El libro “DUERMETE, NIÑO: COMO SOLUCIONAR EL PROBLEMA DEL INSOMNIO INFANTIL” del Doctor EDUARD ESTIVILL y SYLVIA DE BEJAR (ISBN 9788483469750) se publicó por primera vez en 1996 teniendo una gran acogida entre padres desesperados por la incapacidad de hacer dormir a sus hijos.
Según el libro “Duermete niño” un porcentaje muy alto (aproximadamene el 35%) de los niños es incapaz de acostarse solo, se despiertan en multiples ocasiones por las noches y sufren un grave “insomnio infantil”. Este porcentaje esta calculado en niños de menos de 5 años.
Tambien se apunta que a partir de esa edad si no han aprendido a dormir solos es muy probable que tengan serios problemas provocandoles inseguridades, haciendo niños irritables, con problemas de relacion con el resto de niños y con los adultos…
Tambien se apunta a los problemas en la vida de pareja que puede tener que el niño no aprenda a dormir solo, provocando con esto problemas en todo el seno familiar.
Opiniones sobre el Libro Duermete niño
Segun el propio autor, es un libro puramente cientifico practicamente siempre funciona.
Desde mi humilde punto de vista , el tratar a un niño como un chantajeador egoista cuyo único fin es salirse con la suya no es del todo correcto. Los niños cuando lloran es que necesitan AMOR, cariño, contacto fisico y emocional con los padres, comprensión y apoyo.
El egoismo de muchos padres es superlativo, y con acciones tan rádicales lo único que hacen es alejar emocionalmente a sus hijos de ellos.
Hay autores libros que opinan exactamente lo contrario a “Duermete niño” como el libro “Besame mucho” que habla precisamente de la educación en el amor.
Frases como “Hará todo lo posible por conseguir lo que quiere” “si no aceptas su chantaje, en siete días el problema se habrá solucionado” “No te doblegues” Le dan un enfoque completamente equivocado a lo que debería ser una relación entre padres e hijos.
Vosotros y vosotras ¿que **opiniones teneis sobre el libro Duermete niño ** del Doctor Estivill?
El libro es muy instructivo. Explica de forma clara y sencilla la manera de actuar ante un niño que tiene problemas para dormir solo. Mediante ejemplos, casos reales y la experiéncia como director de la Unidad de Alteraciones del Sueño de Institut Dexeus de Barcelona, tiende una mano y ayuda a esos padres que tienen dificultad para que sus hijos cojan el hábito de dormir solos. De que forma hay que actuar y lo que hacer en cada caso. Muchos padres que han leido este libro afirman que es un éxito y les ha ayudado a ser más felices y sanos.
Desde la Asociación Primal, queremos denunciar públicamente el libro "Duérmete, niño" del Dr. Eduard Estivill, porque está contribuyendo muy negativamente a confundir a cientos de miles de padres desesperados que han encontrado en este libro una solución a sus problemas de sueño. El Dr. Estivill ha logrado convencer a muchos padres de que la aplicación de su método es por el bien del niñ@â€, algo que tranquiliza a los padres, los ayuda a dormir, y los hace más insensibles a las necesidades de su bebé. El autor da a entender que el niñ@ necesita†que los padres se comporten así con él (por su propio bien, por supuesto), y parte de la premisa de que los bebés necesitan "aprender" a dormir, como si los bebés no supieran dormir. Lo que no saben es dormir cuando sus padres necesitan†que duerman o cuando están luchando para que se atiendan sus necesidades primarias. Con el método Estivill (que es una copia más o menos sofisticada de los métodos de crianza conductistas tipo Feber - métodos inspirados en dicho autor), el bebé no se duerme, sino que se adormece para intentar reprimir la catastrófica realidad de estar bajo el cuidado de unos padres tan poco sensibles a sus necesidades básicas; y se adormece también para intentar evitar "perder el sueño†y perder la esperanza de que algún día sus necesidades primarias vayan a ser satisfechas. La aplicación del método del Dr. Estivill es seguramente efectiva en muchos casos, pero ¿a cambio de qué? A cambio de producir serios trastornos emocionales al niñ@-bebé y, en algunos casos, a cambio de hacer también peligrar su integridad física. Sin embargo, esta alarmante posibilidad no es sino la dramática punta de un iceberg que esconde una represión sutil y sistemática de las necesidades primarias del niñ@-bebé, en un intento por conseguir que el niñ@-bebé "aprenda" a dormir solo desde muy pequeñ@. Muchos de los padres que siguen el método como si fuera su nueva religión no tardarán mucho tiempo en comprobar los daños psicológicos causados por este método de "adoctrinamiento" conductista que, entre otras cosas, parece dar a entender que el niñ@-bebé es un ser manipulador por naturaleza. En el libro, el autor afirma cosas evidentes y aporta datos interesantes, pero los consejos mas importantes son verdaderamente perjudiciales, y están adornados de una aparente sabiduría científica que enmascara con éxito su ignorancia. El libro del Dr. Estivill debería de titularse más bien "Cómo criar a un bebé neurótico y pensar que lo estás haciendo bien". La incomprensión del autor de las necesidades primarias de los bebés es alarmante (especialmente el capítulo IV), y algunos comentarios podrían resultar entretenidos y chistosos si el método no fuera tan dramáticamente perjudicial para el niñ@-bebé. En cualquier caso, los "chistosos" comentarios para intentar hacer la lectura del libro amena deberían de sonar ridículos y patéticos a cualquier madre/padre mínimamente sensible. El método del Dr. Estivill no sólo no ayuda a los padres a satisfacer la necesidad del bebé de compañía, contacto físico y seguridad (durante el día y la noche), sino que las convierte en carencias crónicas. El bebé deja de quejarse (llorar, patalear, gritar,...) porque deja de sentir esas necesidades primarias, o más bien decide bloquear la sensación de su necesidad e intenta sustituirla con alguna necesidad simbólica. Pero el bebé no puede hacer desaparecer una necesidad primaria (ya que estamos hablando de necesidades esenciales, vitales o básicas), tan solo puede "adormecer" una parte de su ser (una especie de muerte parcial invisible que pasa desapercibida a la mayoría de los adultos). Este "adormecimiento" es una maniobra instintiva del organismo para sobrevivir. De lo contrario, podría llevar al bebé incluso a su propia muerte "física". El Dr. Estivill muestra claramente su miopía emocional†con frases como estas, extraídas del capítulo 4º de su libro: ...no dudéis que vuestro corazoncito†flaqueará cuando oigáis llorar a vuestro hijo...†...lo más probable es que en ese momento esté llorando a moco tendido... Ni caso. Seguid hablando como si nada...†...Es ahora cuando papá y mamá han de mostrar su verdadera fortaleza. No deberán pensar en Juanito, que alza sus bracitos con cara de morirse de pena...†...lo lógico es que llore, grite, vomite, patalee, diga sedâ€, hambreâ€, pupaâ€, no te quieroâ€... lo que sea con tal de conseguir que os dobleguéis, pero ni os inmutéis ... Y si os cuesta mucho, pensad que lo estáis haciendo por su salud y la de toda la familia...†â€...porque es Juanito quien se ha de adaptar a vosotros y no vosotros a él...†Con estas líneas sacadas de contexto, no pretendo cuestionar las buenas intenciones del autor, sino reflejar fielmente su obsesión por dominar al bebé hasta que se acostumbre a dormir solo.
DE nació joven, podría decir que bastante más joven que la media de la gente. Nada más hacerlo, recorrió con sus grandes ojos negros el paritorio, frunció el ceño y arrugó la barbilla. Sufrí un gran susto, pues nadie me había prevenido sobre la coloración violácea que podía presentar. Además, su expresión no fue nada amable, casi diría que incluso hostil. Me reconozco majadero, pero podría jurarles que en este mágico instante aún no había tenido tiempo de demostrárselo. De hecho, mi actitud era más bien discreta, por no decir sumisa. Afortunadamente personal más experto que un servidor se encargó de limpiarlo y arroparlo, pues sobra decir que en aquel momento mi pulso no estaba para grandes filigranas. DE no tardó en calmarse, cerrar los ojos y adoptar una expresión angelical. Mi agotamiento pareció desaparecer, que no es decir poco, especialmente tras dieciséis horas de tensión en el hospital, pasivo y torpe ante el sufrimiento de mi amor, habiendo ingerido apenas un par de cafés y un mini bocadillo de queso, con el móvil colapsado de inoportunas llamadas (todas, no hay excepciones) y el equipo médico entrando y saliendo sin apenas inmutarse. Sin duda, alguna fuga debía tener la oxitocina, pues entonces sentí un impresionante nuevo hálito. Decido reconciliarme con el mundo. La gente es encantadora y las flores son el símbolo del milagro de la naturaleza. Craso error. No pasan más de cuarenta y ocho horas y recibimos un primer y amoroso consejo: El niño va a coger frío así. ¡Qué irresponsables, cómo se nota que son primerizos!†Disculpe señora, ¿nos conocemos?†Mis instintos agresivos recuperan sus privilegios y decido que el crimen tiene sus atenuantes. Sólo fue el comienzo: este niño tiene hambre, se le nota en que mueve la boca y, sobretodo, no para de llorarâ€, no, lo que tiene el niño es sueño, me ha parecido ver un bostezo entre llanto y llantoâ€, ni hablar, se trata de cólicos, lo sé porque grita igual que la cría de mi vecinaâ€... Así, en esta mi corta experiencia creo haber detectado dos importantes principios: El primero se refiere al impresionante caudal de conocimientos que posee la más insospechada gente: Todo el mundo sabe de bebésâ€. Tenemos a la disposición del lector múltiples datos que lo certifican, incluyendo el caso de aquel vecino que creíamos autista y que ahora parece que ha recibido un curso rápido para sonreír. Por cierto, lector, ¿qué sabe Vd. de bebés? No, mejor no me lo cuente, esperemos al corolario, que dice: Todo el mundo opina sobre tu bebé, te conozca o noâ€. Sobra decir que tanta información cubre un amplio abanico de posiciones, a menudo contradictorias, por no decir surrealistas... El segundo principio puede entenderse como fruto de la recogida de datos provenientes del primer principio: La buena educación del bebé consiste en disponer de un arsenal de recursos, maneras o trucos, para acallar su llantoâ€. Como alumno aplicado citaré algunos ejemplos, que seguro les resultan familiares: enchufarle el chupete, biberón, dedo o lo que sea, mecerlo entonando algún cántico tribal, colocarlo boca abajo, colocarlo sentado, colocarlo boca arriba, colocarlo del lado izquierdo, colocarlo del lado equivocado, agitarlo hasta que parezca epiléptico, acunarlo invocando a Morfeo como único dios con sentido, proyectarle 2001: Una Odisea en el Espacioâ€, de Kubrick, especialmente la secuencia psicodélica de la versión larga, y el comodín por excelencia: amamantarlo, válido tanto si tiene hambre como frío, o sueño, o inquietud, ¿o miedo, dolor, ira, calor, ansiedad, acidez, vértigo, gases, curiosidad o, simplemente, un lapsus? Pero las dudas no han hecho sino empezar, pues paradójicamente en este nuestro país plural, abierto y progresista, exhibir tal comodín en público tiene reminiscencias obscenas, o propias del National Geographic†(de acuerdo con La Vanguardia†en un artículo del pasado 27 y 28 de febrero, citando la agresión que sufrió una madre que fue descalificada por dar de comer a su niño en una autoescuela). Embarazosa cuestión (casi nunca mejor dicho): ¿qué debemos hacer y a quién deberíamos pedir consejo para educar al niño? La respuesta inmediata sería al profesional, al pediatra. Uno siempre puede llevarle a juicio si algo sale mal. Pero, ¿y si está obsesionado con publicar en el Nature†una de sus investigaciones científicas, precisamente aquella donde pretende demostrar de forma estadística que acostar a los bebés colgados de los pies como murciélagos estimula el flujo sanguíneo en el cerebro y suaviza el trauma del abandono de la posición fetal? También se cuenta con las suegras y con las madres, después de todo nosotros, sus hijos, somos los perfectos ejemplos de su saber hacer... ejem, descartado. Está la parejita feliz de amigos que acaban de vivir la misma experiencia un par de meses antes: tienen las ideas frescas, se les ve igual de pardillos pero así y todo van superando las dificultades. Además, él y yo fuimos uña y carne durante la universidad, con ciertas juergas impresionantes... impresentables, de hecho, ahora recuerdo que a él le encantaban los chistes de pederastas. Busquemos otra alternativa. Al final acabas optando por abordar a alguien por la calle al azar y preguntarle. Después de todo no tiene motivo alguno para aconsejarnos mal, ni para demostrar lo que sabe o presumir de experiencias... Nuestro candidato resultó ser un vendedor de libros. Ahora tenemos la estantería abarrotada de múltiples volúmenes como Carta astral para bebés. Incluye aplicación informática para confeccionarlaâ€, Traumas infantiles derivados del color de sus mueblesâ€, Evite tener un niño mediocre: plan de entrenamiento para niños de dos a cinco mesesâ€, etc... Entre ellos cayó Duérmete Niñoâ€, del Dr. Estivill, libro al que se le puede insultar, ignorar, contradecir o, incluso, atender, pues pocas reacciones puede tener contra nosotros: no deja de ser inofensivos papel y tinta. No obstante muestra importantes puntos de reflexión que, si no directamente, nos pueden ayudar a resolver muchas de las dudas antes mencionadas. De hecho, aunque el libro tiene fama por su éxito resolviendo el hábito de dormir de los bebés, personalmente considero que lanza sugerencias que pueden extenderse a otros aspectos de la educación de los niños, como la posibilidad de enseñarles a comer con una pajita. Veamos. Si tuviera que quedarme con tres de sus ideas, nombraría: rutina, tranquilidad y autosuficiencia. Rutina: si el niño se adapta a unos horarios, su cuerpo y su mente se sincronizan con sus expectativas, y así le vendrá el hambre cuando suela comer y el sueño cuando suela dormir. En caso contrario será, básicamente, impredecible, y nos regalará sonrisas o llantos cuando menos lo esperemos. Tranquilidad: el niño percibe el estado anímico de los padres, que influirá sobre el propio. Si los adultos están irritables, el bebé puede aguantarlo, porque les tiene cariño, pero a pesar de su tierna edad también tiene su paciencia. Autosuficiencia: el niño debe saber que, aunque no nos vea, estamos bien. Es normal que al niño le preocupe dormir solo ¿cómo puede estar seguro de que sus progenitores estamos a salvo? Si el bebé se duerme porque le acunamos o damos el pecho, le cubrimos la cara con la mano o le llevamos de paseo por las calles de la ciudad, cuando se despierte en mitad de la noche y no nos encuentre se pensará que algo terrible nos ha ocurrido. El título se ha ganado bastante buena fama entre un colectivo nada despreciable de padres desesperados por la inquietud de sus vástagos a la hora de dormir pero, sobretodo, por el milagroso cese de la intermitente murga que disfrutaban durante la noche y hasta el alba. Ha tenido un gran éxito de ventas y ha surgido también en versión de bolsillo y otra tipo Guía rápida†que incluye un DVD, probablemente para padres teleadictos, o estresados o, simplemente, vagos. El autor garantiza un 96 % de éxito y justifica el fracaso del 4 % restante tras una mala aplicación del método o problemas de tipo psicológico, incluyendo traumas como la separación de los padres o interferencias tipo gritos histéricos de madrugada. Aún así, existen detractores que consideran su propuesta una salvajada, casi opuesta a la saludable crianza a demanda†tanto de comida, como de mimos o sueño. Simplificando las posiciones, mientras la propuesta del libro sería regular los hábitos del niño a golpe de reloj, aunque para ello haya que aguantar su llanto mediante una tabla de tiempos razonables†de aguante de los gritos del bebé, la escuela instintiva predica que es el pequeño quien debe ser nuestro reloj, biorritmo y alarma. Hay quien dice que tal filosofía conductista afecta al estado emocional del rey de la casa. Desgraciadamente por tratarse de un método tan reciente es difícil de prever las consecuencias que tendrá, quizás generando un nuevo tipo de psicópatas. También es posible que la dureza del método asuste a más de uno, haciéndole recordar cierta rigidez educacional del pasado. Como experiencia personal, en nuestro caso decidimos no probar el método. Pese a nuestra clara tendencia sádica y nuestros deseos de iniciar al pequeño en tal filosofía cuanto antes, el método tiene el inconveniente de limitarse a no más de una semana, sin ofrecer pauta alguna para hacerlo extensivo durante más tiempo. Otra desventaja adicional es la insistencia del autor en la necesidad de coherencia por parte de ambos padres, sin conflictos ni versiones encontradas, mientras nosotros preferimos ofrecerle a nuestro bebé una educación basada en dos puntos de vista radicalmente opuestos, en aras de una mayor capacidad crítica. Haciendo una reflexión más profunda, hemos decido evitar que llore, empleando un método bastante sofisticado, quizás demasiado cruel, pero la vida es dura. Cada día le dejamos acompañarnos viendo la televisión. No falla, se queda roque mientras además adquiere el bagaje necesario para imbuirse de las miserias humanas. Como sesiones prácticas, siempre lo tenemos a punto para el disfrute de esas visitas oportunas, que nos libran del yugo de esos horarios dictatoriales qué mono, a ver si me sonríe, déjame acariciarlo, provocarle una carcajada, comprobar que el juguete es interactivoâ€. De esta manera dormimos satisfechos sabiendo que estamos estimulando al niño a que se exprese. Como apuntes finales y mirando al futuro, ¿por qué tanta obsesión con la tranquilidad, serenidad y el equilibrio emocional, si lo que está de moda, lo que vende, son actitudes neuróticas, desequilibradas, fanfarronas, los célebres quince minutos de fama a los que todo el mundo aspira? Y mientras estamos con todas estas cavilaciones, él sigue creciendo. El día menos pensado nos viene con su pareja para anunciarnos que ha decidido dejar de vivir con nosotros, con lo que acaba echándonos de la casa... Lo cierto es que de momento, para bien o para mal, DE apenas practica el lloro, se ajusta como un reloj a nuestros caóticos horarios y podemos seguir viendo nuestros programas favoritos sin interrupción. Quizás sea un buen momento para exigirle nuevas responsabilidades, como que cambie un poco su repertorio de monadas, que ya cansa tanta sonrisita boba, aunque tampoco hay que ser impaciente. Se lo comunicaremos el próximo catorce, cuando cumpla su cuarto mes... Sobra decir que el autor se responsabiliza plenamente de todos los comentarios vertidos en esta opinión, pues cada madre o padre tiene perfecto derecho a delegar sus responsabilidades en cualquier moda, libro o gansada varia.
para mi a sido una gran ayuda
Cuando mi hijo pequeño (que ahora tiene 3 años y duerme más o menos bien) empezó a dar muestras de sueño caótico, hace aproximadamente 2 años y medio, me lancé de cabeza en busca de información al respecto. Necesitaba encontrar algo que me solucionara "el problema". Conocía este libro desde hace años y siempre me pareció un espanto lo que en él se cuenta, pero lo que aún desconocía es la cantidad de efectos secundarios, tanto físicos, psíquicos y emocionales que acarrea su aplicación. En primer lugar, este método no es más que una simple copia del método Ferber, con el añadido de las tablas de tiempos, el muñeco Pepito y alguna chorrada más de la exclusiva invención de este señor. Añado que el tal Ferber anda reculando en cuanto a su método; hace ya tiempo que ha comentado que dejar llorar a los niños quizá no sea tan inocuo como se pensaba. Por otro lado, este libro no tiene ningún fundamento científico (por no tener no tiene ni bibliografía, pues sus "sesudas" recomendaciones no las avala nadie) más allá de las prácticas puramente conductistas; peor aún, pues actualmente en psicología conductista sólo se utilizan refuerzos positivos; es decir se trata de "premiar" a fin de conseguir el efecto conseguido. No estoy de acuerdo ni con los refuerzos positivos ni, por supuesto, con los negativos, pero en este caso concreto no hay refuerzos de ningún tipo: el niño ha de hacer lo que se espera que haga, pero una vez conseguido no recibirá ni las gracias. Este buen señor (que no es pediatra por haber estudiado pediatría sino porque la Asociación Nacional de Pediatría le concedió el título hará un par de años ¿?) intenta transmitir la idea de que los niños han de dormir solos por el artículo 33, cuando en realidad su sistema biológico de alerta no les permite hacerlo y lloran aterrados sabiéndose solos y desamparados. Largas horas en soledad y a oscuras ponen a prueba la tendencia genética del ser humano de buscar amparo en situaciones de vulnerabilidad ¡y un bebé de noche es lo más vulnerable del mundo! A través de su libro, intenta convencer a esos pobres padres desesperados de que su hijo no es más que un manipulador ¡aunque sólo tenga 7 meses! que hará cualquier cosa (hasta aprender a decir Nabucodonosor, según el chistoso autor) con tal de conseguir su propósito. Es decir, busca insensibilizar a los padres frente al sufrimiento de los hijos. A lo largo de mis meses de búsqueda, encontré profesionales respetuosos con los ritmos de maduración del niño que me aportaron, no sólo toda la información necesaria sobre el sueño infantil, sino (y lo más importante entonces para mí) la confirmación de que mi niño era normal, que no se quedaría canijo (como vaticina el autor) por despertarse tantas veces y que con tiempo y paciencia (sobre todo esto último) conseguiríamos dormir como personas normales. Así, encontré la página www.dormirsinllorar.com donde conocí a Rafi, la moderadora y dueña de esta web que en su día también sufrió el mal dormir de su chiquitín y una vez solucionado el tema decidió montar esta web para difundir todo lo que ella había aprendido en ese tiempo. Más tarde "trabajé" virtualmente en un grupo de apoyo e información sobre temas de sueño infantil, aportando todo tipo de sugerencias, lecturas, artículos, consejos y sobre todo apoyo moral a todas esas madres que se ven afectadas por este tema. Con la ayuda de Rafi conseguimos recopilar todo tipo de informes, artículos y estudios realizados por profesionales de la infancia nada afines a estas prácticas. He intentado resumir la información, para intentar transmitir la esencia de estos estudios sin agobiar. Espero que os sea de interés. SECUELAS Y EFECTOS NEGATIVOS DEL MÉTODO ESTIVILL (O MÉTODO FERBER) « "El psicohistoriador Lloyd deMause, explica que los traumas provocados por el desamparo, pueden dañar severamente el hipocampo, matando neuronas. Este daño es causado por la liberación brutal de cortisol, adrenalina y otras hormonas de estrés segregadas durante el episodio traumático, que no sólo dañan a las células cerebrales sino también la memoria y ponen en marcha una desregulación duradera de la bioquímica cerebral. Las secuelas más importantes y que se pueden observar en los niños son: ansiedad, depresión, indefensión aprendida, síndrome de estrés post-traumático, trastornos del apego y alteraciones del comportamiento tales como hiperactividad. El niño es sometido a un estado de activación de la alarma. Suomi (1997) pudo comprobar que cuando el estado de activación y alarma se hace crónico es cuando podemos pasar de un estado agudo (crisis de ansiedad) a un estado de alarma continuado (ansiedad generalizada) o presentar una claudicación (depresión). A continuación vamos explicar estos cuadros para que usted pueda observarlos e identificarlos en los niños, ante la presencia de algunos de estos síntomas, el profesional debería siempre buscar en la historia clínica del sujeto, episodios de abandono y de cualquier forma de estrés infantil: ï‚§ Los cuadros de ansiedad se pueden manifestar porque el niño queda en una hiperestimulación continua de sus mecanismos de alerta y activación. Esta híper-respuesta le puede provocar pánico excesivo ante determinados hechos. Entre los más frecuentes que nos encontramos en las consultas del sueño son el miedo o la intranquilidad al irse a dormir (sobre todo en niños más mayores o en aquellos a los que ya hace tiempo se les aplicó un método). Hay madres que describen a sus hijos como excesivamente retraídos socialmente o miedosos ante las situaciones más cotidianas. ï‚§ La depresión. Los trastornos de ansiedad en estos casos suelen dar lugar posteriormente a cuadros depresivos. (Wittchen 2003). Los cuadros depresivos se manifiestan en los adultos mediante una disminución del humor, de la actividad, apatía etc. En los niños a veces se presenta en forma opuesta, con irritabilidad y con hiperactividad manifiesta. ï‚§ ¿Que es la indefensión aprendida? Seligman lo definió en 1975 como un estado de apatía inducido por la experiencia reiterada de la incapacidad de actuar de modo que se logre un resultado deseado o se evite un trauma emocional. Es decir cuando el bebé o el niño asumen que haga lo que haga nunca logrará lo que quiere. Los niños se abandonan a su suerte y ya no "plantan batalla". Esto dará lugar a sujetos extremadamente dóciles, con poca asertividad y baja autoestima. ï‚§ Trastornos del apego: Cuando un niño es cuidado desde el nacimiento por unos padres "responsivos", es decir que responden prontamente a la llamada del niño se crea un apego seguro. Mary Ainsworth así lo comprobó y definió en un estudio de 1970. Pero cuando esos padres no responden a las llamadas y requerimientos del niño, ese apego sufre modificaciones. Por un lado estaría el niño que se siente rechazado y rechaza. Es un niño exasperado que exaspera más al adulto. Es un niño hostil, afectivamente frío y distante: "ese arte de amar poco, les protege del sufrimiento", según Barudy ï‚§ ¿y el síndrome de estrés postraumático? Para que un niño se traumatice por un método de adiestramiento tienen que darse como premisas básicas: Primero, que el niño lo haya experimentado, presenciado, oído etc...y segundo que haya respondido con temor, desesperanza o un horror intenso. Una reflexión importante es que el trauma se adquiere solo. Tan solo necesitamos una situación impactante y un sujeto. Es una ruleta impredecible en muchos casos. Entre los síntomas que se pueden observar en niños traumatizados están: ï‚§ Sistemas de incremento de la activación: - Dificultades para conciliar y mantener el sueño (obsérvese la ironía), Irritabilidad o ataques de ira y Dificultades para concentrarse. ï‚§ Hipervigilancia. Respuestas exageradas de sobresalto. ï‚§ Evitación persistente de estímulos asociados al trauma. manifestados en los niños por: - Evitar actividades y lugares relacionados con el hecho (algunos empiezan a odiar su habitación o cama) - Reducción acusada del interés o de la participación en actividades significativas. (Muchas madres lo interpretan como que el niño se ha vuelto más tranquilo desde que le "enseñaron" a dormir). ï‚§ El acontecimiento se reexperimenta a través de una o más de estas formas: - Sueños de carácter recurrente - Recuerdos sobre el acontecimiento que producen malestar. En los niños hay un aumento de juegos repetitivos en donde expresan alguna parte del trauma. En este sentido es frecuente ver a una niña de 2-3 años "enseñando" a dormir a su muñeca e ignorándola. La posibilidad de trauma en un individuo es mayor cuando es otro individuo el que se lo provoca. En los niños, además, tiene otra cruda realidad: pues son las mismas figuras que se suponen que deben consolarles las que les provocan el llanto. ¿Cómo entender eso? Unos de los problemas para discernir hasta qué punto un niño queda alterado por estos métodos es que muchas de las conductas que adquieren los niños son valoradas por los padres como mejoras (niños que con depresión que se vuelven más dormilones, que molestan menos, etc.) y algunas más que no se ven hasta la edad adulta. "Hay que ser claro: no existe reversibilidad posible después de un trauma, lo que hay es una perentoria obligación de metamorfosis. Una herida precoz o una grave conmoción emocional dejan una huella cerebral y afectiva que permanece oculta tras la reanudación del desarrollo. El trastorno puede repararse, a veces incluso de forma ventajosa, pero es algo irreversible" (Boris Cyrulnik) »
Este libro me lo regalaron cuando nació mi hijo y realmente me ha sido de gran utilidad. Claro está que este libro es para padres o para canguros o simplemente para a quien le pique la curiosidad. No os penséis que solo es para bebés, el método Estivill también sirve en niños. Este libro me recuerda mucho al Dejar de fumar es fácil si sabes como…por Allen Carr, es muy fácil de leer, muy fácil de entender y es un método que realmente funciona. Pensamos que los niños cuando nacen, ya saben diferenciar el día de la noche, y no es así. Creemos que cuando los ponemos en la cuna y lloran es por que no quieren dormir y los sacamos, no logramos entender por que en la guardería se portan tan bien y se duermen en seguida a la hora de la siesta, cuando en casa es prácticamente imposible… esta y muchas otras cuestiones se descifran en este libro, el problema somos nosotros, dejamos que el niño haga lo que se le antoje y acaba tomándonos el pelo. Si el niño ve que cuando llora un poco alguien va corriendo a su lado, cada vez que se encuentre solo llorará, si se despierta por la noche y con hacer un ruidito viene alguien hasta él y se queda un ratito, dándole agua, abrazándole, dándole un biberón… el niño cada vez que se despierte por la noche hará un ruidito con el fin de que alguien venga a hacerle compañía. No se trata de abandonar al niño, ni mucho menos, de hecho el máximo tiempo que te aconseja que le dejes llorar son 5 minutos, pero de forma progresiva, primero uno, después dos… así hasta cinco. Lo que si es de noche, no tenemos que levantarle, ni darle agua, ni biberón… a no ser que sea muy pequeño y aún coma por la noche o que esté constipado y tenga la boca seca, si no, en realidad lo que hace es tomarnos el pelo para que estemos junto a el. He de decir que quizás cueste un poco aplicarlo en los niños que ya son un poco más grandes, porque te llaman o se levantan, hacen gestos cariñosos para convencernos y da mucha penita, tengo amigas que no lo han conseguido, la batalla ha sido vencida por una niña de 18 meses!!! Y es que es muy fácil decirlo, pero a la hora de la verdad… Yo como he empezado desde el principio y, todo hay que decirlo, soy un poco estricta en según que, pues quizás no me ha costado tanto, mi hijo duerme de 12 a 13 horas por la noche y al mediodía entre una y tres horas y sólo tiene 5 meses!!! El método Estivill no es sólo para que el niño duerma por la noche y a la hora de la siesta, también nos enseña como educar a un niño. De hecho lo he utilizado a la hora de la papilla y en una semana, el niño se come la papilla en 20 minutos y casi ni se mancha, cuando antes tardaba casi una hora, tenía que ponerle un babero que lo cubriese entero y tapar todo lo que tenía alrededor, la papilla iba más fuera que dentro de su boca!!! En resumen, es un libro que está muy bien, a parte tiene unos gráficos al final de muchas explicaciones que ayudan a comprenderlas mejor. Buscando por Internet he leído páginas en las que tienen este método como una aberración que descuida a los niños, yo no comparto esta opinión, pienso que los niños deben tener un horario para dormir igual que lo tienen para comer, igual que cuando son más grandes lo tendrán en la escuela, pero cada uno es libre de pensar lo que quiera. Tengo una amiga que es profesora con una niña de 8 meses y utiliza este método para educarla. Estivill tiene otros libros a parte de este, yo solo me he leído este, pero no descarto leerme alguno más: * ¡A comer! * A menjar! * Cuentos para antes de ir a dormir * Deja de roncar - DC * Método Estivill: guía rápida * Necesito dormir * Pares i adolescents, quants Debo decir que el doctor Eduard Estivill es el responsable de la Unidad de Alteraciones de Sueño del Instituto Dexeus de Barcelona, es decir, no es uno cualquiera que de golpe decide escribir un libro. Por cierto el libro tiene 172 hojas, las cuales se leen tan bien que parece que el libro hable xD!!! Felices sueños!!!!
He podido leer varias opiniones en favor de este libro y me gustaría añadir a todo esto una reflexión crítica, la que aportan las teorías naturales, y romper una lanza a favor de los profesionales de la educación (si no la hace una pedagoga, quién lo hará?) Para empezar, me gustaría expresar algo que desde hace tiempo y cada vez más me molesta e indigna soberanamente; además de que, profesionalmente me afecta, y mucho: alguien que no trabaje en ... ...un enfermo de hepatitis los medicamentos que necesita para curarse? Verdad que los médicos luchan (con toda la razón del mundo) por las dietas milagrosas elaboradas por quién sabe que prometen perder todo lo que te sobra en tiempo récord? Entonces, señores pediatras, enfermeros/as y demás personal sanitario, limítense a hablar sobre salud, ya sea física o mental, que bastante trabajo tienen.
Hola chicos, hoy quiero contaros mi ultima experiencia para con este libro, Duermete niño. He leido algunas opiniones antiguas sobre este libro y he visto que hay de todo, pero me imagino que como en botica, asi que voy al grano. Para padres y futuros padres, recomiendo este libro muy convencida, ya se sabe que cuando un bebe llega a tu vida, esta cambia por completo, pero la mayoria lo hacemos mal y nos acoplamos a ellos, cuando debe de ser al rebes, ellos deben acoplarse a nosotros. Mi caso personal es el siguiente: Tengo una niña de cinco meses y medio, y los tres meses y medio primeros para mi fueron un infierno, entre que soy primeriza, que la niña tenia colicos, y padecia insomnio, os podeis imaginar mi estado, era patetico, dormia una hora, o dos como mucho diarias, con lo que ello conlleva, mal humor, malestar fisico, mental, de todo vaya, yo juaraba y perjuraba que jamas volveria a ser madre, pero gracias a dios todo aquello paso, de la noche a la mañana se le pasaron los colicos, ! ahhh que aliviooo !!, no sabeis lo que se sufre, y el que lo sepa entonces me entiende. Bien, pues ahi empieza el otro problema, al tener colicos, la niña se acostumbro a estar mucho en brazos, y se acostumbro a dormirse de los brazos de mama, y en cuanto la echaba a la cuna, se ponia como una loca, asi hasta las 2 o 3 de lamañana que ya no le quedaba mas remedio y se quedaba dormida por agotamiento. Asi que ya no podia mas, no le encontraba solucíon, y me recomendaron este libro, lo lei, y pense, " menuda salvajada, yo no puedo hacer eso, ademas mi hija revienta a llorar y no se calma". Asi que segui haciendo peripecias para que la niña se durmiera, todos los dias una tactica. Os voy a poner un trocito del libro, para que veais las burradas que hacemos los padres. " Una noche, en que llevabamos sin pegar ojo, se nos ocurrio darle un paseo y funciono. Desde entonces, cada dia, despues del Telediario, mi marido y yo cogemos al niño, lo sentamos en su cochecito y bajamos a la calle. Bastan dos vueltas a la manzana para que se quede dormido.Entonces volvemos a casa y con todo el cuidado del mundo para que no se entere, lo metemos en la cuna. Deespues cenamos y hacemos tiempo a la espera de que Pablo vuelva a espabilarse.Alrededor de la medianoche, empieza a llorar y con la mayor rapidez posible, lo cogemos, lo metemos en su cochecito y otra vez a la calle. Una vez dormido, lo ponemos en su cuna y nos metemos en la cama. a eso de las tres de la madrugada se vuelve a despertar y mi marido lo baja solo. Me gustaria turnarme con el, pero a esas horas me da miedo. Alrededor de las seis, Pablo llora de nuevo, entonces me toca a mi,....estamos agotados." Habeis visto lo que se llega a hacer?, y asi mucha gente. Asi que yo ya llegue a mi limite y el lunes dije, se acabo, vamos a hacer lo del libro. La tactica es sencilla, se trata de meterle en la cama o cuna, con un chupete (si usa), y un peluche, y asi dejarle, y cuando se ponga a llorar simplemente ir entrando a hablarle, no a calmarle, cada por tiempo, en el libro hay una tabla de tiempos. Lo malo de esto es oir llorar a tu hija y no poder hacer nada, pero si te conciencias es mejor para todos, yo llevo tres dias haciendolo y ya lo hemos conseguido, de verdad que funciona, hay gente que no tiene paciencia y quizas por eso no llegue a tener exito, pero de momento los casos que conozco y el mio propio funcionan. Esta es la tabla de tiempos que hay que cumplir a rajatabla. Dia uno: 1ª espera: 1 minuto 2ª espera : 3 minutos 3ª espera: 5 minutos Esperas sucesivas: 5 minutos Dia dos: 1ª espera: 3 minutos 2ª espera: 5 minutos 3ª espera: 7 minutos Esperas sucesivas: 7 minutos Dia tres: 1ª espera: 5 minutos 2ª espera: 7 minutos 3ª espera: 9 minutos Esperas sucesivas: 9 minutos Dia cuatro: 1ª espera: 7 minutos 2ª espera: 9 minutos 3ª espera: 11 minutos Esperas sucesivas: 11 minutos Dia cinco: 1ª espera: 9 minutos 2ª espera: 11 minutos 3ª espera: 13 minutos Esperas sucesivas: 13 minutos Dia seis: 1ª espera: 11 minutos 2ª espera: 13 minutos 3ª espera: 15 minutos Esperas sucesivas: 15 minutos Dia siete: 1ª espera: 13 minutos 2ª espera: 15 minutos 3ª espera: 17 minutos Esperas sucesivas: 17 minutos "Estos tiempos valen tanto cuando se acuesta al niño por primera vez a las 20:30 horas, como cuando se despierta en medio de la noche. Van aumentando progresivamente siguiendo tecnicas conductuales de agotamiento hasta lograr que el niño comprenda que no consigue nada llorando y concilie el sueño solo. Como podreis comprobar, los tiempos tambien se van alargando a medida que pasan los dias" Pues esto es todo, aunque si os soy sincera, yo he hecho los tres dias como si fueran el primero, no podia dejar a mi hija mas de 5 minutos llorando, y calla que aguantaba los cinco minutos sin entrar a cogerla, y ya veis, hoy es jueves, y se ha dormido sin llorar ya, yo estoy muy contenta, y de veras os recomiendo lo intenteis, se sufre un poquito, pero merece la pena, es un bien tambien para el niño. Y sin mas dilacion acabo aqui mi discurso, muy contenta por poder comunicaros la satisfaccion que siento.( Uy que seria me he puesto), jejeje. Besos y gracias por prestar un ratito leyendome.