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Fields Wicker-Miurin: aprendiendo del manual inexistente del liderazgo – Charla TEDSalon London 2009

Charla «Fields Wicker-Miurin: aprendiendo del manual inexistente del liderazgo» de TEDSalon London 2009 en español.

El liderazgo no tiene manual de usuario, pero Fields Wicker-Miurin dice que hay un futuro halagüeño en las historias de destacados líderes locales. Habla de tres de esas historias en el TED Salon de Londres.

  • Autor/a de la charla: Fields Wicker-Miurin
  • Fecha de grabación: 2009-09-21
  • Fecha de publicación: 2009-11-18
  • Duración de «Fields Wicker-Miurin: aprendiendo del manual inexistente del liderazgo»: 995 segundos

 

Traducción de «Fields Wicker-Miurin: aprendiendo del manual inexistente del liderazgo» en español.

Voy a hablarles de algunas cosas que descubrí en mi trabajo por el mundo.

No he descubierto planetas, ni nuevas tecnologías, ni ciencia.

Son descubrimientos de personas, de su manera de ser, y de un nuevo liderazgo.

Este es Benki.

Benki es un líder asháninca.

Su vive en Brasil y en Perú.

Benki viene de una aldea tan remota del Amazonas que llegar allí uno tiene que ir en hidroavión, o en canoa durante varios días.

Conocí a Benki hace 3 años en São Paulo cuando nos reunimos con otros líderes de pueblos indígenas, así como con otros líderes de todo el mundo, aprender los unos de los otros.

Queríamos compartir nuestras historias.

Los asháninca son conocidos en América del Sur por su dignidad, su buen carácter y su resistencia, que empezó con los incas y continuó en el siglo XIX con los trabajadores del caucho.

Hoy día, la mayor amenaza el pueblo asháninca y para Benki es la tala ilegal; la que va al bosque hermoso y corta los antiguos árboles de caoba y, tranportándolos río abajo, los exporta al mundo.

Benki lo sabía.

Podía ver lo que le sucedía en el bosque, en su entorno, porque su abuelo lo adoptó cuando sólo tenía 2 años de edad empezar a enseñarle el bosque y el modo de vida de su pueblo.

Su abuelo murió cuando él tenía sólo 10 años.

Y a esa tierna edad, a los 10 años, Benki se convirtió en el paje de su comunidad.

En la tradición y cultura asháninca el paje es la persona más importante de la comunidad.

Esta es la persona que alberga todo el conocimiento y la sabiduría de siglos y siglos de vida.

Y no sólo de su pueblo, sino de todo de lo cual dependió la supervivencia de su gente: los árboles, los pájaros, el agua, la tierra, el bosque.

Así que a los 10 años, cuando fue nombrado paje, empezó a guiar a su pueblo.

Empezó a hablarles del bosque que tenían que proteger, y del modo de vida que tenían que llevar.

Les explicó que no era una cuestión de supervivencia del más fuerte; era una cuestión de entender lo que necesitaban sobrevivir y cuestión de protegerlo.

Ocho años después cuando era un joven de 18 años, Benki dejó el bosque por primera vez.

Una odisea de 4.800 kms a Río de Janeiro, a la Cumbre de la Tierra, contar al mundo lo que estaba pasando en su pequeño rinconcito.

Y fue porque esperaba que el mundo lo escuchara.

Algunos lo hicieron, otros no.

Imaginen a este joven con su tocado y su toga ancha, aprendiendo un nuevo idioma, portugués, además de inglés, yendo a Rio de Janeiro, tendiendo un puente llegar a personas que nunca antes había visto; un mundo bastante hostil.

Sin embargo, no estaba consternado.

Benki volvió a su aldea con muchas ideas: nuevas tecnologías, investigación, nuevas maneras de comprender lo que sucedía.

Desde ese momento, Benki ha estado trabajando con su pueblo, y no sólo con los asháninka, sino con todos los pueblos del Amazonas y de más allá.

Ha contruído escuelas para enseñar a los niños a cuidar el bosque.

Ha dirigido la reforestación de más del 25% de la tierra que había sido destruida por los madereros.

Ha creado una cooperativa para ayudar a la a diversificar sus medios de subsistencia.

Además, ha llevado internet y la tecnología satélite al bosque, para que el propio pueblo pueda supervisar la deforestación, y para que él pueda hablar desde el bosque al resto del mundo.

Si uno fuese a ver a Benki y le preguntara: «¿por qué haces esto? ¿por qué te arriesgas? ¿por qué te expones a lo que…

…a menudo es un mundo hostil?» Él les diría, como me dijo a mí: «Me pregunté a mí mismo…

…¿qué hicieron mis abuelos y bisabuelos…

…para proteger el bosque para mí?…

…y,¿qué estoy haciendo yo?» De manera que cuando pienso en eso, me pregunto cómo van a contestar nuestros nietos y bisnietos cuando se hagan esa pregunta, me pregunto qué se van a responder.

Para mí, el mundo está virando hacia un futuro que no deseamos si lo analizamos en profundidad.

Es un futuro del que no conocemos los detalles pero es un futuro que da señales, como las señales que vio Benki a su alrededor.

Sabemos que nos estamos quedando sin lo que necesitamos.

Nos estamos quedando sin agua dulce.

Nos estamos quedando sin combustibles fósiles.

Nos estamos quedando sin tierra.

Sabemos que el cambio climático nos va a afectar a todos.

No sabemos cómo, pero sabemos que va a suceder.

Y sabemos que seremos más que nunca.

Cinco veces más personas en 40 años…

…que hace 60 años.

Nos estamos quedando sin lo que necesitamos.

Y también sabemos que el mundo ha cambiado en otros aspectos; que desde 1960 hay un tercio más de países que existen como entidades independientes en el planeta.

Amor propio, sistemas de gobierno…

…imagínenselo…

…un cambio enorme.

Y además de eso, sabemos que otros 5 países realmente extensos van a tener algo que decir en el futuro, una voz que todavía no hemos siquiera empezado a escuchar.

China, India, Rusia, Sudáfrica, y el propio Brasil de Benki, en el que Benki tuvo derechos civiles exclusivamente en la Constitución de 1988.

Pero Uds saben todo eso.

Saben más de lo que sabía Benki cuando salió del bosque e hizo 4.800 kms.

También saben que no podemos seguir haciendo lo que hemos hecho siempre, porque obtendremos los resultados que hemos obtenido siempre.

Y esto me recuerda a algo que tengo entendido le dijo Lord Salisbury a la Reina Victoria hace más de cien años cuando ella lo presionaba: «por favor, cambie».

El dijo: «¿Cambiar?» «¿Por qué cambiar?» «Las cosas ya están bastante mal como están».

Tenemos que cambiar.

Es un imperativo para mí cuando observo el mundo que tenemos que cambiar.

Necesitamos nuevos patrones de lo que significa ser líder.

Hacen falta nuevos patrones para ser líder y humano en el mundo.

Yo empecé como banquera.

No le admito eso a nadie salvo a mis amigos más cercanos.

Pero en los últimos 8 años me he dedicado a algo completamente diferente.

Mi trabajo me ha llevado por el mundo y me ha dado el privilegio de conocer personas como Benki, así como a otras muchas personas que también están cambiando a sus pueblos.

Personas que ven el mundo de manera diferente, que se plantean preguntas diferentes, que tienen respuestas diferentes, que entienden los filtros que llevan cuando salen al mundo.

Esta es Sanghamitra.

Sanghamitra viene de Bangalore.

Conocí a Sanghamitra hace 8 años cuando estuve en Bangalore organizando un taller con líderes de diferentes ONGs que trabajan algunos de los aspectos más duros de la sociedad.

Sanghamitra no empezó su carrera como directora de una ONG.

Empezó como profesora universitaria enseñando literatura inglesa.

Pero se dio cuenta de que estaba demasiado alejada del mundo haciendo eso.

Le encantaba, pero estaba demasiado lejos.

Así que en 1993, hace mucho tiempo, decidió crear una nueva organización llamada Samraksha, centrada en una de las áreas más difíciles, uno de los problemas más difíciles de India, y de todo el mundo en el momento: el VIH/SIDA.

Desde entonces, Samraksha ha marchado viento en popa y ahora es una de las principales ONGs dedicadas a la salud de India.

Pero si uno piensa en la situación del mundo y en el conocimiento sobre VIH/SIDA en 1993…

en India en ese momento se disparó y nadie entendía por qué, todo el mundo estaba realmente asustado.

Todavía hoy hay 3 millones de seropositivos en India.

Es la segunda población más grande del mundo.

Cuando le pregunté a Sanghamitra: «¿Cómo pasaste de la literatura inglesa al VIH/SIDA?», «No es un camino obvio».

Ella me contestó: «Todo está conectado.

La literatura nos sensibiliza…

…con respecto a las personas…

…a sus sueños y a sus ideas».

Desde ese momento, bajo su liderazgo, Samraksha ha sido una pionera en todos los campos relativos al VIH/SIDA.

Tienen casas de descanso, las primeras, los primeros centros de atención, los primeros servicios de asesoramiento…

y no sólo en la Bangalore de los 7 millones de habitantes sino en las aldeas más inhóspitas del estado de Karnataka.

Y por si fuera poco, también quería cambiar la política a nivel gubernamental.

Diez de los programas en los que fue pionera son ahora políticas gubernamentales, financiadas por el gobierno.

Hoy atienden a más de 20.000 personas de unas 1.000 aldeas cercanas a Karnataka.

Sanghamitra trabaja con personas como Murali Krishna.

Murali Krishna viene de una de esas aldeas.

Perdió a su esposa enferma de SIDA hace un par de años y él es seropositivo.

No obstante, él vio el trabajo, el cuidado, y la compasión que llevó a la aldea Sanghamitra y su equipo, y decidió formar parte de ello.

Es miembro de Leaders’ Quest, y eso le ayuda en su trabajo.

Ellos han promovido un enfoque diferente en las aldeas.

En vez de entregar información en folletos, como sucede a menudo, llevan grupos de teatro: canciones, música, danza…

Y se sientan a hablar de los sueños.

Sanghamitra me dijo la semana pasada que recién volvía de estar 2 semanas en las aldeas, y que había conseguido un auténtico progreso.

Estaban sentados en círculo hablando de los sueños de los aldeanos.

Y las jóvenes de la aldea dijeron decididas: «Hemos cambiado nuestro sueño».

«Nuestro sueño…

…tiene relación con nuestras parejas, nuestros esposos…

para que no nos los den el horóscopo…

…sino que se decida…

…en función de su prueba de VIH».

Si tienen la suerte de conocer a Sanghamitra y de preguntarle por qué y cómo ¿cómo ha logrado tanto? Ella los mirará y les dirá, con mucha serenidad y muy suavemente: «Sólo sucedió.

Es el espíritu interior».

Este es el Dr.

Fan Jianchuan.

Jianchuan viene de la Provincia de Sichuan al sudoeste de China.

Nació en 1957, y pueden imaginarse cómo ha sido su niñez, qué ha sentido, y cómo ha sido su vida en los últimos 50 tumultuosos años.

Ha sido soldado, maestro, político, vicealcalde y empresario.

Si uno se acerca a preguntarle: «¿Quién es Ud de verdad…

…y a qué se dedica?» Él les dirá: «Soy coleccionista…

…y auxiliar en museos».

Tuve suerte; había oído hablar de él durante años, y a principios de año lo conocí finalmente en su museo de Chengdu.

Ha sido coleccionista toda su vida.

Comenzó a los 4 ó 5 años, a principios de los años 60.

Piensen en los principios de los 60 en China.

Durante una vida, pasando por todo, desde la Revolución Cultural y todo lo que vino después, siguió coleccionando, por eso ahora tiene más de 8 millones de piezas en sus museos que documentan la historia contemporánea de China.

Estas son piezas que no van a encontrar en otro lugar del mundo, en parte porque documentan partes de la historia que los chinos prefieren olvidar.

Por ejemplo, Jianchuan tiene más de un millón de piezas que documentan la Guerra Sino-Japonesa, una guerra de la que no se habla mucho en China y a cuyos héroes no se los honra.

¿Por qué hace todo esto? Porque piensa que que una nación nunca debería repetir los errores del pasado.

Así que desde encargar estatuas de bronce alegóricas de los héroes de la Guerra Sino-Japonesa, incluyendo a esos chinos que luego lucharon unos contra otros y dejaron que China continental fuera a Taiwán, hasta conmemorar a los soldados comunes desconocidos que sobrevivieron, y tomarles huellas dactilares.

Él está asegurando, un solo hombre está asegurando, que esa historia no se olvide.

Pero no sólo se ocupa de los héroes chinos.

Este edificio contiene la colección más grande del mundo de documentos y artefactos que conmemoran el papel de EE.UU.

en la lucha, en el bando chino, en esa guerra prolongada.

Fueron los Tigres Voladores.

Tiene otros 9 edificios, que ya están abiertos al público, repletos de artefactos que documentan la historia contemporánea china.

Dos de los edificios más conflictivos albergan toda una vida dedicada a la colección sobre la Revolución Cultural, un período que la mayoría de los chinos preferiría olvidar.

Pero él no quiere que su nación olvide nunca.

Estas personas me inspiran y lo hacen porque nos muestran qué es posible.

cuando uno mira al mundo, cambiar la forma de mirar nuestro lugar en el mundo.

Ellos miraron hacia afuera y luego cambiaron lo que había dentro.

No fueron a la facultad de ciencias empresariales.

No leyeron el manual: «Cómo ser un Buen Líder en 10 Sencillos Pasos».

Pero tienen cualidades que todos reconocemos.

Tienen empuje, pasión, compromiso.

Abandonaron lo que hacían antes y pasaron a algo que no conocían.

Trataron de conectar mundos que antes no sabían que existían.

Han tendido puentes y han caminado por ellos.

Entienden con sensatez el gran contexto temporal y su minúsculo lugar en él.

Saben que tras de ellos vendrán otros y los seguirán.

Y saben que son parte de un todo, que dependen de otras personas.

No se trata de ellos, lo saben, pero tiene que arrancar con ellos.

Y tienen humildad.

Simplemente sucede.

Pero sabemos que no sucede simplemente, ¿verdad? Sabemos que cuesta mucho hacer que suceda y sabemos hacia dónde va el mundo.

Creo que necesitamos planificar la sucesión a escala mundial.

No podemos esperar que la próxima generación, los nuevos seguidores, vengan a aprender a ser los buenos líderes que necesitamos.

Creo que tiene que empezar con nosotros.

Y sabemos, como lo sabían ellos, lo difícil que es.

Pero la buena noticia es que no tenemos que averiguarlo conforme avanzamos; tenemos patrones, tenemos ejemplos como Benki, Sanghamitra y Jianchuan.

Podemos ver lo que han hecho, si nos fijamos.

Podemos aprender de lo que han aprendido.

Podemos cambiar la forma de vernos en el mundo.

Y, si tenemos suerte, podemos cambiar la forma en que nuestros bisnietos contesten la pregunta de Benki.

Gracias.

(Aplausos)

https://www.ted.com/talks/fields_wicker_miurin_learning_from_leadership_s_missing_manual/

 

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