Los viajes de Gulliver: Resumen y argumento

 




 



Los viajes de Gulliver: un libro clásico imprescindible de a literatura juvenil.

Los viajes de Gulliver
Los viajes de Gulliver

Resumen y argumento de Los viajes de Gulliver

Gulliver es hombre amigo de viajes y aventuras.
Tras uno de sus numerosos via­jes, una tempestad hace naufragar su ve­lero. Con otros cinco tripulantes, en una barca, consiguen salvarse momentánea­mente.
Una súbita ráfaga de viento norte hace zozobrar el bote, y Gulliver, nadando, arriba a una costa desierta.
Se interna tie­rra adentro y, vencido por la fatiga, se tien­de a dormir sobre un prado.

Los viajes de Gulliver
Los viajes de Gulliver

Al día siguien­te, cuando se despierta, no puede incorpo­rarse:

-Intenté levantarme -nos explica el propio Gulliver-, pero no pude, porque, tendido de espaldas como me hallaba, en­contré mis piernas y brazos fuertemente atados por ambos lados al suelo, y mi cabello, que era largo y abundante, sujeto del mismo modo …

Lo que ocurre es que Gulliver ha llegado a Liliput, el país de los enanos, el más alto de los cuales apenas llega a los quince centímetros.
En un principio consigue ga­narse la simpatía de los liliputienses. Divierte al emperador y a sus nobles y se le concede una cierta libertad de movimien­tos.

Las buenas relaciones de Gulliver con los enanos, sin embargo, duran poco tiempo. El rey ordena en cierta ocasión que se disparen sobre el Hombre Montaña, como llaman a Gulliver, dardos envene­nados, pero éste, prevenido a tiempo, consigue huir en una barca que ha cargado de provisiones.




Los viajes de Gulliver
Los viajes de Gulliver

Regresa a Inglaterra y, embarcado nue­vamente, llega a Brobdingnag, tierra po­blada por gigantes altos como torres, que a cada zancada avanzan ocho metros.

Uno de esos hombres coge a Gulliver entre el pulgar y el índice y se lo enseña a su mu­jer, que chilla horrorizada hasta que se convence que el diminuto ser parece ser un animalito dócil y sumiso.

Las desco­munales proporciones de los habitantes de Brobdingnag sugieren a Gulliver la re­latividad del poder y de la grandeza de los hombres.

Tras dos años de estancia en el país de los gigantes, Gulliver, arrebatado por una monstruosa águila, es arrojado al mar.

Tiene la suerte de ser recogido por un barco y vuelve a Inglaterra.

Posteriormente visita Laputa, gigantesco objeto volador, gracias al cual puede huir de una isla de­sierta.

Se trata de una especie de platillo volante, o mejor, una enorme isla voladora, a la que Gulliver es elevado mediante poleas.

Está poblada por una raza de cien­tíficos y filósofos. Posteriormente llega a Jonatt-n Luggnagg, donde habitan los struldbrugs o inmortales. Dicen a Gulliver que «de vez en cuando, aunque muy raramente, nacía en alguna familia un niño con una mancha roja y circular en la frente, precisamente sobre la ceja izquierda», lo que era signo infalible de que aquel niño no moriría jamás.

La inmortalidad, sin embargo, es considerada por los struldbrugs como e peor de los males.

En su postrero viaje Gulliver llega al país de los houyhnhnms raza de caballos pensantes que se expre­san en un idioma parecido al alemán.

Nuestro héroe reside durante tres años en este último país y regresa luego defini­tivamente a Inglaterra, después de atina­das reflexiones y consideraciones sobre todo lo que aprendió durante los viajes.

 

Todas esas extraordinarias aventuras constituyen el argumento de la famosa fantasía satírica “Viajes de Gulliver”, escrita por Jonathan Swift, pero más allá de las peripecias y de la desbordante imagina­ción que se advierte en la obra, y que la han convertido en un libro clásico de a literatura juvenil, se encierra también en ella una violenta diatriba contra los usos y costumbres de la sociedad inglesa de aquellos tiempos, e incluso una amarga crítica contra los hombres en general, sin distinción de nacionalidades.

 

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