A la muerte de Rubén Darío de Antonio Machado



A la muerte de Rubén Darío de Antonio Machado

 

Si era toda en tu verso la armonía del mundo,
¿dónde fuiste, Darío, la armonía a buscar?
Jardinero de Hesperia, ruiseñor de los mares,
corazón asombrado de la música astral,
¿te ha llevado Dionysos de su mano al
y con las nuevas rosas triunfantes volverás?
¿Te han herido buscando la soñada Florida,
la fuente de la eterna juventud, capitán?
Que en esta lengua madre la clara historia quede;
corazones de todas las Españas, llorad.
Rubén Darío ha muerto en sus tierras de Oro,
esta nueva nos vino atravesando el mar.
Pongamos, españoles, en un severo mármol,
su nombre, flauta y lira, y una inscripción no más:
Nadie esta lira pulse, si no es el mismo Apolo,
nadie esta flauta suene, si no es el mismo Pan.




 

Añade tus comentarios sobre A la muerte de Rubén Darío de Antonio Machado  y consulta los comentarios de otros lectores interesados en este poema.

En los comentarios inferiores puedes consultar (o añadir si no están) el resumen, análisis y estructura de «A la muerte de Rubén Darío», figuras literarias que se utilizan en «A la muerte de Rubén Darío», tema, métrica y rima utilizada, comentarios estilísticos, contextualización de la poesía, interpretaciones,  valoraciones personales sobre A la muerte de Rubén Darío de Antonio Machado  y todo lo que desees aportar.











Puedes ayudar al resto de usuarios compartiendo tu opinión y conocimientos en los comentarios inferiores.



Sé el primero en comentar

Comentar el artículo

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*




Léxico y significado de: , .