la ciudadanía mundial?

Diciendo básicamente: «Creo que todos los habitantes del planeta» «son iguales, y si llegamos al poder» «actuaremos en consecuencia».

«Y creemos que los habitantes de este país» «también son ciudadanos mundiales y apoyarán esa ética»…

Gordon Brown:

¿No es eso lo que estamos haciendo con el debate del cambio climático?

Estamos diciendo que no se puede resolver el problema del cambio climático en un sólo país; todos deben involucrarse.

Ud.

está diciendo que debe, que tiene el deber de ayudar a esos países que no pueden lidiar con los problemas del cambio climático por sí solos.

Ud.

está diciendo que quiere tratar con todos los países todos juntos para recortar la emisión de carbono en beneficio del mundo entero.

Nunca antes vimos esto porque Kyoto no funcionó.

De lograrse un trato en Copenhague donde se acuerde: a) que habría un objetivo de largo plazo para la reducción de emisiones; b) que habría objetivos de corto plazo por cumplir así no sería algo abstracto; habría gente tomando decisiones que marcaría la diferencia y si pudiéramos encontrar un mecanismo de financiamiento eso significaría que los países pobres, los perjudicados, por nuestra incapacidad para tratar el cambio climático durante muchos años y décadas serían ayudados a implementar tecnologías de uso eficiente de energía y financieramente podrían permitirse la inversión a largo plazo que implica el recorte de emisiones de carbono; uno trata al mundo por igual teniendo en cuenta a cada parte del planeta con sus necesidades.

No significa que todos hagan lo mismo porque tenemos que hacer más en términos financieros para ayudar a los países más pobres, sino que hay igualdad de los ciudadanos en todo el planeta.

CA: Sí.

Por supuesto, todavía persiste la teoría de que son charlas entre países en pugna por sus propios intereses.

GB: Sí, pienso que Europa tiene una posición…

ya se reunieron 27 países.

Digo, la gran dificultad de Europa es que si uno está en una reunión de 27 personas, lleva mucho, mucho tiempo.

Pero llegamos a un acuerdo sobre el cambio climático.

EE.UU.

ha dado el primer paso con el proyecto que el Presidente Obama enviaría al Congreso.

Japón hizo un anuncio.

China e India ratificaron la evidencia científica.

Ahora tenemos que hacer que acepten objetivos de corto y largo plazo.

Pero se ha avanzado mucho más en las últimas semanas de lo alcanzado en años.

Y creo que es muy posible que si trabajamos juntos lleguemos a un acuerdo en Copenhague.

Yo ciertamente he presentado propuestas que permitirían a los países más pobres del mundo sentir que hemos tenido en cuenta sus necesidades puntuales.

Los ayudaríamos a adaptarse.

Los ayudaríamos a realizar la transición a una economía con menos emisiones.

Pienso que una reforma de las instituciones internacionales es vital para esto.

Cuando se creó el FMI en 1940 se creó con fondos que eran el 5% del PIB mundial.

El FMI hoy tiene recursos limitados, el 1%.

No marca en realidad la diferencia que se haga en una crisis.

Así que tenemos que reconstruir las instituciones mundiales.

Una gran tarea: persuadir a los países con distintas participaciones de voto en estas instituciones para que lo hagan.

Hay una historia de 3 líderes mundiales que tuvieron la oportunidad de consultar a Dios.

Dice la historia que Bill Clinton fue y le preguntó cuándo se lograría el cambio climático y la reducción de emisiones.

Y Dios moviendo la cabeza dijo: «No este año» «ni en esta década, quizá no sea en tu vida».

Y Bill Clinton se fue llorando porque no consiguió lo que quería.

Y luego fue Barroso, el presidente de la Comisión Europea, y le preguntó a Dios: «

¿Cuándo recuperaremos el crecimiento mundial?

» Y Dios dijo: «No este año, ni en esta década» «quizá no en tu vida».

Así que Barroso se fue llorando.

Y luego el secretario general de Naciones Unidas fue a hablar con Dios: «

¿Cuándo funcionarán nuestras instituciones internacionales?

» Y Dios lloró.


(Risas)
Es muy importante reconocer que esta reforma institucional es la próxima etapa después que acordemos que hay una ética clara sobre la que construir.

CA: Primer Ministro, pienso que muchos en la audicencia aprecian los esfuerzos que Ud.

hizo respecto de la crisis financiera en la que estamos.

Y hay, desde luego, muchos aquí que lo alentarán si procura avanzar con esta ética mundial.

Muchas gracias por venir a TED.

GB: Bien, gracias.


(Aplausos)

https://www.ted.com/talks/gordon_brown_global_ethic_vs_national_interest/

 

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