Saltar al contenido
Deberes escolares » Charlas educativas » Richard Pyle se sumerge en la Dimensión Desconocida de los arrecifes – Charla TED2004

Richard Pyle se sumerge en la Dimensión Desconocida de los arrecifes – Charla TED2004

Charla «Richard Pyle se sumerge en la Dimensión Desconocida de los arrecifes» de TED2004 en español.

En esta charla iluminadora Richard Pyle nos muestra la abundante vida en los acantilados de arrecifes de coral y las tecnologías de punta de buceo que ha inventado para explorarlos. Él y su equipo lo arriesgan todo para dar a conocer los secretos de especies no descubiertas.

  • Autor/a de la charla: Richard Pyle
  • Fecha de grabación: 2004-02-02
  • Fecha de publicación: 2009-02-25
  • Duración de «Richard Pyle se sumerge en la Dimensión Desconocida de los arrecifes»: 1008 segundos

 

Traducción de «Richard Pyle se sumerge en la Dimensión Desconocida de los arrecifes» en español.

Esta es la primera de dos extraordinarias fotografías que les voy a mostrar hoy.

Fue tomada hace 18 años; en esa época tenía 19 años.

Acababa de regresar de uno de mis buceos más profundos hasta ese momento, de un poco más de 60 metros.

Y había atrapado este pequeño pez que ven aquí, y resulta que ese pez fue el de su especie en atrapado vivo.

No soy sólo un ictiólogo, soy realmente un loco por los peces.

Y para los locos por los peces esto es muy excitante.

Y más excitante aún era el hecho que quien sacó la foto fue un tipo llamado Jack Randall, el ictiólogo vivo más importante del mundo, el Gran Díos de los locos por los peces, puede decirse.

Para mí fue muy excitante vivir ese momento y marcó el curso del resto de mi vida.

Pero realmente lo más significativo, lo más potente, de esta foto es que fue tomada dos días antes de quedar totalmente paralizado desde el cuello hacia abajo.

Cometí un error realmente muy estúpido, que la mayoría de los varones de 19 cometen por creerse inmortales, y sufrí una descompresión muy fuerte y terminé paralizado, por lo que tuvieron que llevarme volando a tratarme.

Aprendí dos cosas importantes ese día.

Lo que aprendí (y es muy importante) es que bueno, soy mortal.

Y lo segundo que aprendí fue que supe, con completa seguridad, que esto era exactamente lo que iba a hacer por el resto de mi vida.

Tenía que enfocar todas mis energías en encontrar nuevas especies de cosas en las profundidades de los arrecifes.

Cuando piensas en un arrecife de coral, ésta es la imagen mental que tienen casi todos, todos estos corales grandes, duros, detallados y muchos peces coloridos y vivaces.

Pero en verdad esta es sólo la punta del iceberg.

Si miras esta especie de diagrama de un arrecife, sabemos mucho de la parte de más arriba y sabemos tanto sobre eso porque los buzos scuba pueden bajar y llegar fácilmente.

Eso sí, hay un problema con el scuba y es que limita cuánto puedes bajar y resulta alrededor de 60 metros.

Les explicaré la razón en un minuto.

Pero el punto es que los buzos scuba generalmente se mantienen sobre los 30 metros y muy rara vez descienden más, por lo menos los cuerdos.

Entonces, para ir más profundo, la mayoría de los biólogos están usando sumergibles.

Ahora, los sumergibles son increíblemente maravillosos, pero si vas a gastarte 30 mil dólares diarios para usar uno y puede descender hasta 600 metros, de seguro no vas a tontear por acá arriba en los primeros 60 metros, vas a bajar muy, muy, muy profundo.

En conclusión, casi toda la investigación usando sumergibles se ha hecho bastante por debajo de 150 metros.

Entonces ya es obvio que hay una zona aquí en el medio y esa es la zona que concentra mi búsqueda personal de la felicidad.

Quiero saber qué hay en esta zona.

Casi no sabemos nada sobre ella.

Los buzos scuba no pueden llegar allí y los submarinos la pasan de largo.

Tardé un año en aprender a caminar de nuevo después de mi accidente en Palau y durante ese año pasé mucho tiempo aprendiendo acerca de la física y la fisiología del buceo y analizando cómo superar estas limitaciones.

Entonces sólo les mostraré una idea básica.

Todos estamos respirando aire, que es una mezcla de oxígeno y nitrógeno, y hay como 20% oxígeno y 80% nitrógeno en nuestros pulmones.

Y existe un fenómeno llamado Ley de Henry que dice que los gases se transforman en fluidos en proporción a las presiones parciales a las que sean expuestos.

Así que básicamente el gas se disuelve en nuestros cuerpos.

El oxígeno es metabolizado y usado como energía.

El nitrógeno simplemente flota por nuestra sangre y tejidos y no molesta, ya que así fuimos diseñados.

El problema comienza cuando te sumerges el agua.

La presión es mayor cuanto más profundo te sumerjas.

Si desciendes a unos 40 metros -el límite recomendado para los buzos scuba normales- obtienes este efecto de compresión.

Y el efecto de esa presión es que aumenta la densidad de moléculas de gas con cada inhalación.

Y después de un rato, las moléculas de gas se disuelven en tu sangre y tejidos y comienzan a llenarte.

Ahora, si te sumerges a 90 metros tus pulmones no tienen 5 veces más moléculas de gas sino que tienen 10 veces más moléculas de gas.

Y ten por seguro que también se disuelven en tu sangre y tejidos.

Y, por supuesto, si bajas hasta donde hay 15 veces la presión…

A mayor profundidad, más se exacerba el problema.

Y el problema, la limitación de bucear con aire son todos estos puntos en tu cuerpo: todo el nitrógeno y oxígeno.

Hay tres limitaciones básicas del buceo scuba.

La primera limitación es el oxígeno, la toxicidad del oxígeno.

Ahora, todos conocemos la canción: «El amor es como el oxígeno, Tienes demasiado y te enloqueces demasiado.

No tienes suficiente y vas a morirte».

Bueno, en el contexto del buceo, si tienes demasiado también te mueres.

Mueres porque la toxicidad del oxígeno puede producir convulsiones y no es bueno que convulsiones el agua.

Esto sucede por que hay una concentración demasiado alta de oxígeno en tu cuerpo.

El nitrógeno tiene dos problemas.

Uno de ellos es lo que Jacques Cousteau llamó «el éxtasis de lo profundo».

Es la narcosis de nitrógeno.

Te hace hacer tonterías.

Cuanto más profundo vas, más te emborracha.

No quieres manejar ebrio y no quieres bucear ebrio, así que es un gran problema.

Y, por supuesto, el tercer problema es el que aprendí de la manera difícil en Palau, que es el síndrome de descompresión.

Ahora, lo único que me olvidé de contarles es que para evitar el problema de la narcosis de nitrógeno -de todos esos puntos azules en el cuerpo- quitas el nitrógeno y lo reemplazas con helio.

El helio es un gas y hay varias razones por las cuales el helio es bueno: es una molécula pequeña, es inerte, y no te da narcosis.

Así que esa es la idea básica que usamos.

En teoría es relativamente fácil, pero la parte compleja es la implementación.

Así es como empecé hace como 15 años y admito que quizás no fue el inicio más inteligente pero de alguna manera tenía que empezar.

Y en esa época, yo no era el único que no sabía lo que estaba haciendo, sino que no había casi nadie que supiera.

Y de hecho este equipo se usó para bajar a 90 metros.

Pero con el tiempo fuimos mejorando y logramos armar este equipo sofisticado con cuatro tanques scuba y cinco reguladores, con todas las mezclas correctas y demás.

Y fue muy bueno y nos permitió bajar y encontrar especies nuevas.

Esta foto fue sacada a 90 metros, atrapando una especie nueva.

Pero no nos daba mucho tiempo; a pesar de su tamaño nos daba 15 minutos como máximo a esas profundidades.

Necesitábamos más tiempo.

Tenía que haber un modo mejor.

Y efectivamente hay un modo mejor.

En 1994 tuve la suerte de tener acceso a estos prototipos de recicladores de aire de circuito cerrado.

Bien, los recicladores de circuito cerrado…

¿Qué los hace distintos al equipo de scuba?

¿Y por qué son mejores?

Bueno, los recicladores tienen tres ventajes principales.

Uno: son silenciosos, no hacen mucho ruido.

Dos: te permiten permanecer más tiempo bajo el agua.

Tres: te permiten bajar a mayor profundidad.

¿Y cómo es que hacen esto?

Bueno, para entender realmente cómo lo hacen tienes que levantarle el capó, mirar adentro y ver qué está pasando.

Hay tres sistemas básicos en un reciclador de circuito cerrado.

El sistema fundamental se conoce como el ciclo de respiración.

Es un ciclo de respiración porque gracias a esto puedes respirar y es un ciclo cerrado y respiras el mismo gas reciclado una y otra y otra vez.

Hay una boquilla que te metes a la boca y también hay un contrapulmón o, en este caso, dos contrapulmones.

Y los contrapulmones no son de alta tecnología; son simples bolsas flexibles.

Te permiten respirar mecánicamente o ventilar mecánicamente.

Cuando exhalas, tu exhalación va al contrapulmón de exhalación y cuando inhalas, viene del contrapulmón de inhalación.

Es pura mecánica que te permite mover el aire a través de este ciclo de respiración.

Y el otro componente de un ciclo de respiración es el recipiente que absorbe el dióxido de carbono.

Bien, cuando respiramos producimos dióxido de carbono y es necesario limpiar ese CO2 del sistema.

Entonces hay un filtro químico ahí dentro que retira todo el dióxido de carbono del gas que se respira para que, cuando volvamos a respirarlo, la inhalación sea segura.

Entonces eso es, en esencia, el ciclo de respiración.

Ahora, el segundo componente principal de un reciclador es el sistema de gases.

El propósito principal de este sistema es proveer oxígeno, reponer el oxígeno que tu cuerpo consume.

Así que el elemento crítico, el principal es este cilindro de aquí que te suministra oxígeno.

Pero si sólo tuviéramos un cilindro que nos suministrara oxígeno no podríamos bajar demasiado ya que nos intoxicaríamos con oxígeno muy, muy rápidamente.

Así que necesitamos otro gas, algo para diluir el oxígeno y eso, apropiadamente, se conoce como el suministro de gas diluyente.

Ahora, en nuestro caso, generalmente ponemos aire en este suministro porque es una fuente muy simple y barata de nitrógeno.

Entonces de ahí obtenemos nuestro nitrógeno.

Pero si queremos bajar a mayor profundidad claramente necesitamos otro tipo de gas.

Necesitamos helio, que nos permite descender muy profundo.

Y normalmente también tenemos un cilindro un poco más grande montado fuera del reciclador, como se ve aquí.

Y ese lo usamos para inyectar cuando comenzamos un buceo profundo.

Tenemos también otro cilindro de oxígeno que se usa sólo de reserva para poder seguir respirando en caso de que haya algún problema con el suministro principal.

Y controlas todos estos gases distintos y todos sus flujos mediante este bloque de gases sofisticado y de alta tecnología que está acá adelante donde es fácil de alcanzar.

Tiene todas las válvulas y perillas y cosas que necesitas para inyectar los gases correctos en el momento preciso.

Ahora, normalmente no necesitas hacerlo tú porque todo se hace automáticamente con la electrónica, que es el tercer sistema del reciclador.

La parte más crítica del reciclador son los sensores de oxígeno.

Necesitas tres de ellos, porque si uno se estropea, sabes cuál de los tres es.

Necesitas lógica de votación.

También tienes tres microprocesadores, cualquiera de los cuales puede manejar el sistema completo si pierdes dos de ellos.

También hay fuentes de energía de reserva.

Y hay varios indicadores que muestran la información que requiere el buzo.

Estos aparatos de alta tecnología nos permiten hacer lo que hacemos en este tipo de buceos profundos.

Y puedo hablar sobre esto todo el día, sólo pregúntenle a mi esposa.

Pero ahora quiero hablarles de algo que es bastante más interesante.

Los voy a llevar en un buceo profundo.

Les voy a mostrar cómo es hacer uno de los buceos que hacemos.

Comenzamos acá arriba en el bote e incluso con todo este equipo avanzado esta aún es la mejor manera de entrar al agua, sólo ¡pffft!, tirarse por el lado del bote.

Así que, como les mostré antes con el diagrama, estos arrecifes comienzan cerca de la superficie y se extienden casi verticalmente hasta el fondo.

Entonces nos tiramos al agua y pasamos encima del borde de este acantilado y de ahí comenzamos a bajar y bajamos y bajamos.

La gente me pregunta: «

¿Lleva mucho tiempo llegar hasta allá?

» No, sólo lleva un par de minutos sumergirse hasta los 90 o 120 metros, que es hasta donde deseamos bajar.

Es como tirarse de un avión pero en cámara lenta.

Es realmente muy interesante,

¿alguna vez vieron «El abismo» cuando Ed Harris se hundía por el muro de un foso submarino?

Eso es más o menos como se siente.

Es realmente increíble.

Además, cuando llegas allá, te das cuenta que el agua es muy, muy clara.

Es extremadamente clara porque casi no hay plankton.

Pero cuando enciendes tu luz y miras por las cavernas te encuentras repentinamente con una diversidad tremenda, mucho mayor a lo que alguien hubiera pensado.

Ahora no todo, no todas son especies nuevas, así como ese pez que se ve con la raya blanca que es una especie conocida.

Pero si miras con cuidado en los recovecos y hoyos verás pequeñas cosas moviéndose por todas partes.

Hay una diversidad increíble.

Y no sólo de peces.

Estos son crinoides, esponjas, corales negros…

por ahí hay más peces.

Y esos peces que están viendo ahora son nuevas especies.

Todavía son nuevas porque en este buceo tenía mi cámara en vez de mi red así que aún están esperando que alguien baje y los encuentre.

Pero así es como se ve y este tipo de hábitat sigue y sigue por kilómetros.

Esto es Papua, Nueva Guinea.

Y pequeños peces e invertebrados no son las únicas cosas que vemos allá abajo.

También vemos tiburones con mucha mayor frecuencia de lo que me esperaba.

Y no estamos seguros por qué es eso.

Pero lo que quiero que hagan ahora es imaginarse a sí mismos 120 metros abajo, con todo este equipo de alta tecnología sobre sus espaldas, en un arrecife remoto de Papua, Nueva Guinea, a miles de kilómetros de la cámara de recompresión más cercana y estando completamente rodeados por tiburones.

Video: «Miren esos…

Oh-oh…

¡Oh-oh! Creo que captamos su atención.» Cuando comienzas a hablar como el Pato Donald no hay situación alguna que pueda parecer tensa.


(Risas)
Entonces estamos allá abajo, y esto es a 120 metros, y, por si acaso, así se ve mirar para arriba, para que se den cuenta cuán lejos está la superficie.

Y si eres un biólogo y sabes de tiburones y quieres evaluar realmente cuánto peligro corres acá hay una pregunta que salta inmediatamente a tu cabeza, la cual es…

Video: «

¿Qué tipo de tiburones?

Mmm, tiburones de punta plateada.

Oh.» Tiburones punta plateada, de hecho hay tres especies de tiburones acá.

Los de punta plateada son los de bordes blancos en la aleta y también hay grises y unos de cabeza de martillo por allá lejos.

Y sí, te da un poco de nervio.

Video: «¡Huuu! ¡Ese chico está un poco juguetón!» Ahora, han visto muchos videos como este en la TV y es intimidante y creo que da una impresión equivocada acerca de los tiburones.

De hecho, los tiburones no son animales muy peligrosos y por eso no estábamos muy preocupados, por eso estábamos bromeando.

Los cerdos matan más gente, los rayos eléctricos matan más gente, más gente muere en partidos de fútbol en Inglaterra.

Hay muchas otras maneras en que puedes morir.

Y no estoy inventando nada de esto.

¡Cocos! Es más probable que te mate un coco que un tiburón.

Así que los tiburones no son tan peligrosos como la gente cree.

No sé si alguno de ustedes recibe el U.S.

News and World Report; yo recibí la última edición.

La portada es una historia sobre los grandes exploradores de nuestro tiempo.

El artículo final se titula «No Hay Nuevas Fronteras».

Se cuestiona si es que quedan nuevas fronteras allá afuera, si es que existe alguna frontera real, efectiva y sólida por descubrir.

Y esta es mi línea favorita del artículo.

Y tengo que reírme porque saben que por algo nos llaman locos por los peces, porque los locos por los peces realmente nos excitamos cuando encontramos un guppy (o pez millón) con una nueva espina dorsal.

Pero es mucho más que eso.

Y quiero mostrarles unos pocos guppys que hemos ido encontrando con el tiempo.

Este, bueno, se puede ver lo feo que es.

Incluso si ignoran su valor científico, vean el valor monetario que puede tener.

Un par de estos terminaron siendo vendidos a Japón a través del mercado de acuarios por 15 mil dólares cada uno.

Equivale como a un millón de dólares el kilo.

Aquí tenemos otro pez ángel que descubrimos.

De hecho habíamos descubierto este en los tiempos del aire, los malos y viejos tiempos del aire, así recordamos cuando hacíamos este tipo de buceo con aire y estábamos a 110 metros.

Y recuerdo subir de uno de estos buceos profundos y tener esta neblina y la narcosis, entienden, demora un rato en disiparse.

Es como volver a estar sobrio.

Y recordaba vagamente haber visto unos peces amarillos con un punto negro y pensé: «Maldición, debí haber agarrado uno.

Creo que eran una nueva especie».

Y eventualmente me puse a mirar en mi balde.

Por supuesto, tenía uno…

sólo que lo había olvidado completamente.

Así que decidimos nombrarlo Centropyge narcosis.

Y ese es su nombre científico oficial dado que habita en lo profundo.

Y este es otro genial.

Cuando lo vimos por primera vez no sabíamos a qué familia pertenecía así que sólo lo llamamos pez Dr.

Seuss porque parecía salido de uno de sus libros.

Ahora, este es interesante.

Si vas a Papua, Nueva Guinea y bajas 90 metros vas a ver estos grandes montículos.

Y puede difícil de ver, pero tienen como, mmm, como un par de metros de diámetro.

Si los miras detenidamente verás un pequeño pez blanco, un pequeño pez gris y blanco que anda cerca de ellos.

Bueno, resulta que estos pequeños peces construyen estos montículos, piedrecilla por piedrecilla.

Es verdaderamente extraordinario descubrir algo como esto.

No es sólo nuevas especies, es nuevo comportamiento, es nueva ecología, es todo tipo de cosas.

Entonces lo que les voy a mostrar muy, muy rápidamente es sólo una muestra de algunas de las especies que hemos descubierto.

Lo que es extraordinario no es sólo la cantidad de especies que estamos encontrando, que como pueden ver, es de por sí increíble, -es sólo la mitad de lo que hemos encontrado- es aún más extraordinario cuán rápido las estamos encontrando.

Estamos hallando 7 especies nuevas por hora que pasamos a esa profundidad.

Si vas a la selva del Amazonas y revisas un árbol podrás encontrar muchos bichos pero para peces, no hay lugar en el mundo donde puedas encontrar 7 especies nuevas por hora.

Así que hicimos unos cálculos aproximados y estimamos que probablemente haya de 2.000 a 2.500 nuevas especies solamente en el Indo-Pacífico.

En este momento hay sólo entre 5 a 6 mil especies conocidas.

Así que desconocemos un gran porcentaje de lo que hay allá afuera.

Creíamos que ya dominábamos la diversidad de los peces de arrecifes, pero no es cierto.

Y voy a terminar con un tema muy sombrío.

Al principio de la charla les dije que les iba a mostrar dos fotos extraordinarias.

Esta es la segunda fotografía que les voy a mostrar.

Fue tomada en el momento exacto en que estaba allá abajo filmando a los tiburones, desde 90 metros encima de mi cabeza.

Y la razón de que esta foto sea extraordinaria es que captura un momento del minuto final de la vida de un hombre.

Menos de 60 segundos después que esta foto fuera tomada, este tipo había muerto.

Cuando recobramos su cuerpo nos dimos cuenta de qué había fallado.

Él había cometido un error muy simple.

Había abierto la válvula incorrecta al llenar su cilindro y tenía 80% de oxígeno en su en vez de 40%.

Convulsionó por la toxicidad del oxígeno y se ahogó.

La razón por la que les muestre esto -no es para bajarles el ánimo- pero sólo quiero usarlo para ilustrar mi filosofía de vida en general, que es que todos tenemos dos objetivos.

El lo compartimos con todos los seres vivos del planeta y es la supervivencia, lo que yo llamo perpetuación.

La supervivencia de la especie y de nosotros mismos porque en ambos casos se trata de perpetuar los genes.

Y el segundo objetivo, para los que ya hemos dominado el primero, -tú sabes, lo puedes llamar plenitud espiritual o éxito financiero o cualquiera de muchos otros nombres, yo lo llamo la búsqueda de la plenitud- es la búsqueda de la felicidad.

Creo que lo que quiero decir con esto es que este tipo vivió su vida al máximo, con absoluta plenitud.

Tienes que equilibrar tus dos objetivos.

Si vives toda tu vida con miedo, quiero decir, la vida es una enfermedad de transmisión sexual con 100% de mortandad.

Así que no puedes vivir tu vida asustado.


(Risas)
Creía que ese chiste era viejo.


(Aplausos)
Pero al mismo tiempo no quieres enfocarte tanto en la segunda regla o en el segundo objetivo que te olvidas del primero.

Porque cuando estás muerto, ya no puedes disfrutar nada más.

Les deseo mucha suerte manteniendo este equilibrio en sus emprendimientos futuros.

Gracias.


(Aplausos)

https://www.ted.com/talks/richard_pyle_a_dive_into_the_reef_s_twilight_zone/

 

Related Posts

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *