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Jennifer Pahlka: programar un mejor gobierno – Charla TED2012

Charla «Jennifer Pahlka: programar un mejor gobierno» de TED2012 en español.

¿Puede el gobierno funcionar como Internet, sin restricciones, en forma abierta? La programadora y activista Jennifer Pahlka cree que sí y que las aplicaciones construidas de forma rápida y barata son una forma nueva y vigorosa de conectar a los ciudadanos con sus gobiernos… y sus vecinos.

  • Autor/a de la charla: Jennifer Pahlka
  • Fecha de grabación: 2012-02-29
  • Fecha de publicación: 2012-03-08
  • Duración de «Jennifer Pahlka: programar un mejor gobierno»: 731 segundos

 

Traducción de «Jennifer Pahlka: programar un mejor gobierno» en español.

Hace un par de años lancé una iniciativa para reclutar a los mejores diseñadores y técnicos para que se tomen un año y trabajen en un entorno que represente casi todo lo que se supone que detestan; les pedimos que trabajen en el gobierno.

La iniciativa se llamó ‘Code for America’ y serían como unos Cuerpos de Paz para tecnófilos.

Seleccionamos algunos miembros cada año y los pusimos a trabajar con los municipios.

En vez de mandarlos al Tercer Mundo los mandamos al salvaje mundo municipal.

Hicieron grandes aplicaciones; trabajaron con los empleados municipales.

Su tarea consiste en mostrar las posibilidades de la tecnología actual.

Conozcan a Al.

Al es un hidrante de la ciudad de Boston.

Aquí aparece como si buscara una cita, pero lo que realmente busca es que alguien lo limpie cuando queda atrapado por la nieve porque sabe que no es muy bueno apagando incendios cuando está cubierto por un metro de nieve.

¿Cómo llegó a pedir ayuda de esta manera tan singular?

El año pasado en Boston teníamos un equipo de miembros de ‘Code for America’.

Estaban allí en febrero y en ese momento nevaba mucho el año pasado.

Se dieron cuenta que la ciudad nunca limpiaba estos hidrantes.

Pero uno de los miembros llamado Erik Michaels-Ober notó algo más: que los ciudadanos limpiaban con palas las aceras justo en frente de ellos.

Así que hizo como cualquier buen programador, desarrolló una aplicación.

Es una linda aplicación en la que se puede adoptar un hidrante.

Uno acepta limpiarlo cuando nieva.

Al hacerlo, uno le pone un nombre, en este caso le puso Al.

Si no lo haces, alguien puede robártela.

O sea, tiene una componente lúdica.

Es una aplicación modesta.

Quizá sea la más pequeña de las 21 aplicaciones programadas el año pasado.

Pero hace algo que ninguna otra tecnología del gobierno logra.

Y se extiende en forma viral.

Un responsable de sistemas de la Ciudad de Honolulu al ver esta aplicación se dio cuenta de que podía usarla, no para la nieve, sino para que los ciudadanos adopten sirenas de tsunami.

Es muy importante que funcionen estas sirenas de tsunami, pero la gente se roba las baterías.

Por eso le pide a los ciudadanos que las controlen.

Y luego Seattle decidió usarla para hacer que los ciudadanos despejen los desagües tapados.

Y Chicago acaba de lanzarla para hacer que la gente se registre para limpiar aceras cuando nieva.

Así, ahora sabemos de nueve ciudades que planean usarla.

Y esto se ha difundido sin fricciones, de manera orgánica y natural.

Si conocen un poco de tecnología gubernamental sabrán que esto no ocurre normalmente.

La adquisición de software por lo general lleva un par de años.

El año pasado en Boston teníamos un equipo trabajando en un proyecto que requirió tres personas durante dos meses y medio.

Era una herramienta para que los padres pudieran elegir la mejor escuela pública para sus hijos.

Luego nos dijeron que de haberlo hecho por los canales normales habría llevado al menos dos años y costado unos dos millones de dólares.

Y eso no es nada.

Ahora hay un proyecto en el poder judicial de California que hasta el momento ha costado 2000 millones de dólares y no funciona.

Y hay proyectos como este en cada nivel de gobierno.

Por eso una aplicación que se programa en un par de días y se difunde en forma viral es una suerte de tiro de advertencia a la institución del gobierno.

Sugiere al gobierno mejores maneras de trabajar, no como en las empresas privadas, como mucha gente piensa que debería ser.

Tampoco como una empresa tecnológica, sino más bien como la propia Internet.

Es decir, sin restricciones, en forma abierta y generativa.

Y eso es importante.

Pero lo más importante de esta aplicación es que representa la forma de abordar la cuestión del gobierno que tiene la nueva generación; no como un problema de una institución anquilosada sino como un problema de acción colectiva.

Y eso es muy bueno porque resulta que somos muy buenos para la acción colectiva con la tecnología digital.

Y existe una comunidad muy grande de gente que está construyendo las herramientas para que trabajemos juntos con eficacia.

Y no sólo es ‘Code for America’ sino que hay cientos de personas en todo el país que contribuyen con aplicaciones cívicas todos los días en sus propias comunidades.

No se han dado por vencidos con el gobierno.

Sienten una gran frustración ante eso pero no se quejan, lo arreglan.

Y esta gente sabe algo que hemos perdido de vista.

Y es que si dejamos de lado los sentimientos sobre la política, la fila en el DMV (Registro Automotor) y todas esas otras cosas que nos ponen locos, el gobierno es, en esencia, en palabras de Tim O’Reilly: «Lo que hacemos juntos porque solos no podemos».

Ahora bien, mucha gente ha abandonado el gobierno.

Si Uds.

son una de esas personas, les pediría que lo reconsideren, porque las cosas están cambiando.

La política no cambia; el gobierno sí.

Y dado que el gobierno en última instancia emana de nosotros…

¿recuerdan eso de «Nosotros, el pueblo»?

El modo de pensarlo afectará la manera de producir el cambio.

Yo no sabía mucho de gobierno cuando empecé con esto.

Y como mucha gente pensaba que el gobierno consistía en elegir personas para que ocupe cargos.

Bueno, después de dos años he llegado a la conclusión de que el gobierno es, sobre todo, cuestión de zarigüeyas.

Este es el centro de atención telefónica de servicios e información.

Es el lugar que atiende las llamadas si uno marca 311 en EE.UU.

Si alguna vez tienen la oportunidad de trabajar en un centro de llamadas municipal como hizo Scott Silverman como parte de esta iniciativa -de hecho, todos lo hacen- encontrarán que la gente llama al gobierno con una gama muy amplia de temas, inclusive cuando encuentra una zarigüeya en la casa.

Scott atendió esta llamada.

Ingresó «Zarigüeya» en la base de conocimiento oficial.

No encontró nada.

Empezó con control animal.

Y finalmente dijo: «Oye,

¿puedes abrir las puertas de la casa, poner música bien fuerte y ver si se va?

» Y funcionó.

Así que bien por Scott.

Pero eso no fue el final de las zarigüeyas.

Boston no tiene un centro de llamadas.

Tiene una aplicación, web y móvil, llamada ‘Citizens Connect’.

No programamos esa aplicación.

Fue el trabajo de personas muy inteligentes de la Oficina de Nueva Mecánica Urbana de Boston.

Un día, esto sucedió realmente, llega este pedido: «Zarigüeya en mi cubo de basura.

No sé si está muerta.

¿Cómo hago para quitarla?

» La dinámica de ‘Citizens Connect’ es diferente.

Scott estaba hablando en persona.

En ‘Citizens Connect’ todo es público, así que todos pueden ver esto.

En este caso, lo vio un vecino.

El próximo informe decía: «Me acerqué al lugar, encontré el cubo de basura detrás de la casa.

¿Zarigüeya?

Sí.

¿Viva?

Sí.

Di vuelta el cubo.

Me fui a casa.

Buenas noches, dulce zarigüeya».


(Risas)
Bastante simple.

Esto es genial.

Es la confluencia de lo digital y lo físico.

Y también es un gran ejemplo del ingreso del gobierno a la colaboración voluntaria distribuida.

Pero también es un gran ejemplo de gobierno como plataforma.

Y aquí no necesariamente me refiero a la definición tecnológica de plataforma.

Hablo de una plataforma para que las personas se autoayuden y ayuden a otros.

Entonces, un ciudadano ayudó a otro pero aquí el gobierno tuvo un papel clave: conectó a las dos personas.

Y podría haberlas conectado con los servicios gubernamentales de ser necesario pero el vecino es una mejor alternativa y más barata que los servicios gubernamentales.

Cuando un vecino ayuda a otro, fortalecemos las comunidades.

Si llamamos a control de animales, eso cuesta mucho dinero.

Una cosa importante que tenemos que pensar sobre el gobierno es que no es lo mismo que la política.

Mucha gente lo entiende, pero piensa que uno es la entrada del otro.

Que nuestra entrada al sistema de gobierno es el voto.

¿Cuántas veces han elegido a un líder político?

A veces gastamos mucha energía para elegir un nuevo líder político y luego esperamos que el gobierno refleje nuestros valores y satisfaga nuestras necesidades pero luego no vemos cambios.

Eso se debe a que el gobierno es como un océano inmenso y la política es la capa superficial de 15 cm.

Por debajo está lo que llamamos burocracia.

Y decimos esa palabra con mucho desprecio.

Pero es ese desprecio lo que mantiene eso que nos pertenece eso que financiamos como algo que opera en nuestra contra, esa otra cosa, y en consecuencia estamos perdiendo el poder.

La gente cree que la política es sensual.

Si queremos que esta institución funcione tendremos que hacer que la burocracia sea sensual.

Porque es allí donde ocurre el verdadero trabajo de gobierno.

Tenemos que colaborar con la maquinaria de gobierno.

Eso hace el movimiento OcupaLaSEC.

¿Los han visto?

Es un grupo de ciudadanos preocupados que han escrito un informe muy detallado de 325 páginas en respuesta al pedido de la SEC (Comisión de Valores) sobre el proyecto de reforma financiera.

Eso no es activismo político, es activismo burocrático.

Y para los que nos hemos resignado ante el gobierno, es hora de que nos preguntemos qué mundo queremos dejarle a nuestros hijos.

Hay que ver los desafíos enormes que ellos tendrán que enfrentar.

¿Realmente creen que llegaremos a donde tenemos que ir sin solucionar la institución que puede actuar en nombre de todos?

No podemos prescindir de gobierno, lo necesitamos para ser más eficaces.

La buena noticia es que con la tecnología es posible replantear de raíz la función de gobierno de modo que pueda expandirse fortaleciendo a la sociedad civil.

Hay una generación que creció con Internet y sabe que no es tan difícil actuar mancomunadamente, sólo hay que articular los sistemas de la forma correcta.

El promedio de edad de nuestros miembros es de 28 años así que yo, a regañadientes, soy una generación mayor que muchos de ellos.

Esta es una generación que ha crecido tomando la palabra y dando eso casi por sentado.

No están dando esa batalla que todos enfrentamos sobre quién va a hablar; todos van a hablar.

Pueden expresar sus opiniones en cualquier canal al mismo tiempo y lo hacen.

Por eso cuando enfrentan el problema del gobierno no les importa mucho hacer oir sus voces.

Están usando las manos.

Ponen manos a la obra para programar aplicaciones que hagan funcionar mejor al gobierno.

Y esas aplicaciones nos permiten usar las manos para mejorar nuestras comunidades.

Puede ser limpiando un hidrante, quitando malezas, vaciando un cubo de basura que tiene una zarigüeya dentro.

Desde luego, siempre pudimos haber limpiado esos hidrantes y mucha gente lo hace.

Pero estas aplicaciones son como recordatorios digitales de que no sólo somos consumidores, no sólo somos consumidores de gobierno que pagamos impuestos y obtenemos servicios.

Somos más que eso: somos ciudadanos.

Y no vamos a arreglar el gobierno hasta que no arreglemos la ciudadanía.

Así que quiero preguntar a todos los presentes, cuando se trata de las cosas importantes que tenemos que hacer juntos, todos juntos,

¿seremos una multitud de voces, o también seremos una multitud de manos?

Gracias.


(Aplausos)

https://www.ted.com/talks/jennifer_pahlka_coding_a_better_government/

 

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